Conversamos con la mamá de la víctima que nos contó la situación y lo que están reclamando. La justicia para ricos y patriarcal actúa arbitrariamente sin tomar en cuenta a las víctimas de violencia ni las indicaciones de las Cámaras de Casación.
Facundo Martínez Cantariño Docente SUTEBA
Viernes 8 de mayo de 2020 13:21
(Foto: Alberto Blanco-LNP)
Con grandes irregularidades y de forma irresponsable con la víctima, le dieron domiciliaria a Jorge Pedro Bergondi, un ex policía que fuera condenado en 2007 a 16 años de prisión por abuso sexual agravado contra una menor, de forma reiterada durante años.
En comunicación con La izquierda Diario, le preguntamos a Lorena, su mamá, sobre cómo se llevó adelante esta medida y nos contaba:
"El juez Brun no notificó a mi hija, no se fijaron en la víctima, le dieron domiciliaria sin tobillera y 15 días después le avisan a mi hija. Podría haber sido un desastre. Él dijo que si ella hablaba cuando él saliera de la cárcel la iba a buscar para matarla."
Le preguntamos también qué están exigiendo:
"Estamos pidiendo que él cumpla la totalidad de la pena. La cámara revocó el arresto domiciliario, pero el abogado apeló y al apelar él tiene derecho a permanecer en el domicilio hasta que casación de Buenos Aires revea la causa. Pero eso puede ser de acá a un mes o a dos años, es otra tomada de pelo. Jugaron con nosotros."
Esta situación implica que no se siguieron las indicaciones de las acordadas de las Cámaras de Casación Federal y de la provincia de Buenos Aires, que plantean revisar los casos de presas y presos que no hayan cometido delitos violentos para otorgar prisión domiciliaria.
Esta medida se está tomando en diversos países, y la recomiendan organismos internacionales de DDHH y la OMS como medida ante la superpoblación carcelaria, que implica un riesgo muy grande en el marco de la pandemia.
Responsabilidades cruzadas
Mientras jueces y autoridades de los Penales actúan excarcelando genocidas, sigue sin resolverse el hacinamiento carcelario (la superpoblación en la provincia de Buenos aires de más del 100%), la gran mayoría de presas y presos ni siquiera tienen una condena firme, y un 80% de las condenas son por delitos menores como tenencia simple de drogas o delitos contra la propiedad no violentos.
Pero en un caso tan grave como éste, y tratándose de un ex policía que ahora es pastor evangélico, actuaron apresuradamente y sin considerar lo que pide la familia de la víctima. Ya que Bergondi es paciente de riesgo porque tiene asma, se podrían disponer medidas sanitarias para un aislamiento especial en el Penal, por ejemplo, contemplando lo que exige la familia y las recomendaciones en el marco de la pandemia. Sobre todo si realmente se buscara resolver la situación de las cárceles, revisando los casos que mencionamos anteriormente.
El gobierno se desliga de la responsabilidad ante la situación y apunta al poder judicial, y se tiran la pelota mutuamente, mientras se despliega una campaña de la derecha, que nunca apoyó la pelea de las víctimas de crímenes de lesa humanidad o de violencia de género, que aprovecha para deshumanizar a presas y presos. En esa clave es también que Sergio Massa impulsa un juicio político contra el juez Brun, sin darle respuestas a la familia y haciendo una utilización oportunista de casos gravísimos como este. Los reclamos por medidas reales contra la violencia machista y por la grave situación de las cárceles hacinadas son urgentes.
Ante una pandemia, habiendo recomendaciones de organismos internacionales y las acordadas de las Cámaras de Casación, le cabe también responsabilidad a los sucesivos gobiernos por la situación inhumana en los penales. Y al actual gobierno por la inacción, ya que todo queda en manos de la justicia patriarcal y para ricos. Contra la casta de jueces vitalicios que ganan sueldos siderales, dejan pasar la violencia de género y encubren a miembros de las fuerzas represivas, se hace urgente plantear juicios por jurados y elección popular de los jueces, que sean revocables y ganen como un trabajador.
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