Profundizando el gobierno empresarial y antiderechos de Piñera, la derecha con el apoyo de ciertos partidos de “oposición” se oponen al post natal de emergencia en medio de la crisis por el coronavirus.

Karla Peralta Díaz Médica en Antofagasta, Pan y Rosas
Domingo 21 de junio de 2020
El gobierno de Piñera nuevamente a mostrado su rostro antiderechos, más aun cuando se trata de poner por delante los intereses de los empresarios. Esta vez, su eslogan de “los niños primero” se cae a pedazos cuando se oponen al post natal de emergencia, más aun, pensando que nos encontramos cruzando una pandemia que viene a precarizar mas las vidas de las familias trabajadoras.
Son miles de familias quienes se ven arrojadas a la precarización, los despidos, el hambre y la incertidumbre de si en un tiempo más seguirán teniendo una fuente de trabajo con la que puedan subsistir y mantener a sus familias. Dentro de este panorama, las mujeres están dentro de los sectores más afectados. Son quienes, además de ver sobre sus hombros las consecuencias de la crisis económica que empieza a dar sus primeros golpes, cargan además con el agobio del teletrabajo sumado al trabajo doméstico que recae mayoritariamente sobre sus hombros.
Ante un panorama de incertidumbre y de una pandemia que colapsa los sistemas de salud pública debido a los contagios, el gobierno de Piñera se olvida de todo su discurso provida del que se apoderan para negarnos nuestros derechos sexuales y reproductivos, como el derecho al aborto legal, libre, seguro y gratuito, y a través de su ministro de Hacienda, Ignacio Briones, celebró la votación del senado que rechazó el post natal de emergencia. Esto gracias a los votos de la derecha y de sectores de la “oposición” como Jorge Pizarro (DC), Carolina Goic (DC), Jaime Quintana (PPD) y Juan Pablo Letelier (PS) con sus votos en contra. Para Piñera y su gobierno de empresarios no hay recursos para poder financiar esta iniciativa. Mientras los grandes empresarios siguen haciéndose ricos a costa del trabajo de miles de mujeres y hombres que en medio de la crisis siguen trabajando.
Así no solo arroja a las familias trabajadoras al hambre y a decidir entre el contagio o la subsistencia, sino que, también arroja a las mujeres madres y trabajadoras a dejar a sus hijos luego cuando en tiempos de pandemia, no se asegura el acceso a sala cuna y las condiciones de vida, agobio laboral y redes de apoyo se vuelven más frágiles a causa de la cuarentena.
Es por eso hoy se hace necesario luchar por el post natal de emergencia, para que las madres trabajadoras puedan tener la tranquilidad de que sus hijos están siendo cuidados y sin tener que exponerse al contagio para poder subsistir. Además, es necesario asegurar un ingreso mínimo de 500 mil pesos, acorde a la canasta familiar para quienes se beneficien de este post natal. Esto debe ir muy de la mano con la defensa de los puestos de trabajo, contra los despidos y las suspensiones. En ese sentido, la CUT y las grandes centrales sindicales deben salir de sus estados de cuarentena para organizar de manera efectiva a las y los trabajadores para conquistar las demandas que necesita el pueblo trabajador para enfrentar la crisis de salud y económica.