Luego de un largo conflicto por una crisis económica en uno de los centros de salud más importante de la región, aparecieron tres gerenciadores interesados, todos con llamativos antecedentes .

Jazmín Levi Periodista. Miembro del CeProDH
Jueves 21 de abril de 2016
FOTO: Rosario Plus
Desde noviembre del 2015, el Hospital Italiano Giuseppe Garibaldi de Rosario se encuentra intervenido judicialmente, tras una crisis financiera. Alrededor de 500 puestos de trabajo dependen de la solución del conflicto en dicha institución, quienes vienen reclamando desde hace tiempo por el pago de sus sueldos y por una urgente resolución. Las deudas del hospital superan los 90 millones de pesos y en los últimos días se dieron a conocer tres posibles compradores.
El Hospital Italiano es uno de los centros de salud más importantes de la región que cuenta con 200 camas, 500 empleados y más de 300 médicos. Sin embargo, tras la crisis económica que atraviesa, solo están funcionando entre 30 y 40 camas. Si bien no hubo despidos, el retraso de los salarios es un reclamo que perdura en el tiempo y se encuentran en una situación critica que atiende con los servicios mínimos y en pésimas condiciones. Luego de cinco meses de conflicto, tres grupos empresarios se propusieron para comprar el hospital: la Asociación Mutual Argentina, La Casa del Médico Mutual y el cardiocirujano Rafael Díaz.
La Asociación Mutual Argentina es la empresa que resguarda el nombre de Fernando Riccomi, propietario de la obra social prepaga Medicyn. Sus antecedentes ratifican su rol empresarial y algunos de manera negativa. Fue partícipe del consejo directivo del Italiano, en el 2009 fundó el diario Cruz del Sur y acumula algunas denuncias por emplear trabajadores no registrados formalmente en Medycin.
El segundo oferente es La Casa del Médico Mutual a cargo de Carlos Tita, reconocido empresario de la salud privada de Rafaela y la provincia. Tiene una empresa gerenciadora de sanatorios y servicios. Hace años fue quien estuvo al frente del sanatorio Julio Corzo, el cual fue escenario del fallecimiento de un joven tras una mala praxis, además de la lista de denuncias que acumula el sanatorio fuera de su mandato . También es uno de los integrantes de una empresa familiar (Tita S.A) que participó del vaciamiento de PAMI en los años 90 y lidera un monopolio de la salud privada en Rafaela.
Por último, Rafael Díaz, un cardiocirujano reconocido por ser uno de los fundadores del Instituto Cardiovascular Rosario (integrado al Grupo Oroño del empresario de la salud Roberto Villavicencio). A pesar de haberse desempeñado como médico y miembro del directorio durante casi 10 años, del ICR y de tener vinculaciones con la Fundación Favaloro, el médico se propuso como ofertante a título personal. Actualmente es director de Estudios Cardiológicos Latinoamérica, organización sostenida por laboratorios privados.
Las posibilidades de solución de la situación que atraviesa el Hospital Italiano son alguno de estos tres nombres, vinculados al negocio de la salud. El Juzgado Civil y Comercial Nº7, a cargo de Marcelo Quiroga, es el encargado de decidir quién se queda con la institución. El Italiano, la salud de cientos de pacientes y los más de 500 puestos de trabajadores quedarían en manos de algunos de estos grupos empresarios.

Jazmín Levi
Periodista. Miembro del CeProDH