En la segunda semana de conflicto del transporte los empresarios nucleados en la Aetat piden rebaja de impuestos y un nuevo tarifazo que llevaría el boleto a $37,80. La izquierda plantea que se estaticen, con administración de trabajadores y usuarios.
Jueves 18 de julio de 2019 20:00
En el marco de un nuevo paro de la UTA de 48 horas por aumento de salario, el debate sobre el manejo de las empresas de transporte en Tucumán se coló con todo. Los empresarios nucleados en la Aetat dicen que no pueden costear los salarios de los choferes y presentaron un pedido para llevar el precio del boleto a $37,80 planteando que están atravesando una crisis. No les cree nadie, sumando la plata que les ingresa entre subsidios y pasajes la ganancia neta de estos empresarios supera los $36 millones de pesos por mes.
Hagamos primero un recorrido de como vienen financiándose estas empresas. El precio del boleto se incrementó en un 300 % en estos cuatro años de Macri y Manzur. La ganancia de los empresarios entonces tiene una parte que es el aumento sistemático del boleto para un servicio deficitario y el otro es el subsidio que reciben de nación y de provincia, con un total de $180 millones por mes. Las cifras son realmente obscenas.
Los choferes pararon reclamando salarios adeudados desde mayo, que no les depositaron el aguinaldo y que aun en la provincia no se efectivizó la paritaria nacional de la UTA. En estas semanas de tironeo entre empresarios y el gobierno por la rendición de los subsidios, los choferes y trabajadores así como los millones de usuarios, fueron testigos de cifras siderales que se arrojan unos contra otros. Se siente el hartazgo del destrato de las empresas y de la obsecuencia gubernamental de satisfacer cada tarifazo. La imagen es la de una casta de empresarios y políticos que administran el transporte necesario para vida de millones en función del margen de ganancia de 5 empresarios.
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La Ciudadana y la Metropolitana otro negocio redondo
El conflicto destapo un fraude a la medida de estos empresarios. A diferencia de muchas otras provincias del país, en Tucumán la población debe manejarse con dos tarjetas provinciales para viajar: la Cuidadana (para líneas internas de Capital) y la Metropolitana (para líneas interurbanas). Estas tarjetas son administradas por empresas privadas, la primera por una multinacional francesa y la segunda por una empresa que crearon... los dueños de la Aetat. Así administrado, son las empresas privadas las que llevan un “control” de pasajeros y viajes, no hay forma de saber si los números y rendición de cuentas presentados por los empresarios son reales. Con esta administración de las tarjetas, las empresas se llevan más de un 5 % de la ganancia, que son $215 millones por año.
El gobierno de Manzur responsabiliza a nación, pero este negociado millonario los tiene también como principales sostenedores. Millones de pesos mensuales destinados a sostener el margen de ganancia, cada vez que los empresarios ven que baja un poco amenazan con nuevas subas de tarifas. En este sistema de aprietes y negociaciones, son los trabajadores y usuarios los grandes afectados, por lo tarifazos y por el mal estado del servicio.
Si el transporte, a fin de cuentas, se sostiene hace años con un enorme plan de subsidios estatal, que incorpora sostener parte del combustible y pago de salarios, ¿Por qué sigue en manos privadas? Esta es la pregunta que realmente empieza a incomodar a empresarios y al gobierno. La prioridad esta en garantizar la ganancia de cinco ricos por sobre la vida de miles que dependen día a día del transporte público para llegar al trabajo o a la escuela.
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Los servicios son un derecho, no un negocio
Las siderales ganancias de los empresarios del trasporte, se contraponen claramente con el malestar de miles de usuarios para quienes día a día el servicio es más caro y funciona peor. Supongamos el caso de un trabajador del comercio, que cobra $9000 mensuales. Con un aumento del boleto a $37,80 pasaría a gastar casi $4000 solo para ir y volver a su trabajo.
Desde el Frente de Izquierda Unidad, se viene planteando un plan para terminar con este negociado para unos pocos y garantizar un servicio barato y más eficiente. Que se estaticen y que funcionen bajo gestión de los trabajadores y comités de usuarios con apoyo de especialistas, que en Tucumán tiene a los estudiantes, docentes y profesionales de la UNT y la UTN como los primeros recursos a los que acudir.
Hay que dar vuelta las prioridades. Ya con el dinero que se le destina hoy al funcionamiento del trasporte se podría bajar un 20 % el precio del boleto, se podrían poner en funcionamiento nuevas unidades, se podría aumentar el salario de los choferes y trabajadores de mantenimiento del servicio.
Consultada por La Izquierda Diario, la candidata a Diputada por el FIT-Unidad Alejandra Arreguez planteo “estas semanas se hizo visible para millones el negociado del transporte. Los empresarios aumentan los pasajes y se vuelve impagable para familias enteras viajar. Desde el Frente de Izquierda Unidad venimos planteando que hay que anular los tarifazos y estatizar estas empresas que hace décadas vienen ganando fortunas a costa del pueblo trabajador”.