Jorge Piriz Umpierrez fue atropellado en el barrio porteño de Caballito, en San Martín y Luis Viale mientras realizaba un pedido. La quinta muerte desde que comenzó la cuarentena. Glovo se lava las manos. Los gobiernos miran para otro lado.
Miércoles 17 de junio de 2020 01:00
Se repite la trágica noticia una vez más. Otro trabajador de las aplicaciones que pierde su vida trabajando, como Franco Almada o Miguel Machuca. Esta vez fue Jorge Piriz Umpierrez de 40 años de la aplicacion Glovo. Fue atropellado por un camión en el barrio porteño de Caballito, en la esquina de San Martín y Luis Viale.
No son casos aislados ni meros accidentes de tránsito, las y los trabajadores de reparto recorren las ciudades a diario, a toda velocidad buscando juntar algunos miles de pesos para poder llegar a fin de mes, bajo las condiciones impuestas por las empresas que no se hacen cargo ni siquiera de los elementos de seguridad.
Un sector de ellos, que están organizados y han realizados paros y movilizaciones, vienen denunciando que su trabajo no cuenta con ninguna regulación y que las empresas cometen fraude laboral.
Tenía 40 años y murió en la esquina de San Martín y Luis Viale, en el barrio porteño de Caballito. Es el quinto repartidor fallecido desde que comenzó el aislamiento. Los trabajadores y las trabajadoras de las plataformas exigen que se respeten sus derechos laborales. https://t.co/4XrImorTrn
— Nicolas del Caño (@NicolasdelCano) June 16, 2020
La Izquierda Diario habló con Ariel y Marcelo, trabajadores de Glovo, que forman parte de La Red de Trabajadores Precarixs e Informales dentro de la Asamblea Nacional de Repartidores.
"Da muchisima bronca, la precarización nos mata, destruye familias. La muerte de Jorge era evitable, no fue simplemente siniestro vehicular. Nos solidarizamos con la familia del compañero y queremos que sepa que estamos para lo que necesiten. Vamos a exigir justicia por él y por todos los trabajadores que se llevó la precarización. Glovo Argentina es responsable”, dice Ariel. La empresa se mantiene en silencio.
Marcelo, que trabaja en la zona Oeste de la provincia de Buenos Aires, cuenta sobre las condiciones en la que se está trabajando: “Imaginate que para que te rinda el día tenés que tener dos cuentas. Yo estoy en Glovo y Rappi, que lo que te hace es darte un tiempo hasta llegar a donde tenés que retirar el pedido. Si tardás mucho te pueden cancelar el producto y lo perdés. Todo eso influye en tu puntaje, que es lo que determina la cantidad de horas que podes agarrar para trabajar y la cantidad de pedidos que vas a tener. Todo está diseñado para que te tengas que apurar”.
Recordemos que el sueldo de los repartidores no es fijo sino que depende de la cantidad de pedidos que entregan por día. En el caso de Rappi, por cada reparto que se hace, a los trabajadores les quedan 40 pesos.
Sobre la situación actual entre las y los repartidores Ariel planteaba: "El Gobierno declaró que somos trabajadores esenciales ante la pandemia, pero estamos sin cobertura médica, sin ART por accidentes, sin seguro, sin nada. No entregan elementos de higiene y seguridad ante el coronavirus. Estamos con lo puesto”.
"Desde La Red nos venimos organizando desde abajo, en asambleas y reuniones por internet, porque es la única vía para enfrentar esta situación. Nos venimos movilizando en las calles con otros sectores por nuestros derechos, exigiendo justicia para Franco Almada junto a su familia y por por todos lo trabajadores muertos por trabajos precarios. Vamos a seguir movilizados, porque nuestras vidas importan".