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Red Internacional
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Tribuna Abierta. Huelgas en Correos: “Los sindicatos mayoritarios carecen de credibilidad entre la plantilla”

Correos adeuda desde enero, a los laborales eventuales y fijos, entre 200 y 500 euros, a falta de un acuerdo que les equipare a los funcionarios.

Luisa Cervantes Trabajadora de Correos

Martes 13 de noviembre de 2018

Foto: EFE

El “Acuerdo de Función Pública” es ya deficiente con respecto al coste de la vida. Existe un 35% de empleo temporal y un 22% de fijos discontinuos, personal de 4 horas en todos los turnos y exámenes para la consolidación de empleo que son parte de un negocio empresa-sindicatos. Con este panorama, se nos convoca a los trabajadores, principalmente, a exigir mayor financiación para Correos, como premisa sin la cual todo lo anterior no podría reivindicarse.

Desde primeros de año los sindicatos mayoritarios y firmantes en Correos vienen advirtiendo de las movilizaciones que los trabajadores deberíamos realizar a lo largo del año. Estos sindicatos, que son: CCOO, a la cabeza; seguidos de UGT, el Sindicato Libre (¡exacto, homónimo al de 1919!) y finalmente el CSIF; han convocado una serie de “asambleas” en los centros de trabajo, en las que ellos nos informan de las decisiones que han tomado y de lo que los trabajadores tenemos que hacer. Dejan los últimos minutos para que les preguntemos dudas…

Para el 2018 habían preparado una serie de movilizaciones, entre ellas la primera “huelga” al nuevo gobierno, nombrada así en prensa, que fue protagonizada por el colectivo de Correos con paros parciales de 2 y 3 horas el 7 de junio.

Posteriormente, el bloque de los cuatro sindicatos ha elaborado un calendario de movilizaciones que han calificado de “simbólicas”, porque lo que se pretende «no es hacer daño a Correos y que pierda competitividad, sino que se trata de que exijamos a las instituciones que aumenten la financiación a Correos». Argumentan dichos sindicatos que los trabajadores deberíamos exigir que el Estado financie mejor a la empresa porque, si fueran trabajadores temporales, no estarían muy tranquilos sabiendo que la empresa no tiene fondos con los que pagarnos los sueldos y bajo la amenaza de comenzar despidos masivos. Resulta muy alentador cuando son los propios sindicatos los que amedrentan a los trabajadores con que serán despedidos en el caso de que la empresa no obtenga mayor financiación.

El calendario de movilizaciones consiste en paros parciales durante el mes de noviembre en diferentes provincias. Entonces, para el día 9 de noviembre 3 horas de paro y concentración en Santiago de Compostela. Para el 13N, se convocaron los mismos paros en la Cdad. Valenciana, Euskadi, Melilla y Navarra, con concentraciones en las respectivas capitales. El día 14 de noviembre en Madrid y en las restantes comunidades exceptuando Andalucía que los hace el 15N y Aragón, Cataluña, Soria y Canarias el 16N. Se fletan autobuses para facilitar el traslado a las concentraciones que en Madrid tendrán lugar frente al Ministerio de Hacienda (!) iniciando en Neptuno. Luego vendrán las huelgas de la jornada completa del 30N, el 21 y el 26D.

El sindicato LAB ha publicado en su blog un comunicado sobre el plan de movilizaciones recientemente presentado por los 4 sindicatos firmantes, en el que con la clarividencia que ofrece ser otro sindicato que concurre a elecciones, ha apuntado las posibles intenciones de estos 4 sindicatos como electoralistas. La denuncia que este sindicato lanza viene propiciada por haberse visto excluidos de dicho plan, así como lo ha sido CGT, cuando se anunciaban como movilizaciones “unitarias”.

También desde el blog de la CIG, en Galiza, abundan sobre la postura de LAB y además apuntan algo muy cierto, y es que cada vez que se presentan elecciones, estos mismos sindicatos convocan pequeños escarceos de acción sindical. Nos recuerdan que para las elecciones sindicales de diciembre de 2015 convocaron huelga el 4 de mayo y otras movilizaciones parciales, tras lo cual convocaron las elecciones.

Al calor de estas movilizaciones, en el 2014, en 2010, en 2006, en 2004, se han ido generando pequeñas comisiones de trabajadores al margen de las grandes centrales. Unas con mayor longevidad, otras más efímeras o menos burocratizadas. Estas Plataformas han expresado la falta de representación que estas centrales tienen efectivamente entre la plantilla, más allá de los votos, cuando se trata de luchar por sus derechos y de organizarse efectivamente.

CCOO, en su comunicado sobre la pasada reunión de la mesa negociadora el 8 de noviembre, ha informado de sus propuestas y las de la empresa. Por parte del presidente de Correos se quiere la firma de un “Acuerdo plurianual”, que deberá tener el visto bueno de las instituciones gubernamentales implicadas que son, Ministerio Hacienda y de Administraciones Públicas y SEPI. El Acuerdo para la mejora del Empleo Público firmado en marzo de este año por CCOO, UGT y CSIF con el gobierno de Rajoy, fue aplicado a los funcionarios que aún existen en Correos, pero no al resto de personal, generándose una situación de discriminación del personal laboral. El acuerdo establece incrementos de sueldo desde el 2018 al 2020, en total de un 8,79%, de los cuales el 6,12% será fijo y lo restante dependerá de si el PIB alcanza un mínimo (3,1% en 2018 y 2,5% en 2019). Teniendo en cuenta que el IPC sitúa su variación anual en el 2,3% el mes de octubre y que las previsiones planteadas prevén un crecimiento por debajo, no podemos hablar realmente de recuperación salarial. Al contrario, al ritmo al que suben las facturas básicas, los alquileres, etc., no se podrá siquiera recuperar la pérdida salarial sufrida desde comienzos de la crisis.

Sin embargo, algo que ninguno de los sindicatos ha dado en comentar es el hecho de que se utilice la movilización de una plantilla por sus derechos para que el Estado financie a la empresa. Afortunadamente la formación de clase de las empleadas de correos goza de buena salud, ya que a la llamada de los sindicatos a movilizarnos para que a la empresa le den una partida presupuestaria mayor, en las asambleas les respondimos que la empresa no emplea el dinero en mejorarnos las condiciones de vida sino en explotarnos cada vez más por menos. Emplea el dinero en comprar nuevas máquinas, acelerando los ritmos de trabajo exponencialmente. La empresa Correos se gasta el dinero en crear escandalosas jefaturas a dedo, ascendiendo a jefes latigueros.

Nuestra lucha es la misma que la de los trabajadores y trabajadoras de Amazon, por más sueldo y mejores condiciones de trabajo. Que estas navidades unifiquemos las luchas, no permitamos que las empresas nos utilicen como esquiroles unos de los otros y así, avancemos en una organización obrera fuerte.