El grupo que controla las universidades Andrés Bello, de Las Américas y la U. de Viña del Mar, hizo pública una carta en donde realiza una oferta de la venta de sus acciones. En dicho informe, abordan minuciosamente la situación en nuestro país y los riesgos que afectarían al negocio de los estados financieros del grupo la reforma a la educación que impulso el gobierno.

Insurgente Libertad Egresado de Derecho
Martes 16 de agosto de 2016
En un extenso informe emitido en octubre de 2015 entregado al Securities and Exchange Commision de Estados Unidos (organismo equivalente a la Superintendencia de Valores y Seguros), Douglas Becker el propietario de Laureate, describe detalladamente la situación de sus instituciones en Chile. En esta línea, aborda desde las protestas en 2011 hasta las reformas de la presidenta Michelle Bachelet en 2014.
En el mismo documento, reconoce que “durante mucho tiempo no teníamos una manera fácil de explicar la idea de que somos una empresa con fines de lucro, pero con el profundo compromiso de beneficiar a la sociedad”. “Si bien creemos que todas nuestras instituciones en Chile están operando en el pleno cumplimiento de la legislación chilena, no podemos predecir el grado o el resultado de las reformas educativas en Chile. Dependiendo de cómo se definan e implementen estas reformas podría haber un efecto adverso en nuestro negocio”, señala en el texto.
Una gran empresa multinacional de la educación es la que ha logrado imponer Laureate International Universities, con un negocio que al día de hoy suma 87 instituciones de educación superior en 28 países, con 1 millón de estudiantes a nivel mundial. Sólo en Chile, más de 177 mil alumnos cursan alguna carrera en los cinco establecimientos que el grupo controla en el país: las universidades Andrés Bello (UNAB), De Las Américas (UDLA), la de Viña del Mar (UVM), el instituto profesional AIEP, la escuela de negocios IEDE y la Escuela Moderna de Música.
Y es que la oferta pública ha causado repercusión en el mundo financiero, como además en la prensa estadounidense, no sólo por sus alcances económicos si no también políticos. Entre estos destaca el vínculo de ex Presidente Bill Clinton con Laureate International Universities, de la cual fue canciller honorario hasta abril de 2015 recibiendo un pago de US$ 16, 5 millones, además convirtió la educación con fines de lucro en un tema de campaña en las presidenciales estadounidenses y derivó en una serie de acusaciones cruzadas entre Donald Trump y Hillary Clinton.
El eventual riesgo de la multinacional
Al ser Chile el país más nombrado en el informe, deja en evidencia el peso estratégico que tienen las universidades del país para el grupo internacional, así como también demuestra cómo se ha hecho valer dentro de los gobiernos post dictadura la libertad de enseñanza impuesta por Pinochet. Allí se puede ver en detalle los ingresos que generan las instituciones chilenas, los modelos de financiamiento, el sistema de Crédito con Aval del Estado (CAE) que rige en el país, así como los riesgos económicos que supone para los controladores las reformas a la educación superior que se discuten en el Congreso. También se menciona como “riesgo” la investigación que lleva el Ministerio Público por eventual lucro en sus universidades, ya que daña la reputación de Laureate.
En este sentido, en el capítulo titulado “Our Business” (“Nuestro Negocio”), el informe explica que el mercado global de la educación superior generó sólo en 2015 ingresos por US $ 1,5 billones. “Creemos que el mercado global de la educación superior presenta una atractiva oportunidad a largo plazo. El crecimiento de la población de clase media y los recursos limitados de los gobiernos crean importantes oportunidades para las instituciones privadas de alta calidad”.
América Latina representa el 56% de los ingresos de la red y Chile juega un papel importante. En la tabla de ingresos externos, principalmente por concepto de matrícula y aranceles de los estudiantes, las instituciones de Laureate en Chile registran el 2015 ingresos por US$ 536 millones, sólo superado por Brasil US$ 672 millones, México US$ 678 millones y EE.UU US$ 731 millones. En otro gráfico Chile lidera en el grupo el ranking de activos de larga duración, como equipamiento, que el 2015 eran valorados en US$ 374 millones.
Cabe destacar que el ingreso que registran los planteles chilenos ha ido disminuyendo en los últimos años. Según explica el informe, esto se debe en parte a situaciones tales como que le quitaran la acreditación a la Universidad de las Américas entre 2014 y 2016, lo que significó disminución de matrículas y pérdidas calculadas en US$ 24 millones. Asimismo la UNAB ha sufrido un deterioro en su marca comercial y problemas como el retraso en la inauguración de un campus, que equivale a una pérdida de US$ 31 millones. El informe de Laureate sostiene que debido a la incertidumbre que existe en Chile por el proceso de reformas se han reducido las proyecciones y el ingreso de capital en la UNAB.
Finalmente en dicho documento, no se hace alusión a la movilización de carácter histórico que realizaron durante el primer semestre del presente año los estudiantes de las universidades pertenecientes a Laureate. Entre ellas, la ocupación de las tres sedes a nivel nacional de la UNAB, sumado a la toma de la Universidad del Viña del Mar, en donde principalmente se denunció los elevados costos de las matrículas y de los aranceles producto de la excesiva educación de mercado a la que son arrojados la gran cantidad de estudiantes. Del mismo, modo se evidencio la nula participación de los estudiantes, académicos y funcionarios respecto a la toma de decisiones del plantel educativo, pero sí se sentaron las demandas de los estudiantes de universidades privadas: Que toda universidad que lucre, quiebre o así su estamento lo decida, pase a manos del estado y se garantice una educación pública, no sexista y gratuita para todas y todas ahora sin subsidio a los privados o empresarios.
Dejamos un reportaje de La Izquierda Diario en la pasada movilización de la UNAB de Viña del Mar.