Luego de algunos acuerdos, UPCN y el Sitas se oponen a la oferta del gobierno.
Martes 29 de marzo de 2016 10:00
Tras el cierre de las paritarias docentes, la administración de Juan Manzur se aprestaba a un fácil acuerdo con el resto de los gremios estatales. Sin embargo, continúan las negociaciones en Casa de Gobierno.
En la primera semana de marzo, la Unión de Gremios Estatales (UGE), encabezada por Andrés Jaime y que nuclea a una veintena de gremios, había solicitado un aumento salarial del 40% y el pase a planta permanente de trabajadores. Finalmente, la semana pasada, sellaron un acuerdo con el Gobierno para un aumento del 30% al básico en dos cuotas. Un primer aumento del 15% se percibirá en abril y el otro 15% en septiembre. El acuerdo incluye una suma mensual no remunerativa ni bonificable –es decir, en negro– de $2.800 en dos partes, los primeros $1.400 se pagarán en abril y en septiembre el resto.
Esta oferta fue rechazada por la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) por considerarla insuficiente. “Queremos la continuidad de los $4.000 (en referencia al bono “navideño”) más $1.000 al básico”, sostuvieron desde el gremio. Desde UPCN sostienen que iniciaran medidas de fuerza en caso de que no haya soluciones a sus pedidos.
Desde el Sindicato de Trabajadores Autoconvocados de la Salud (Sitas) también rechazan el porcentaje ofrecido y reclaman un aumento del 40% retroactivo a marzo, en blanco y en un solo pago. Desde este gremio también afirmaron que analizan tomar medidas de fuerza.
Las diferentes reuniones con los gremialistas con coordinadas por los ministros de Gobierno, Justicia y Seguridad, Regino Amado; y de Economía, Eduardo Garvich; y con la secretaría de Gobierno, Carolina Vargas Aignasse. Hoy por la mañana, el gobernador Manzur se refirió a la situación y declaró, “Estamos conversando. Ya le hemos mostrado la situación financiera de la provincia y tenemos voluntad de diálogo para acordar”. Sus ministros insisten que la oferta tiene “un techo”.
Mientras el gobierno le pone un techo al reclamo de los trabajadores, utiliza mecanismos para atacar el salario como el pago de sumas en negro y en cuotas. Las dirigencias gremiales hablan de medidas de fuerzas como una carta más en la negociación sin plantear una pelea seria y organizada desde las bases para lograr un salario igual a la canasta familiar, indexado a la inflación, sin techos ni pagos en cuotas, además de terminar con la precarización laboral, moneda corriente entre los trabajadores estatales.