Reproducimos la carta de una enfermera del hospital que es parte de los 500 trabajadores de riesgo forzados a volver a trabajar. Una situación de la que se sale con organización. Una voz que, como muchas otras, destaca al Frente de Izquierda que acompaña las luchas mientras que los gobiernos de Fernández y Larreta no tienen grieta en el destrato a los trabajadores.
Viernes 30 de julio de 2021 17:54
Al escribir estas líneas pensé y pensé muchas veces como realizarlo y cómo desempeñar lo que siento. Pensaba en presentarme y poder dar nombre y apellido de quien está detrás de este texto, pero creo que haciéndolo anónimo, otros compañeros que están pasando la misma situación pueden tomarlo como propio y como si fuese su voz la que está haciéndose escuchar.
Soy enfermera, trabajo actualmente en el hospital de pediatría Garrahan, al cual le tengo un cariño inmenso y me siento orgullosa de trabajar en dicho lugar. Puedo decir y dar fe que todos los profesionales que trabajamos en dicho lugar, damos todo lo mejor de nosotros para poder cumplir con cada necesidad de nuestros pacientes. Si el hospital es lo que es, es gracias a nosotros, de nuestro compromiso y no de su Consejo de Administración, al que no le importa nuestra salud y mucho menos nuestro salario. Y ahí es donde comienza el trago amargo del relato, tanto las instituciones como los gobiernos se olvidan que el personal de salud es un ser humano.
En mi caso, tengo una patología considerada de riesgo al comienzo de la pandemia que es él asma bronquial grave. Y tanto para los gobiernos como para el Consejo Administrativo del hospital mi condición dejó de ser de riesgo, sacándome totalmente la licencia por COVID, sin escuchar la recomendación de mi neumonólogo de cabecera y con los antecedentes ya comprobados, de que la vacuna no nos deja exentos de contagiarnos y tampoco de muerte por COVID - 19. Ya que lamentablemente y con mucho dolor tenemos reportadas muertes de compañeros enfermeros, que volvieron a sus tareas previamente vacunados y fallecieron. Esto deja más en evidencia el destrato que se le hace al personal de salud hace años y por todos los gobiernos. No hay grieta a la hora de destratar al personal de salud.
Nuestros salarios no alcanzan una canasta básica familiar, nuestras familias no comen de aplausos y nos quieren conformar con bonos que con suerte alcanzan para una compra en el supermercado. No nos queda otra que la unión y la lucha de todos los trabajadores, esa es la única manera de ganar esta batalla que nos imponen, no solo peleamos con un virus sino que con un estado completamente ausente, destacando al Frente de Izquierda que son los únicos que nos acompañan en esta lucha y nos ponen voz, mientras que los gobiernos de Fernández y Larreta nos destratan a más no poder. Estamos cansados, pero no rendidos. Solo la lucha nos va a sacar de tanta oscuridad. Sigamos unidos y con la cabeza en alto en esta pelea que la ganamos entre todos.