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Jujuy: ¿Podremos seguir estudiando en la Universidad?

No inician las clases, pero sin embargo hay muchos estudiantes que se ven presionados a hacer trabajos prácticos y muchos más no pueden acceder al paliativo de clases virtuales de la universidad. En necesario pensar en una salida colectiva para combatir la deserción estudiantil y enfrentar el impacto económico de esta pandemia, el CEFHyCS tiene que estar al frente de esto.

Martes 7 de abril de 2020 14:57

La Unju permanece cerrada y el inicio del cuatrimestre no inició formalmente, sin embargo la situación de vida de las y los estudiantes no puede seguir siendo invisibilizada. Hay muchas y muchos estudiantes que a medida que se fue extendiendo la cuarentena hoy están evaluando si dejan de estudiar o no, por que la crisis pandémica que vive el mundo, también significa en la vida de las mayorías un grave impacto económico.

Hay estudiantes en sus casas viviendo estos días con preocupación y decenas también ayudando a sus familias con el cuidado de las y los ancianos, con el trabajo doméstico y les niñes.

Muches otros y otras más, pese a la cuarentena están siendo obligades a trabajar, como Ramiro, que nos contaba que antes de la pandemia comenzó a trabajar en la cocina de un bar. Le prometieron que iba a estar a prueba unos días, pero ahora ya lleva más de 60 días de trabajar sin descanso, porque cuando se instaló la cuarentena, le exigieron hacer delivery y le impusieron mucha más tareas y un par de horas más. Ahora su jefe amenaza con no pagarle el sueldo.

¿Cuántos Ramiros hay en la Unju? ¿Cuántos sin siquiera tener un trabajo y ahora con el de sus padres amenazado por la crisis?

Necesitamos saber cuántos son los estudiantes atravesados por la crisis. La Unju cuenta con muchísimos recursos para dar una respuesta a estudiantes y al pueblo trabajador, pero también hay que exigir al estado que destine los fondos y recursos que falten. El problema económico ahora se ve muy claro, no afecta individualmente a las personas sino de manera general.

Las autoridades afirman “estar velando por los estudiantes”, veamos cual es la realidad. En tiempos de no pandemia del COVID-19, según el anuario de la Unju, 21.554 estudiantes acceden al sitio web Unju virtual, pero sin embargo, los registros sobre quienes acceden a la beca del comedor, pasaron de ser 700 en 2019 a 600 actualmente, según dichos del rector, cabe decir que solo quedó en un decir, ya que aún no consta que las viandas se hayan entregado. Si la Unju cuenta con más de 20.000 estudiantes aproximadamente, es fácil ver como el acceso a las becas de comedor ya antes de la crisis era insuficiente, entonces ahora necesitamos saber cuantas y cuantos son los que necesitan acceder a esta y otras becas.

El rector Tecchi, no da respuesta sobre esto y mucho peor, desde que se decretó el no comienzo del cuatrimestre, no clarifica esta situación y plantea medidas totalmente insuficientes. Dice : “iremos viendo de qué manera vamos a resolver las cosas, hasta donde la virtualidad nos permite avanzar en el dictado de clases y que nos va a quedar de presencialidad obligatoria e imprescindible, para poder cubrir este cuatrimestre.”

Es decir la situación económica de la comunidad universitaria en sus dichos está totalmente invisibilizada, y sin datos concretos primero que nada no se puede pronosticar hacia qué situación va la universidad pública y mucho menos intervenir para dar respuesta ya a millones. No se puede normalizar la virtualidad, ni adelantar la presencialidad de las cursadas sin tomar medidas para enfrentar la crisis que está siendo el fundamento para la deserción.

Por otro lado, el decano de la Facultad de Humanidades reafirmó el dia de ayer que “técnicamente el ciclo lectivo no inició y agregó que no es posible, en este contexto, acreditar conocimientos, evaluar ni exigir presentación de trabajos prácticos. Pedimos a todas las cátedras que respeten esta disposición”.

Sin embargo, hace semanas que muchas cátedras vienen exigiendo presentaciones de trabajos prácticos, y peor, muchas otras recién ayer comenzaron a compartir un comunicado de la FHyCS del mes pasado, donde afirmaban que el cuatrimestre no había comenzado, es decir, dos semanas de incertidumbre y presión. Estudiantes señalan que no pueden seguir este ritmo, y señalan que el acceso no está garantizado para la mayoría y en algunos casos, como en la sede de Tilcara nadie puede acceder.

¿Quiénes van a garantizar que no se subordine a estudiantes a ritmos que llevan a desertar? {{}}

La conducción del centro de estudiantes de Humanidades, Juntos, en una situación crítica, hasta el momento solo se a ocupado de difundir una flyer en el que dicen que algunos estudiantes tendrán acceso libre al sitio virtual.unju.edu.ar.

El centro tiene que pronunciarse contra la presión de algunas cátedras, que en los hechos intentan hacer valer algunas clases como obligatorias, y exigirles que revean su postura y se contemplen la realidad de las y los estudiantes; Esto tiene que ir acompañado de realizar una consulta a todos los estudiantes, para saber cuál es la situación y las necesidades de las mayorías, y exigir a las autoridades de la Unju que garanticen los medios para que se realicen relevamientos sobre el impacto que económico de la crisis, y organizar a las y los estudiantes para intervenir de manera solidaria, planteando incluso que se lleve a cabo de una vez la entrega de viandas a quienes necesiten y que sea la Unju un centro de recepción de ayuda alimentaria para ser distribuida a estudiantes y la población.

En una situación histórica como la que estamos viviendo, es momento de poner nuestros conocimientos al servicio del pueblo trabajador y pobre, no hay medida de solidaridad que pueda hacerse sin intervenir de manera colectiva.

Desde Oktubre y Pan y Rosas presentamos un proyecto de voluntariado social a la conducción del Centro, sin haber obtenido respuesta aún. Urge que se pronuncien y que se comprometan a garantizar que se cumplan todos los derechos del claustro estudiantil, tendientes ante esta crisis a combatir la deserción masiva que se viene.

Así también planteamos que la salida de fondo es organizades junto a las y los trabajadores, por eso la propuesta de un voluntariado social y la exigencia sobre que en el plano académico no se sigan reproduciendo las desigualdades sociales, agravadas por la cuarentena obligatoria, es parte de una política que prepare a los estudiantes, docentes y no docentes para dar una salida propia cuando los empresarios vienen imponiendo su agenda a los gobiernos, como Techint que terminó despidiendo, Mc Donalds que ataca los sueldos de trabajadores.

En Jujuy, muches estudiantes también lo vivimos en los bares y en comercio. Nos tienen en negro, nos aumentan horas de trabajo sin aumentarnos el sueldo y nos rompen el cuerpo, total para ellos somos descartables. Como contracara está el trato que se le da a las grandes empresas, Morales no le exige a Blaquier que entregue el alcohol para producción medicinal, si no al revés, le garantiza su negocio pagándolo, cuando se trata de una cuestión sanitaria de emergencia.

A estas empresas, con decirles miserables no alcanza, hacen falta medidas que apunten a afectar sus fortunas millonarias. El movimiento estudiantil está llamado a jugar un rol con los trabajadores para que la salida sea cruzando la línea de defender las riquezas empresariales, una línea que los gobiernos no están dispuestos a sortear.