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Red Internacional
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Provincia de Buenos Aires. Hacia un periodismo con perspectiva de género

El viernes 15 se realizó en Ramos Mejía. Iniciativa organizada por La Izquierda Diario y Pan y Rosas. Nuevas colaboradoras y colaboradores que se suman a escribir con perspectiva de género.

Virginia Gómez

Virginia Gómez @mavirginiagomez

Cecilia Mancuso Pan y Rosas - Neuquén | @CeciMancuso

Martes 19 de julio de 2016 08:26

Con la sala colmada de mujeres y hombres, el viernes por la noche se presentó el primer taller de periodismo con perspectiva de género, impulsado por La Izquierda Diario junto a la agrupación de mujeres de Pan y Rosas.

Nuevas escritoras con voz de mujer al diario

Desde La Izquierda Diario, y junto a la agrupación de mujeres Pan y Rosas, se plantearon los desafíos presentes desde el diario de la izquierda para dar comienzo al taller: cómo generar un periodismo con perspectiva de género de manera transversal, sumando a miles de personas a colaborar, con el objetivo de desarrollar una nueva intelectualidad orgánica (como definía Gramsci) de los explotados y grupos sociales oprimidos, como las mujeres. Cómo nos proponemos transformar La Izquierda Diario, en un organizador colectivo. Que ponga en alto nuestra voz, y nos ayude a fortalecer nuestra organización.

Para ese desafío, se abordó cómo los grandes medios de comunicación visibilizan a los distintos géneros y especialmente a las mujeres. En este sentido, también el taller se propone destruir el “mito” de que hay que “saber” para escribir y, por el contrario, incentivar a miles de mujeres, trabajadoras y jóvenes, que tomen el diario en sus manos.

Superando sentidos comunes

A lo largo del taller se expresó un debate importante para La Izquierda Diario a la hora de hacer periodismo con perspectiva de género: el desafío de combatir por lo menos dos grandes sentidos comunes.

Uno de ellos, el que se basa en que las mujeres no hemos nunca conseguido tantos derechos como el siglo pasado, que ya llegamos a un cierto nivel de igualdad, y que en última instancia las mujeres tenemos la posibilidad de elegir, y que eso depende del esfuerzo individual. Esta visión, que intenta reflejar la supuesta realidad de un sector minoritario de mujeres, es producto de la hegemonía del neoliberalismo durante las últimas décadas, y promueve la exaltación del individuo (contra los proyectos colectivos), la tesis de la “libre elección” e invisibiliza a millones de mujeres. Este relato o “sentido común”, más hegemónico en los países imperialistas, comienza a entrar en crisis a nivel mundial, producto de los nuevos fenómenos que surgen en el mundo, poscrisis económica del 2008, que cuestionan la creciente desigualdad social que genera el capitalismo, que afecta especialmente a las mujeres.

Otro de los sentidos comunes, tal vez más propios de las semicolonias (o más hegemónico en ellas), es el que promueve la revictimización de las mujeres, mediante estereotipos donde se naturaliza la violencia bajo la idea de que esa realidad es inmodificable. Esto lleva también a reforzar la idea de que las mujeres deben apelar a un tutor, el Estado, porque no pueden enfrentar las condiciones de su opresión, fortaleciendo su carácter punitivo, o derivando en la exigencia de una mayor participación del sistema penal en la ´defensa de los derechos´ de las mujeres frente al machismo. Este sentido común nos empuja a las mujeres a creer que lo máximo que podemos apostar es al pedido de “justicia”, mientras se fortalecen las instituciones garantes de la explotación y opresión que sufrimos a diario.

Ambos sentidos comunes coinciden en un punto fundamental: no ponen en el centro la conquista de la liberación total de las mujeres y de la humanidad.

Visibilizar a las mujeres es sólo un punto de partida

Poner a las mujeres, a las trabajadoras, sus vidas, problemáticas, gustos, intereses en el centro de la “noticia” no es una tarea sencilla. Todo el tiempo estamos atentas y atentos de lo que decimos, cómo lo decimos, cuáles son los objetivos del artículo que vamos a publicar, qué queremos transmitir con esa noticia. Porque visibilizar a las mujeres en un mundo que pretende invisibilizarnos, a pesar de ser más de la mitad de la humanidad, no es nuestro objetivo final, sino sólo nuestro punto de partida.

Nos proponemos que el diario sea el espacio para dar voz a miles de mujeres que escriban sus denuncias, opiniones, crónicas, que aporten desde la literatura, sus vivencias, su arte; que compartan sus deseos y sus vidas reales, como un punto de partida para cuestionar y organizarnos contra lo que se nos presenta como “natural”, como determinado e inmodificable. Y también de los hombres, para que escriban contra los estereotipos, prejuicios cotidianos que inundan la vida real o sobre el machismo, todos elementos que reproducen los medios de comunicación. También con ellos queremos emprender este camino para fortalecer nuestras herramientas colectivas de organización.

La apuesta que asumimos es desarrollar una nueva intelectualidad orgánica, de la que pueda ser parte y colaborar cualquier trabajador, mujer o joven que quiera que las ideas de la izquierda ganen mayor influencia en la realidad, como parte de favorecer la organización independiente y sus luchas, para impulsar la resistencia y fortalecer el Frente de Izquierda frente al plan de ajuste del macrismo y la crisis del kirchnerismo.

Por estos días vamos a empezar a publicar los artículos elaborados por nuevos colaboradores y colaboradoras. Nos proponemos también utilizar La Izquierda Diario para llegar mejor preparadas al Encuentro Nacional de Mujeres e ir instalando los debates que tenemos en nuestros lugares de trabajo, estudio o con nuestras amigas. Y realizar próximos talleres de producción, para que cada nueva persona que se acerca a colaborar ya se vaya del taller con la posibilidad de publicar en el diario de la izquierda.

Al finalizar, en el local del PTS en el FIT de Ramos Mejía, abrió nuevamente “La Izquierda Diario Bar”. Un lugar ameno donde seguimos conociéndonos, intercambiando experiencias y pensando más ideas.


Virginia Gómez

Nació en Buenos Aires en 1982. Es Licenciada y Profesora en Enseñanza Media y Superior en Ciencia Política (UBA). Milita en el Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS) en la zona Oeste del Gran Buenos Aires.

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