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Red Internacional
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Chile

Reforma Laboral. Inicia el Senado discusión reforma laboral

La Comisión de Trabajo del Senado inició la discusión de la reforma laboral con audiencias a organizaciones empresariales y sindicales. La Confederación de la Producción y el Comercio (CPC) endureció aún más sus posiciones, mientras la CUT mantiene un tono moderado aunque convoca a movilización el 11, y la Unión Portuaria suspendió su llamado a paro.

Nicolás Miranda Comité de Redacción

Martes 7 de julio de 2015

Gobierno insiste en sentido moderador de su reforma

La Comisión de Trabajo presidida por el senador PD Juan Pablo Letelier inició la discusión de la reforma laboral con audiencias a las asociaciones empresariales como la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC), Federación Gremial Nacional de Productores de Fruta (Fedefruta), Consejo Minero, Sociedad Nacional de Minería (SONAMI), Cámara Nacional de Comercio (CNC). Y exposiciones de las organizaciones sindicales como la CUT, CAT y UNT.

Abrió la presentación la ministra de Trabajo Ximena Rincón presentando el proyecto. Reafirmó el sentido que pretende el Gobierno: “el desarrollo de relaciones laborales modernas, justas y equilibradas entre las partes, en las que predomine el diálogo y el acuerdo”.

Puntualizó los objetivos específicos: la ampliación de la cobertura y mejora de la calidad de la negociación colectiva; favorecer el diálogo entre empresas y sindicatos; fortalecer los sindicatos, respetando la libertad sindical; legitimar el sistema que permita procesar el conflicto laboral a través de mecanismos pacíficos de resolución de controversias; y mejorar los mecanismos de distribución primaria.

Estos objetivos, son cuestionados por el articulado del proyecto de ley. Señalan en una dirección, y marchan para la otra. Por ejemplo, la negociación colectiva sigue siendo restringida: al nivel de la empresa. Las críticas recrudecen.

Los empresarios se endurecen

El presidente de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) Alberto Salas planteó 15 puntos a revisar.

Los empresarios cuestionan prácticamente todos los aspectos de la reforma laboral. Como la titularidad sindical, el no reemplazo en huelga, haber quitado el calificativo de “pacífico” a la huelga, lo limitado de los “servicios mínimos” establecidos, la restricción a la ampliación de los beneficios a los trabajadores no sindicalizados.

Agregó nuevas exigencias, como la eliminación de la indemnización por años de servicio, con los argumentos de siempre: que encarece y hace más rígido “nuestro mercado laboral”. Insistió en que no se termine con el re-emplazo en huelga planteando que el sindicato pueda votar, con solo el 10%y en votación secreta, bajarse de la huelga al séptimo día. Piden con claridad mano dura contra los trabajadores al exigir que se establezcan duras sanciones para quienes participan y promueven paros, huelgas ilegales, bloqueos en los accesos de la empresa.

Los sindicatos mantienen la moderación

En contraste con el endurecimiento de los empresarios, los sindicatos mantienen la moderación.

La presidenta PC de la CUT Bárbara Figueroa mantiene las demandas que ya vienen planteando: que se incluya la negociación por rama, que se acote la definición de servicios mínimos, que se establezca el IPC como piso de la negociación salarial, que se rechace la inclusión de la adaptabilidad.

Pero para plantearlo, hace referencia a acuerdos de la CUT con la CPC, que los empresarios mismos ya repudian. La presidenta de la Central aludió a la Declaración de Voluntades del 2011 en que establecían empresarios y trabajadores que el sindicato debía fortalecerse como principal sujeto de negociación colectiva, y que para la adaptabilidad hubiera acuerdo entre las partes y los sindicatos representasen al menos el 65% de los trabajadores.

Bárbara Figueroa siguió por este camino, preguntándose si “¿queremos relaciones laborales civilizadas o queremos seguir entendiéndonos en el debate de las trincheras? Necesitamos un sistema de relaciones colectivas moderno y civilizado”.

Remato con una exigencia diciendo que “lo aprobado en la Cámara de Diputados es un piso mínimo y sería lamentable que se retroceda… con esto no estamos resolviendo la deudas con el mundo del trabajo, sino que estamos tomando nota de un piso mínimo, por eso necesitamos que este proyecto se siga profundizando y no que retroceda”.

Este tono moderado es acompañado por un llamado de la CUT a una movilización el sábado 11, en apoyo a las reformas y al Gobierno. Y por la suspensión del llamado que había realizado a un “paro prolongado” por la Unión Portuaria.