Pese a la nueva oferta de aumentos para salud que ofreciera Carreras, la bronca del personal que combate el virus en la primera línea se sigue expresando con fuerza. Nueva marcha en Viedma, con protestas en las sedes sindicales de ATE y UPCN.
Jueves 8 de octubre de 2020 14:54
El personal de salud no se conforma con la nueva propuesta salarial de la gobernadora. Carreras, luego de firmar con ATE un aumento de sumas fijas y un 10% desde octubre, ante la continuidad de los reclamos, hizo una nueva propuesta de salarial para el sector de salud. Se trata de un aumento del 22% exclusivamente sobre las horas extras y las guardias. Esta propuesta no hizo más que aumentar la bronca.
Un aumento sobre las extras y las guardias obliga a aumentar las horas de trabajo para mejorar el sueldo en un sector donde se hace imprescindible bajar el nivel de exposición al virus, bajar el stress laboral y mejorar sustancialmente el básico de los sueldos. Esto es parte de lo que denunciaban en la concentración inicial en el Hospital Zatti. El personal de los hospitales y los distintos centros de atención mantienen firme sus reclamos: 50% de aumento y ley de insalubridad.
Fuerte protesta contra las conducciones sindicales
Pero su reclamo no solo choca con el gobierno provincial, sino con las conducciones sindicales de UPCN y ATE, que durante años han dejado pasar las reducciones salariales. La movilización del día de hoy comenzó su recorrido directamente hacia la sede provincial de ATE, donde se denunció la firma del aumento a la baja por parte del Secretario General Rodrigo Vicente.
Las más de 150 trabajadoras y trabajadores movilizados se dirigieron luego a la sede sindical de UPCN, que en el día de la fecha estaba realizando una jornada de paro. Allí se le dio la espalda a la conducción sindical, quien quiso recibirlos desde las escalinatas de su edificio. Lejos de eso, la movilización repudió su rol durante todos estos años. Se destaca el hecho de que el Secretario General de UPCN Juan Carlos Scalesi al querer saludar la movilización, una multitud comenzó a taparlo con cantos y luego se retiró dejando a la burocracia hablando sola con el megáfono para las cámaras.
Finalmente la movilización se dirigió nuevamente a la Casa de Gobierno y al Ministerio de Salud, mostrando de este modo que se profundiza la bronca contra las conducciones sindicales y contra el gobierno de Arabela Carreras.