En las últimas semanas la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), en virtud de la próxima jornada electoral, ha sido de las organizaciones sindicales del país que se ha movilizado de forma masiva a nivel nacional.
Martín Méndez Profesor de Historia egresado de la ENSM
Jueves 21 de mayo de 2015
Esta demostración de movilización magisterial mostró su potencial en la pasada marcha del 15 de mayo, en donde miles de maestros demostraron su disposición de lucha en un día simbólico para el magisterio nacional. Ahora, con la cercanía de la próxima jornada electoral -7 de junio-, las secciones de la CNTE hacen público su posicionamiento político y de movilización nacional en la pasada Asamblea Nacional Representativa, celebrada el pasado 15 de mayo en la Sede Nacional en el Centro Histórico.
Uno de los acuerdos ratificados en aquella asamblea se relaciona con el boicot abierto contra la farsa electoral, manteniendo la política de repudiar el proceso electoral en todo el país. Esta política en el caso de Oaxaca, se plantea la toma de los 11 distritos electorales en la Entidad.
En el centro del país, la CNTE, hace distintas convocatorias rumbo a las jornadas de junio, por ejemplo, la reunión de coordinación para la Jornada Global por Ayotzinapa del próximo 26 de mayo, junto a los padres de los 43 normalistas desaparecidos; ciclos de conferencias con profesores eméritos de las Escuelas Normales; mesas de diálogo con la Secretaria de Gobernación el 20 de mayo, ya que el pasado 15 no hubo respuesta a la solicitud de abrogación de la evaluación punitiva.
Estas jornadas de movilización nacional, que comienzan el 1° de junio, buscan “estallar” , de acuerdo a las resoluciones de la Secciones que componen a la CNTE, la “Huelga Nacional”. Según la dirección de la CNTE el plan se articula con jornadas de concientización para de defender las reivindicaciones laborales y manifestar nuestro rechazo en contra de la evaluación impuesta desde el Estado. SEP-INEE.
Cuestiones de táctica y estrategia
Para definir la cuestión estratégica clásica de Lenin es oportuno decir que esta es “la capacidad para planificar, dirigir y orientar los diversos combates para ganar la guerra”; mientras que la táctica consiste en las operaciones que se realizan para ganar un combate. Parto de esta premisa para iniciar con algunas reflexiones orientadas a aportar en el desarrollo y discernimiento de la cobertura táctica y estratégica llevada por la CNTE. Considero que esto fue decisivo en 2013, año de la aplicación de la “Reforma Educativa” impuesta desde los organismos internacionales, en donde los maestros dieron una enorme y potente lucha; sin embargo, el poco discernimiento y comprensión de estos conceptos al momento de la lucha política contra el Estado terminó con una lamentable derrota al magisterio nacional.
Si bien las consignas y principios fundacionales de la CNTE bregaban por la democratización del sindicato (SNTE) así como su independencia política del Estado; sin embargo, hoy por hoy, en las recientes movilizaciones se ha puesto como prioridad la táctica de movilización-negociación-movilización, poniéndose ésta como estrategia y renunciando a sus principios –los cuales tendrían que mantener una prioridad estratégica- para la construcción de sindicato-herramienta de combate para los trabajadores de la Educación y no para buscar una relación bilateral con el Estado a partir de las negociaciones de alto nivel con la Secretaria de Gobernación, de acuerdo a sus propias resoluciones de Asamblea.
Conclusión
El sector magisterial y concretamente el SNTE es el sindicato más importante de América Latina, con un enorme potencial de movilización además de contar con una importante matricula de profesionistas de alta calidad intelectual. La CNTE es la corriente democrática del SNTE con una tradición que es importante de mantener vigente; sin embargo, en los últimos años se ha mermado sus principios clasistas para privilegiar la negociación con el Estado.
Ahora que las direcciones charras del SNTE han perdido poder sobre la base magisterial, es la oportunidad de la CNTE para terminar con la coexistencia pacífica y hacer un llamado a la unidad de los trabajadores de la Educación para la denuncia constante y eventual expulsión de los charros de las delegaciones y cargos sindicales, pues al ignorarlos seria seguir permitiéndoles realizar sus tranzas, poniendo de rodillas al resto de los agremiados.