Los femicidios han impulsado grandes jornadas de movilizaciones así como leyes para evitarlos.

Tomás Máscolo @PibeTiger
Domingo 22 de mayo de 2016 12:36
Bolivia
El Observatorio Manuela, del Centro de Información y Desarrollo de la Mujer (Cidem), reportó en el lapso de dos años y medio, de marzo de 2013 a octubre de 2015 - período de vigencia de la Ley Integral 348 para Garantizar a la Mujeres una Vida Libre de Violencia- 270 feminicidios. El 25 de noviembre de 2015, en Cochabamba, cientos de mujeres marcharon para acabar con la violencia en su país.
Chile
En el transcurso de los primeros cuatro meses de 2016, se pudieron contabilizar 13 femicidios registrados. Según datos del Servicio Nacional de Mujeres (Sernam), fueron 45 los perpetrados durante el año pasado. “En Chile, cada año mueren cerca de 40 mujeres por esta causa”, determina el organismo, en la mayoría de los casos las víctimas ya habían realizado denuncias por violencia de género.
El 3 de junio del 2015 tomando también como propia la consigna de #NiUnaMenos decidieron realizar una movilización de la que participaron organizaciones como Pan y Rosas, movimientos feministas y activistas.
Brasil
Brasil ocupa la incómoda quinta posición en el ranking global de homicidios de mujeres entre 83 países investigados por la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Es lo que muestra el "Mapa de la violencia 2015: homicidio de mujeres en Brasil”. En 2013, del total de la tasa de muertes registrada cada 100.000 habitantes el 4,8 % correspondía a femicidios. En 2013, 4.762 mujeres fueron muertas violentamente: 13 víctimas fatales por día.
El Mapa, realizado por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso Brasil), señala un aumento del 21% en el número de femicidios en el país, entre 2003 y 2013, cuando 13 mujeres fueron muertas por día en Brasil. La mayoría de esos asesinatos son cometidos por personas del círculo íntimo de las mujeres, y por sus parejas o ex parejas.
Pero en Brasil, además se suman los femicidios de mujeres negras. El escenario es alarmante. La década 2003-2013 tuvo un aumento del 54,2% en el total de asesinatos en este grupo, saltando de 1.864 en 2003 a 2.875 en 2013. Aproximadamente mil muertes más en 10 años. En contrapartida, hubo una disminución del 9,8% en los delitos que involucran a mujeres blancas, que cayó de 1.747 a 1.576 entre esos años.
La victimización de mujeres negras –la violencia contra ellas, que puede no haberse concretado como homicidio–, creció un 190,9% en la década analizada. "Algunos Estados llegan a límites absurdos de victimización de mujeres negras, como Amapá, Paraíba, Pernambuco y Distrito Federal, en los que los índices pasan del 300%", se observa en la investigación.
Uruguay
Durante el año 2015 datos brindados por la Organización de Mujeres de Negro indican que se produjeron 25 femicidios. Una cifra que supera por una muerte a las registradas en el año 2014. En ambos casos, la mayoría de los homicidios fueron cometidos por las parejas de las víctimas.
Los datos divulgados por el Observatorio de Violencia y Criminalidad del Ministerio del Interior asegura que en el primer semestre de 2015, que registraba 16 muertes hasta el mes de junio, 13 de ellas fueron cometidas por parejas o exparejas y tres ocurrieron en manos de familiares de las víctimas.
También este país decidió sumarse a la marcha #NiUnaMenos, realizando una marcha desde la plaza Cagancha hasta la plaza Independencia.
Argentina contra la violencia de género
De acuerdo al Observatorio de Femicidios de la ONG La Casa del Encuentro, entre 2008 y 2014, 1808 mujeres fueron víctimas de femicidios. Solamente en el 2015, 286 mujeres que se enfrentaron a la violencia machista perdieron la vida a manos de un varón que las creyó de su propiedad.
El rango etario está entre los 19 y los 50 años. En 121 casos el femicida era esposo, pareja o novio y en 52 de esos casos ya habían dejado de serlo. Con lo cual se ratifica que en la mayoría de los casos las mujeres son asesinadas por un miembro del entorno más íntimo.
Y justamente este grado de proximidad da como resultado que 66 mujeres fueran asesinadas en sus casas y 72 de ellas en la vivienda que compartían con el femicida.
Un dato alarmante es que en 27 casos las mujeres fueron atacadas en la vía pública, lo que demuestra la impunidad con la que actúa la violencia machista.
En el 2015, los diputados nacionales Nicolás del Caño y Myriam Bregman del PTS en el Frente de Izquierda presentaron como proyecto de ley en el Congreso Nacional un Plan de Emergencia contra la violencia hacia las mujeres que incluye un régimen de subsidios a las víctimas; la creación inmediata de refugios transitorios y un plan de vivienda a corto plazo, basado en la creación de impuestos progresivos a las grandes fortunas y corporaciones inmobiliarias; un régimen de licencias laborales para las mujeres víctimas de violencia que tienen empleo y de licencias y pases educativos para las mujeres que estén en el sistema educativo, así como la creación y coordinación de equipos interdisciplinarios para la prevención, atención y asistencia a las mujeres víctimas de violencia.
Los números que brindan las estadísticas muestran un aumento exponencial de los femicidios en toda América Latina, información recabada en la mayoría de los países por Organizaciones no Gubernamentales, Organizaciones de Mujeres y Movimiento de Mujeres. Esto no es un dato menor, es la prueba categórica del desinterés por parte del Estado de contar con registros precisos que permitan planificar políticas públicas en materia de género.
Este es un denominador común en toda América Latina. Ante esta actitud de un Estado que por acción u omisión se convierte en cómplice y partícipe del aumento de violencia machista, las diferentes organizaciones de mujeres, movimientos feministas y mujeres independientes decidieron salir a la calle para visibilizar esta violencia a la que se enfrentan miles de mujeres.
La contundencia de estas movilizaciones dejan en evidencia que de la única forma que se puede cambiar la realidad es con la lucha, y es a través de la construcción de un gran movimiento de mujeres que se podrán alcanzar los derechos que aún están pendientes.
#NiUnaMenos, todas a las calles
El impulso y la viralización mediática que tuvo la marcha que se realizó en Argentina en contra de la violencia de género generaron una amplia empatía. Desde la agrupación de mujeres Pan y Rosas llamamos a retomar las calles nuevamente el viernes 3 de junio a las 18 horas en la Plaza de Congreso.
Este año, además de mantener la lucha por #NiUnaMenos, se agrega como consigna imprescindible la necesidad de reclamar por el aborto legal, seguro y gratuito.

Tomás Máscolo
Militante del PTS y activista de la diversidad sexual. Editor de la sección Géneros y Sexualidades de La Izquierda Diario.