×
×
Red Internacional
lid bot

ROSARIO - GATILLO FÁCIL. Jonatan Herrera: una tenaz lucha contra la impunidad que vence obstáculos

El pasado lunes se realizó una audiencia con resoluciones favorables que son fruto de la organización y la movilización. Un año de lucha y resistencia perseverante.

Jazmín Levi

Jazmín Levi Periodista. Miembro del CeProDH

Martes 16 de febrero de 2016 14:01

Hace más de un año, la Policía de Acción Táctica de Rosario acribilló a Jonatan Herrera, en la puerta de su casa. Lo mataron cruelmente pero según describe su hermana: “Nada terminó ese día, ahí comenzó todo. Un largo camino de lucha, falta mucho aún pero los pasos que vamos dando nos dan fuerza para seguir”. El lunes pasado, en una audiencia a cargo del juez López Quintana, se rechazó la unificación de querellas a la que se oponía la familia de la víctima, se extendió la prisión preventiva para los imputados en la causa, el fiscal a cargo, Adrián Spelta, pidió doce años de prisión para dos de ellos por el delito de tentativa de homicidio, y también irán a juicio oral junto Ramiro Rosales, acusado de homicidio, por quién pidieron prisión perpetua. Un triunfo de la organización, movilización y lucha.

Con un tono tranquilizador y emotivo, la madre de Jonatan expresó a La Izquierda Diario: "Nos lo merecíamos después de todo lo que nos pasó, ahora vamos a seguir peleando hasta que se haga justicia". Todo lo que nos pasó, sintetiza Maria Elena, refiriéndose a un año donde como si no fuera mucho, además de perder a su hijo, soportó maniobras del aparato judicial que buscaban proteger a los culpables, amenazas y amedrentamientos, provocaciones y la indiferencia del gobierno municipal y provincial.

El lunes siguiente al asesinato del joven que lavaba su auto en barrio Tablada, sus familiares se dirigieron por primera vez a Fiscalía, pidiendo que se comience urgente una investigación para que se esclarezcan los hechos y se condene a los culpables. Desde ese momento comenzaron a organizarse con militantes del PTS para que el pedido de justicia por Jonatan no quede sólo en una bandera. Abogados buitres, públicamente conocidos por defender a narcos y policías, como Varela y Krupnik, se acercaron a la familia Herrera para ofrecerles sus servicios “de manera solidaria”, escondiendo así una trampa para facilitar la impunidad en el caso. Varela no, dijo la familia. Pero en un primer momento habían aceptado a Krupnik y Feldman como sus defensores, quienes a poco tiempo de agarrar la causa rompieron la confianza de la familia, con sus evidentes maniobras. “Menos mal que abrimos los ojos a tiempo”, expresó Maria Elena el día que le quitó el poder a los letrados.

Desaparición de pruebas, alteración de la escena del crimen, abogados defensores de la policía que se hacían pasar por peritos, negación a la constitución de la querella de la madre de la víctima, ocultamiento de información a la familia, cancelación de audiencias, falta de notificación a la querella sobre algunas resoluciones como la prisión domiciliaria para uno de los imputados, fueron algunas de las irregularidades que aparecían en la causa. Demostrando que la justicia santafesina estaba encubriendo a su policía. Pero nada dejó de denunciarse. Ante cada maniobra, la familia salió a repudiarlo públicamente. Una pelea constante y cuanto más firme se posicionaban los Herrera, más duro pegaba el aparato judicial.

Cuando ya no podían frenar la organización, aparecieron las amenazas ejecutadas por policías de la comisaría 16 y narcos del barrio. “Vaya a buscar a la prensa”, y “entienda que a su hijo lo mataron cuatro perejiles de la PAT”, fueron las palabras del comisario, luego de las amenazas, a pocos días de cumplirse un año del asesinato. Los familiares de Jonatan, resolvieron convocar a una multisectorial para contar los episodios que venían soportando, llamando a unificar fuerzas y denunciarlo públicamente. Los militantes del PTS, en discusión con la familia, colaboraron a organizarla, llamando organización por organización, referente por referente para garantizar una respuesta contundente y unitaria. Así fue que se llevó a cabo la primer conferencia de prensa sobre el caso, donde asistieron Virginia Grisolia, dirigente del PTS en el Frente de Izquierda, MST, Patria Grande, Asamblea por los derechos de la niñez, Causa, los concejales Eduardo Toniolli, Norma Lopez, Juan Monteverde, Caren Teep, Eugenia Schmuck, los diputados Carlos del Frade, Mercedes Meier, gremios como la CTA Rosario, ATE Rosario, Amsafe, organismos de derechos humanos como APDH y CEPRODH y el defensor público de la provincia, Gabriel Ganon para repudiar los hechos.

El resultado de esta acción y de la constante movilización fue un giro repentino en la causa, pasó de estar casi cerrada a revivir, logrando así hacer retroceder a la fiscalía en su intención de juicio abreviado, de dejar afuera de la causa a la madre de la víctima y de obtener rápidamente la impunidad para los imputados. “Creemos que esta es la manera de enfrentar al Estado que asesina jóvenes con su aparato represor y paraestatales. Con una gran coordinación de todas las organizaciones que enfrente la violencia institucional y la represión. Esta forma de lucha tiene que ser un ejemplo del camino a seguir. Con la misma fuerza y el mismo odio que luchamos por frenar a las fuerzas policiales que día a día se llevan la vida de nuestros pibes, tenemos que dar una batalla inclaudicable para desenmascarar el carácter de clase de la Justicia que garantiza la impunidad”, explicó Octavio Crivaro, dirigente del PTS en el Frente de Izquierda.

Una familia que hace tan sólo un año atrás amasaba tortas asadas para vender y generar un sustento económico, hoy es sujeto de lucha. Jonatan ya no está, como muchos jóvenes que asesina o desaparece el Estado, pero el pedido incansable de justicia persiste. “No esperen a que les pase, yo era de las miraba por televisión lo que pasaba y un día tuve que salir a la calle a pedir justicia, no esperen a que sus hijos sean un Jonatan, salgamos juntos a decir basta”, explicaba Maria Elena hace unos meses atrás, cuando le pedía a la sociedad que la acompañe. Hoy, un tiempo después cuando creían que ya no había mucho más por hacer, encuentran los primeros frutos de la lucha. “La perseverancia de los militantes del PTS que no nos dejaron solos, que nos incentivaron a convocar a otras organizaciones a que peleemos juntos contra la impunidad, es motivo para agradecer. Se cargaron nuestra lucha al hombro y así logramos revertir la jugada que querían hacer los jueces y fiscales. Desean igual que nosotros llegar a la verdad, con una actitud que me da fuerzas para seguir cuando me caigo, por eso llegamos hasta acá”, manifestó Julieta, hermana de Jonatan cuando se le consultó sobre el balance de la lucha dada.

El PTS y sus militantes se sienten orgullosos de haber acompañado a Julieta, Elena y toda la familia de Jonatan, junto a otras organizaciones como Causa y la Asamblea de Niñez, donde primó la coordinación y gran frente único para dar la pelea contra el Estado. Al igual que lo vienen haciendo también con el caso de Franco Casco y Pichón Escobar, donde Elsa y Ramon (padres de Casco) y Luciana (hermana de Pichon) se pusieron a la cabeza de la lucha acompañándose entre ellos también. Ante la demostración de los logros a través de la lucha, más que nunca se refleja la urgente necesidad de la conformación de una coordinadora antirrepresiva, para ser miles en las calles peleando contra los ataques a la juventud y el pueblo trabajador y como herramienta para que no prime la dispersión o divisiones inexplicables entre la lucha por los distintos casos de gatillo fácil, cuando al que tenemos en frente es nada menos que un enemigo poderoso y asesino: la Policía y el Estado de conjunto.

A poco de cumplirse 40 años del último golpe cívico militar en Argentina, el caso de Jonatan es un emblema junto con el de Casco y Escobar, de la represión estatal que sigue descargando su poder de fuego sobre el pueblo trabajador. Este 24 de marzo las víctimas del gatillo fácil tienen que ser una de las banderas para continuar esta lucha por la impunidad de ayer y de hoy bajo el gobierno de Macri que tiene como política central seguir llenando los barrios de policías y criminalizando la protesta social.


Jazmín Levi

Periodista. Miembro del CeProDH

X