Un derecho para las mujeres trabajadoras que hoy no se cumple por la crisis del COMPIN.
Martes 17 de abril de 2018
En un reciente reportaje, se deja en evidencia como diversas madres llevan meses de trámites con el COMPIN para poder hacer efectivo el pago de sus licencia por pre y post natal, en algunos casos eran más de 6 meses sin recibir el dinero correspondiente. Las consecuencias eran evidentes, debían volver a trabajar en situaciones de mayor precariedad para poder subsistir.
Uno de los pocos derechos entregados a las mujeres trabajadoras que son madres, se ve anulado por la crisis del COMPIN, la institución estatal que evalúa las licencias de los usuarios de FONASA que son unos 4.800.000 trabajadores a nivel nacional.
Este problema no es nuevo, ya en febrero de este año el Jefe del Departamento de la Coordinación Nacional del COMPIN había asumido un retraso en 10 mil licencias solo en la región metropolita. Hay que considerar que en esta región se procesan el 50% de los permisos a nivel nacional.
Frente a este problema, la nueva subsecretaria de Salud Pública del gobierno de Piñera plantea que la solución pasa por modernizar el servicio y automatizar algunos procesos administrativos.
Pero el problema no es técnico, lo sucedido en el COMPIN es una “extensión” de la crisis de la salud pública. Sin duda los servicios deben modernizarse, para hacer más expedito un sin número de trabajos, pero la razón de fondo es que los trabajadores no dan abasto para las labores encargadas. La falta de trabajadores, lleva también a una mayor precarización y explotación de quienes se desempeñan en el COMPIN, en este sentido no solamente son los usuarios sino que también sus trabajadores, quienes sufren por las políticas que han tenido los gobiernos tanto de la derecha como de la Nueva Mayoría.
De conjunto, el sistema sostenido por los empresarios y sus políticos, no pone en el centro la vida de los trabajadores y sectores populares.