El reciente informe sobre la realidad de la niñez migrante en Chile, da cuenta de la falta de protección que viven niños, niñas y adolescentes en nuestro país.
Sábado 28 de agosto de 2021
El estudio llevado a cabo por la Coordinadora Nacional de Inmigrantes en Chile, en conjunto con la Corporación Colectivo sin Fronteras, en el marco de la campaña "Por una niñez con derechos sin fronteras", reveló que la normativa vigente en Chile relativa a personas migrantes, no es acorde a los estándares internacionales de respeto a los derechos humanos que el país debe resguardar y respetar.
El informe se llevó a cabo entre los meses de mayo y julio del presente año y consistió en 603 entrevistas telefónicas relacionadas con igual numero de niñas, niños y adolescentes, bajo la responsabilidad de 373 personas adultas que fueron contactadas.
Los resultados del proceso de investigación tienen como objetivo, por una parte, contribuir al reconocimiento de la necesidad de protección de las niñas, niños y adolescentes (NNA) en situación de migración irregular y sus familias, a la vez que busca exigir respuesta de quienes tienen que cumplir el rol de garantes, que en este caso es el Estado.
Según los resultados, mas de la mitad de los NNA se concentra en las regiones urbanas populares: región metropolitana de Santiago con un 49,7% y región de Valparaíso con un 7%. El segundo grupo con mayor cantidad se concentra en la zona norte del país (15,1%) Arica y Parinacota 5,1%, Antofagasta 5,7%, y Tarapacá con el 4,3%.
Con respecto a la nacionalidad, 475 personas provienen de Venezuela (78,8%), el 21,2% restante esta conformado por NNA de nacionalidad Peruana, con 51 casos, que representan el 8,5%, y de nacionalidad Boliviana 26 personas que son suponen el 4,3%.
Los restantes casos de NNA que han sido analizados corresponden (15 personas) a personas de nacionalidad colombiana con el 2,5%, 11 personas de nacionalidad Dominicana (1,8%), 10 Ecuatorianas (1,7%), 7 de nacionalidad Cubana (1,2%), 2 de nacionalidad Brasileña (0,3%), y una haitiana (0,2%). Además de 4 casos , los cuales no se pudieron determinar su nacionalidad y corresponden al (0,9%). Con excepción de la niña haitiana, el estudio refleja la predominancia del idioma español como idioma materno de los NNA migrantes.
Un aspecto relevante del estudio es la juventud de padres, madres, y adultos responsables de los NNA, con otras relaciones de parentesco. Las edades se mueven, con el limite inferior en los 19 años y el superior en los 63 años, con una edad promedio de 33,14 años. Con respecto a esto ultimo, hay que considerar que, “si se les incluyera en el proceso de regularización, podrían contribuir al desarrollo económico y social del país, a través de la inserción laboral con las condiciones formales, resguardándose sus derechos laborales y aportando la previsión social y de salud correspondientes”.
También, hay que considerar que el 72,8% corresponden a niñas y niños menores de 12 años, y el 27% de los restantes casos analizados corresponden a adolescentes entre 12 y 17 años los cuales se encuentra en condiciones altamente vulnerables de protección social, como es el derecho a la educación, alimentación y salud.
Por otro lado, cuando se les consultó a los adultos responsables, por cuales fueron los motivos que los llevó a emigrar de sus países de origen, un 39,3% respondió por la situación económica de sus países de origen, un 20% por la situación de salud y un 17% por la situación educacional. El 8,7 % argumentó que emigró por la inseguridad ciudadana, y finalmente con 6,1% por persecución política, por situación política a nivel nacional un 3,5%, y el reencuentro familiar con el 2,3%.
Salud y educación
Con relación al acceso a la salud y la educación de las niñas, niños y adolescentes (NNA), existe una alta vulnerabilidad a sus derechos, ya que mas del 51% ni siquiera esta inscrito en un centro de salud familiar (CESFAM). Esto hay que considerarlo un hecho de gravedad, ya que cuando se instaló el gobierno de Sebastián Piñera, su eslogan era “los niños primero”, sin embargo, nada de esto se ha cumplido, por el contrario, los niños, niñas y adolescentes que se encuentran en nuestro país (migrantes y no migrantes) constantemente han vivido vulneraciones a sus derechos básicos universales de manera constante.
Sobre la situación educacional de los niños, niñas y adolescentes, solo 72% de ellos y ellas se encuentran con matrícula en algún establecimiento educacional. La principal causa para no estar inscritos en establecimientos educacionales es no tener vacante (26,3%), seguido de quienes aún no habían buscado matrícula (13,2%) y no tenían información o el niño(a) tenía menos de seis años (11,4%). Respecto a su certificación de estudios, 31,8% cuenta con el documento original y válido para su país, y un porcentaje muy menor cuenta con sus certificados legalizados (4%), teniendo a casi otro tercio de ellos (27%) que no dispone de certificado de estudios.
Esto da cuenta de las barreras de acceso a derechos sociales elementales que sufren niñas, niños y adolescentes, quienes han sido invisibilizados por políticas públicas y de protección social, lo que resulta contrario a la universalización de los sistemas de protección social a través de las Agendas, Pactos y Tratados Internacionales y Multilaterales. Estos, además, están afectados por la desigualdad económica y social producto de la situación migratoria irregular, que muchas veces es forzado por las condiciones de los países de origen.
Por consiguiente, es necesario establecer como un deber del Estado, el resguardo y promoción de protección social para todos los habitantes del país, estableciendo rápidamente la regularización migratoria reconociendo los derechos de las y los migrantes. Debemos considerar que como sociedad y trabajadores consientes revolucionarios, no podemos seguir permitiendo que se sigan vulnerando los derechos básicos universales de las niñas, niños y adolescentes migrantes, y no migrantes de este país, sea cual sea el gobierno de turno, ya que en ellos esta el futuro de la construcción de una nueva sociedad pluralista, mas humana, e igualitaria.