Los candidatos presidenciales del PRO, Mauricio Macri, y de la UCR, Enresto Sanz visitaron la provincia de Jujuy acompañando a Gerardo Morales. En sus declaraciones reafirmaron su alianza de derecha.
Domingo 17 de mayo de 2015
Los dos precandidatos a presidente, Macri y Sanz, junto a Morales, pre candidato a gobernador, realizaron una conferencia de prensa en el Hotel Palace y luego recorrieron calles céntricas mostrándose como gente “común” –aunque sus ingresos sean de miles de pesos- y hasta llegaron a localidades de la Quebrada de Humahuaca. La líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, aunque comparte la interna con Macri y Sanza hacia las PASO no fue de la partida en esta visita.
En sus discursos de campaña Morales agradeció la presencia de los presidenciables y optó por polarizar con el gobierno de Fellner, allí afirmó que esta alianza es “un gran esfuerzo para terminar con el feudalismo violento” y recuperar “la paz, el diálogo, la tolerancia y la convivencia democrática para cimentar un futuro que incluya a todos los jujeños en un proyecto basado en el respeto y la dignidad de las personas” y explicó que el gobierno deja falencias, déficits y que ha fracturado a la sociedad argentina profundizado la intolerancia como nunca antes en la Argentina”.
Sanz destacó que “todos los que quieren un cambio esta noche van a estar más tranquilos, más felices y más esperanzados en Jujuy”. Y “los patoteros que extorsiona y ejercen violencia van a estar más nerviosos porque saben que se ha dado un paso fundamental para que la Gobernación de Jujuy cambie de manos y después de octubre esté en manos de Gerardo Morales”.
Por su parte, Macri señaló que la UCR y el PRO coinciden en la recuperación “de una convivencia dentro de la ley, del trabajo, del diálogo. Y en la visión de que los gobiernos tienen que hablar menos, hacer más y escuchar más” Y precisó que “el sueño que compartimos ambos partidos es que Jujuy salga al mundo y se conozcan sus bellezas inigualables. Y después de gobernar, multiplicar por 10 los turistas que visitan Jujuy y desarrollar las economías regionales y las alternativas productivas y que cumplir con las promesas que arrancaron en el Belgrano Cargas, y que Jujuy tenga más caminos y más energía”.
Morales decidió apoyar esta nueva alianza de derecha con Macri a la cabeza, luego intento de unirse al Frente Renovador de Massa que viene cada vez más complicado perdiendo candidatos como el jefe de diputados Giustozzi o el de campaña Juanjo Alvarez, lo cual pone en dudas cuantos votos puede sumarle a Morales en su disputa local con Fellner.
El giro de Morales, además de su búsqueda desesperada de un presidenciable que lo levante en el plano local, es una confirmación del carácter conservador de la UCR que en su último gobierno con De la Rua y Cavallo que conservó toda la entrega y las privatizaciones del menemismo como Aceros Zapla, la energía o los teléfonos, que quitó el 13% a los jubilados, intentó arancelar las universidades públicas y hundió al país con los megacanjes y el blindaje (endeudamiento externo), el corralito y posterior devaluación del salario que aplicaron junto al PJ.
Párrafo aparte, merece la campaña de la UCR a partir de la nacionalización de los FFCC que impulsó el kirchnerismo, cuando fueron ellos mismos y los hijos del menemismo como Macri los que privatizaron los trenes o se vieron beneficiados de la privatización que provocó la pérdida de este servicio esencial para todo el interior del país con miles de despidos y el cierre de las actividades económicas de las economías regionales. Y la demagogia hay veces que no tiene límites. El padre de Mauricio, Franco Macri, fue beneficiado con la privatización del Belgrano Cargas sumándose como accionista.
Nada nuevo bajo el PRO
Morales, Macri y Sanza en todas sus intervenciones optaron por acusar de violento al gobierno de Fellner y en particular su alianza feudal con Milagro Sala. Aunque nadie pueda dudar del carácter feudal del fellnerismo que gobierna la provincia con miles de lazos clientelares con la población más carenciada y articulando su poder con acuerdos con las direcciones de las instituciones de masas como los sindicatos, asociaciones, sociedades de fomento, etc. La UCR y el PRO no tienen métodos de gobierno muy diferentes como lo hacen en la Capital de Jujuy con su sistema de punteros barriales y desde el municipio administrando el trabajo en negro de miles de municipales. Lo suyo hace Macri en la capital en las villas miserias y en las decisiones de favoritismo en la concesión de las obras públicas a empresarios amigos o dejando correr los talleres textiles clandestinos donde se explotan a inmigrantes, mujeres y niños que proveen de prendas con la marca que venda su esposa Juliana Awada.
Pero el ataque que realizan a la Tupac por métodos violentos es en realidad un tiro por elevación contra los trabajadores y todos aquellos que se movilicen o protesten. Su campaña contra la inseguridad para darle mayor poder de vigilancia a las fuerzas policiales corruptas y responsables de la trata de personas o del narcotráfico, va en ese sentido, en controlar con cámaras de vigilancia, reprimir y también con la justicia frenar la acción obrera y popular.
El gobierno de Fellner tiene cancha en esto –ahora judicializa la toma de tierras del SEOM y reprimió con violencia a los vecinos de Malvinas-, pero los radicales también cuando dejaron el poder producto de las movilizaciones populares del 19 y 20 de diciembre dejaron un tendal de 39 muertos en todo el país. Macri sabe reprimir con ferocidad como fue en el desalojo del parque indoamericano con tres muertos o en el Hospital Psiquiátrico Borda que arrasó con sus topadoras. En todos estos casos los funcionarios del PJ, UCR o el PRO han quedado impunes.
La alianza provincial que presentan la UCR de Morales junto al PRO o rejuntes caídos del fellnerismo como Primero Jujuy –ahora con el Frente Renovador- o con sus ex aliados de Lyder, claramente no son lo nuevo. Morales hace más de 26 años que viene utilizando la función pública para enriquecerse y hacer sus negociados de turísticos, inmobiliarios y tantos otros que opera con sus testaferros. Esta alianza de derecha no tiene nada nuevo que dar a los trabajadores, como tampoco lo tiene el FPV de Fellner y la alianza con Milagro Sala.
Por su parte, el Frente de Izquierda que viene creciendo en su desarrollo en todo el país se ubica como la única alternativa independiente a los dos grandes bloques políticos patronales de las fuerzas tradicionales del PJ-FPV y la UCR-PRO.