Así lo afirmó la diputada nacional del PTS/FIT Nathalia González Seligra en su intervención, durante la segunda reunión de comisiones que se realizó este jueves, previa al tratamiento de la ley que plantea la legalización del aborto que será el próximo miércoles 13 de junio.
Jueves 7 de junio de 2018
Nathalia Gónzales Seligra expone en comisiones sobre el derecho al aborto - YouTube
“Gracias a que el movimiento de mujeres durante muchos años en Argentina, no tiró la toalla ni se rindió ante esta pelea, es que estamos discutiendo el derecho a la salud de las mujeres hoy acá” afirmó la diputada al comenzar su intervención en respuesta a un diputado opositor a la legalización del aborto que había asegurado que la votación de esta ley “es rendirse o tirar la toalla”.
Seligra continuó explicando que el objetivo del dictamen “es el derecho humano a la salud de las mujeres y por lo tanto el acceso a la interrupción voluntaria del embarazo sin poner en riesgo la vida de las mujeres”.
En discusión con quienes se encuentran preocupados sobre la objeción de conciencia la diputada utilizó el ejemplo de Uruguay para poner en evidencia que “la objeción de conciencia es un obstáculo para garantizar el derecho de las mujeres”.
“En el año 2012 legalizó el aborto y han logrado disminuir a cero las muertes en los hospitales públicos de todas las mujeres que allí lo practican. Pero las mujeres tienen algunas trabas para realizar esta práctica gracias a la objeción de conciencia, desde que se legalizó el aborto en Uruguay el 40 % de los médicos se han declarado objetores de conciencia” afirmó.
“En el caso de la ciudad de Mercedes, capital de Soriano el 100 % de los ginecólogos se declararon objetores. ¿Eso qué significa? Que una mujer que se acerca en los términos de la ley se encuentra con el obstáculo de que los médicos no se la quieren practicar. Como fue el caso de Fernanda, que trascendió en los medios, que ante este obstáculo tuvo que viajar a otro departamento, pero resulta que en otro departamento la cobertura de salud de su obra social no le cubría la práctica porque estaba fuera de su domicilio. Es decir que la objeción de conciencia se transformó en un obstructor del derecho de las mujeres para acceder a la interrupción voluntaria del embarazo. Y esto qué consiguió en Uruguay, consiguió que las mujeres decidieran no interrumpir su embarazo, no. Significo que esas mujeres que se vieron impedidas de de hacerlo a través de su obra social o en el servicio de salud pública tuvieran que acceder al sistema clandestino de abortos. Entonces hoy en Uruguay sigue habiendo muertes de mujeres por abortos clandestinos. Son 14 mujeres muertas cada 100.000 nacimientos, justamente por esta trabas de la objeción de conciencia que se transforma casi en institucional” expresó Seligra.
“La libertad de manifestar la creencia no puede estar por encima ni en contra del derecho a la salud de las mujeres. Todos los establecimientos de salud deben garantizar profesionales que realicen esta práctica” sentenció.
La diputada también se refirió a otro de los puntos que están en debate en el marco de las modificaciones que se han planteado al proyecto original de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto: la edad de las jóvenes que podrían acceder a esta práctica y por quién debieran ser acompañadas.
“Miren yo hace 15 años que trabajo como orientadora social en escuelas públicas de la matanza, he asistido centenas de jóvenes que después de muchos problemas de aprendizaje de tentativas de suicidio y diversos trastornos, se animan a contar en la escuela a una maestra, una preceptora, un auxiliar o una compañera que han sido violadas por un familiar. Y he acompañado a muchas de ellas a realizar las denuncias, buscar ayuda y unas cuantas que han quedado embarazadas asistirlas para que realicen IVE legal en términos de causales. Por eso hay que garantizar que cualquier allegado de esa chica que fue ultrajada en el seno de su hogar y tuvo el valor de contárselo a la mama de una amiga, a una tía, a una maestra pueda acompañar y con el simple consentimiento de la menor realizar la interrupción de ese embarazo” afirmó la diputada.
En los minutos finales de su intervención Seligra destacó “millones de mujeres en el país no tienen acceso a la salud, mucho menos a una salud preventiva que detecte rápidamente un embarazo ya sea para proseguir en términos sanos con él o a interrumpirlo si es que así lo desea. No contar con un centro de salud equipado con ecógrafos es algo común en el sistema de salud, o contar con el pero sin mantenimiento por lo tanto al 60 % que está en la pobreza, que no tiene acceso a la salud no se puede penalizar. SE penaliza a la mujer por la responsabilidad del Estado, es decir se pena a la mujer que no tiene una atención adecuada y detecta un embarazo en la semana 15”.
Para finalizar la diputada se dirigió a los diputados y las diputadas que están en contra de este derecho de las mujeres: “Les quiero decir a los diputados que están especulando con el lobby de la Iglesia, que no se puede tapar el sol con la mano, que las jóvenes, las trabajadoras, las mujeres ya decidimos. Decidimos sobre nuestros cuerpos y decidimos que este derecho lo vamos a conquistar. Asique queda en ustedes estar a tono con esta demanda, y el 13 de junio dar un voto positivo a esta demanda histórica que hoy ya se ha ganado en la mayoría de la sociedad o quedar 100 años atrás y ser condenados por el movimiento de mujeres por el resto de la historia”.