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Red Internacional
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Tucumán. Ingenio San Juan: ni para la sal

Los trabajadores del ingenio San Juan, luego de seis días de paro y tres cortes del puente Lucas Córdoba, siguen sin cobrar la deuda salarial. Una vez más, poco es nada.

Martes 3 de noviembre de 2015

El acuerdo firmado entre los sindicatos del ingenio (FOTIA y FEIA), la patronal (Grupo Altamiranda/Omil), el nuevo gerenciador, y el gobierno, que de la mano de Darío Montero y Jaldo garantizó que los trabajadores salgan de las calles y vuelvan al ingenio atados de pies y manos en peores condiciones.

Un acuerdo entregador más 500 pesos

La maniobra consistió en prometer que el cañero Jorge Aduán vendría con inversiones para levantar el ingenio y saldar la deuda salarial para hacerse cargo del ingenio a partir del año que viene.

La letra del "acuerdo" echa por tierra el "paraíso de inversiones" y pone en evidencia las verdaderas intenciones de la patronal.

En primer lugar, porque la nueva gerencia (a cargo del Sr. Jorge Huyema), empieza incumpliendo con el pago de los salarios de septiembre pautados para el viernes pasado. Recordemos que los dos sindicatos llamaron a levantar las medidas de fuerza y a dejar salir las últimas bolsas de azúcar para pagar la deuda salarial.

Lo que de por sí ya era una entregada, ahora se convirtió en un nueva estafa avalada por ambos sindicatos.

Ya entramos en el mes de noviembre y a los trabajadores les sueltan la deuda de septiembre con pagos parciales de 500 pesos.

El acuerdo firmado establece que el nuevo gerente se hará cargo de los salarios a partir de septiembre hasta el fin de la zafra 2015. Enuncia que los salarios de octubre se pagarán a partir (!!!) de la segunda quincena de noviembre y no se establece ningún cronograma concreto de pagos, por el contrario "el cumplimiento de las obligaciones salariales (...) estarán condicionadas de manera expresa al normal funcionamiento del ingenio y con el límite de lo producido por este descontándose la participación de los productores". Es decir, garantías para todos, menos para los trabajadores.

Los pagos se harán en negro librando de toda responsabilidad previsional y de la obra social, al nuevo gerenciador. Es decir cobrarán sin boleta de sueldo y se descontarán los días de paro que los trabajadores se vieron obligados a llevar adelante. Pero ya adelantaron que igual se le harán los descuentos de la obra social y... de la cuota sindical. La nueva gerencia decidirá a su antojo qué días se trabaja y qué días no.

Al mismo tiempo se establece que "no se le aplicará sanción o multa alguna al Complejo Agroindustrial San Juan por la demora en el pago de los salarios adeudados". Es decir, una mano lava a la otra, dejando sin ninguna garantía a los trabajadores.

Y todo esto a instancias de J. L. Dominguez, representante del Ministerio de Desarrollo Productivo, que "ratifica el contenido y legitima", el acuerdo firmado.

Pero "la parte sindical se compromete a no entorpecer el normal funcionamiento del ingenio como así también a no realiza asambleas dentro del predio". Lo que se dice, una entregada.

Una salida de fondo

La situación de los trabajadores ha seguido empeorando a pesar de la promesa que una nueva patronal iba a regularizar los salarios y las condiciones laborales.

Con Omil o con Aduán, los trabajadores deben prepararse para enfrentar a las patronales vaciadoras que quieren descargar la "crisis azucarera" sobre los trabajadores. Hay que exigir a la FOTIA un paro provincial azucarero contra las patronales que ya empezaron a aplicar el ajuste.

Los dos sindicatos, que ni siquiera habían hecho nada para garantizar la estiba obrera, con el acuerdo han demostrado que sus intereses no se corresponden con los intereses de los trabajadores, y firmaron avalando un atropello a los derechos más elementales como el salario, la obra social, el derecho a reunirse en asamblea, etc.

No hay salida de fondo con ningun patrón. Hay que exigir que en forma inmediata el gobiernose haga responsable del pago de los salarios y de las condiciones de trabajo.
Esta medida elemental tiene que ir acompañada por una salida de fondo contra el vaciamiento: la nacionalización del ingenio bajo el control de los trabajadores.