Cada etapa de la crisis por el coronavirus siginifica un ataque diferente a sectores de la juventud trabajadora. Una red nacional para enfrentarlos, conectada en todo el país, contra las trampas de las empresas, el Gobierno y la burocracia sindical.
Juana Galarraga @Juana_Galarraga
Jueves 23 de abril de 2020 22:16
En la Izquierda Diario, la semana que se acerca a su fin estuvo marcada por la agenda de los más precarios y las más precarias. Así es como debería haber sido en todos los medios de comunicación, si no estuvieran en su mayoría, al servicio de ocultar la irracionalidad con la que el Gobierno y las empresas abordan la situación.
Después de las cínicas declaraciones de Ginés González García, culpando al personal de los hospitales públicos del alto nivel de contagio en el sector salud, la nota más leída este jueves en nuestro ranking, fue la denuncia de una trabajadora del call center del Banco Provincia. Tuvo alrededor de 19 mil visitas.
Se trata del relato de una joven sobre las condiciones laborales ultra precarizadas en que el call center de la empresa Provincia Net, creada por el mismo banco estatal, implementa el teletrabajo. Con este servicio tercerizado por el Estado, el gobierno nacional y provincial implementaron el pago del bono de $10.000 a millones de precarizados y precarizadas bonaerenses como ella, que están sin registrar o que si no salen a trabajar no comen.
Te puede interesar: Precarización: qué hay detrás del mal funcionamiento del sistema Cuenta DNI de Kicillof
Te puede interesar: Precarización: qué hay detrás del mal funcionamiento del sistema Cuenta DNI de Kicillof
La misma precariedad laboral hace que el sistema funcione muy mal, impidiendo a miles cobrar esa plata. Esto provocó la furia quienes no pueden seguir esperando. El gobernador Axel Kicillof y el presidente intentaron mostrarse como grandes estadistas creando este sistema. La realidad es que tratan de administrar una miseria, sobre la base de la precarización a la que condenan todos los gobiernos desde hace años, incluso dentro del mismo Estado, a la juventud. Decadente.
Sigue el ataque al salario
No cesan los reclamos de los trabajadores de comidas rápidas. Desde Tucumán, la denuncia contra una empresaria franquiciada se mantuvo entre las más leídas desde el comienzo de la semana.
Te puede interesar: McDonald’s Tucumán: el virus se llama Mercedes Paz
Te puede interesar: McDonald’s Tucumán: el virus se llama Mercedes Paz
“Mercedes Paz es la dueña de la franquicia de McDonald’s en Tucumán, cuyos empleados denunciaron que durante el mes de marzo les depositaron solo 3.000 pesos de su sueldo y les anticiparon que ocurrirá lo mismo al menos durante la primera quincena de abril. Les quitaron hasta el presentismo”, informamos. El odio hacia los empresarios que no están dudando en mostrar su peor cara, se nota.
El reclamo de este sector en defensa de los salarios estuvo entre los temas más leídos en nuestro diario desde fines de marzo. El problema persiste y esto se expresa en más denuncias anónimas que siguieron llegando.
Leé también: Otra vez, problemas en los cobros de trabajadores de comida rápida
Leé también: Otra vez, problemas en los cobros de trabajadores de comida rápida
Las empresas usan mil maniobras para bajar los salarios con la excusa de la crisis. Todo esto, mientras el sindicato Pastelero avala los recortes, siendo directamente parte de las negociaciones con las empresas y el Ministerio de Trabajo.
¿Quiénes son esenciales?
Los medios empresariales nunca le dieron tanta importancia a su dura realidad. Trabajadores y trabajadoras de aplicaciones de reparto, también se unieron para dar visibilidad a sus reclamos y este miércoles protagonizaron un paro que puso sus demandas en la agenda nacional.
La acción se convocó en varios países con el hashtag #YoNoReparto.
Leé también: Repartidores de aplicaciones: "¡Al paro por nuestros derechos!"
Leé también: Repartidores de aplicaciones: "¡Al paro por nuestros derechos!"
Esta vez no pudieron ignorarlos, porque la crisis del coronavirus dejó más que claro que, aunque las empresas como Rappi, Glovo, o Pedidos Ya los traten como material descartable, son verdaderamente esenciales. Exigen que las empresas les garanticen las medidas de seguridad que dicen que les entregan, pero que nunca llegan o que son una verdadera burla, como un pomito de alcohol en gel. También el aumento de las tarifas base que cobran por los repartos.
La medida tuvo distintos niveles de acatamiento en varios puntos del país. En la ciudad de Córdoba, donde los pibes y las pibas de Rappi cuentan con una trayectoria de organización por sus reclamos desde los "bicicletazos" impulsados en 2019, hubo un alto acatamiento a la medida.
En Neuquén también hubo acatamiento al paro. Además siguiendo el ejemplo de los pibes de Rappi en Córdoba, en la provincia patagónica también se están organizando. Este martes 21 trabajadores de Glovo acercaron sus reclamos al diputado provincial por el PTS-FIT, referente de Zanon bajo control obrero, Andrés Blanco.
¿Qué pasaría en esta pandemia si los trabajadores y trabajadoras de la economía de plataformas hicieran un verdadero paro internacional? Podrían paralizar la comercialización de las empresas que siguen lucrando con el e-commerce en esta situación. ¿Quién llevaría los medicamentos desde las farmacias y los alimentos desde los supermercados?
Este ejemplo muestra a una generación que empieza a hacer los primeros ejercicios de organización y tomar nota de su propia fuerza. Ya saben quiénes son los verdaderos y las verdaderas esenciales. Como tales, exigen el trato que se merecen.
Reforma laboral de hecho en call centers
“Hace algunos días, en una esas tantas llamadas que hago diariamente, un cliente me dijo ‘me parece una pavada lo que están haciendo, se gastan millones de pesos en llamadas para esto, ¿Por qué no se lo dan a la gente que no tiene para comer en medio de esta crisis?’. Yo solo tenía que seguir respondiendo a nombre de la empresa, cuando ganas no me faltaban de decirle que tenía toda la razón”. El testimonio es parte de una denuncia de otra trabajadora del call center que hace teletrabajo vendiendo seguros.
Una de sus compañeras fue despedida al comienzo de la cuarentena obligatoria, porque no tenía los recursos para trabajar desde su casa. Ella tuvo que irse a hacer la cuarentena a la casa de una amiga que tiene computadora, para no perder su trabajo. Ahora acaban de enterarse que la empresa está buscando personal para contratar y entre las exigencias, pide que los postulantes tengan computadora, internet y vinchas para trabajar desde las casas.
Más información: Pandemia, call centers y teletrabajo: "Terminás siendo parte de la computadora"
Más información: Pandemia, call centers y teletrabajo: "Terminás siendo parte de la computadora"
Este es un claro ejemplo de cómo se expresa entre la juventud precarizada, la reforma laboral de hecho que las patronales impulsan como parte de un plan generalizado, para descargar la crisis sobre la clase trabajadora con despidos, suspensiones, recortes de salario y en este caso, una mayor flexibilización. Las empresas de call vieron con el teletrabajo la posibilidad de contratar nuevos trabajadores sin hacerse cargo de nada de lo que necesitan, muy parecido a cómo funcionan las cosas en la llamada economía de plataformas. Esclavitud 2.0.
Una red para organizarse sin caer en sus trampas
También desde Tucumán esta semana llegó la denuncia de que Teleperformance reabrió el call. Sus trabajadores y trabajadoras dudan de las condiciones de seguridad e higiene en las que se los obliga a volver a trabajar. Son las y los jóvenes que hicieron un paro antes del inicio de la cuarentena obligatoria, contra las condiciones altamente inseguras en que la patronal quería continuar con las tareas.
Como evidencia la situación de la juventud precarizada en distintos puntos del país, cada nueva fase de la cuarentena implica la necesidad de hacer frente a distintos ataques. Mientras los empresarios, el Gobierno y los sindicatos cómplices discuten cómo ir flexibilizando la cuarentena, van tendiendo diferentes trampas y buscan quebrar la incipiente resistencia que empieza a mostrarse.
Cuando ven la oportunidad van por el salario, por las condiciones laborales, despiden y persiguen a quienes se atreven a denunciar cuando los identifican. Intentan dividir la resistencia por sectores, antigüedad, tipo de contrato. Los representantes de los sindicatos entregan los salarios en las mesas de negociación como Pasteleros. Se borran o buchonean a quienes se organizan ante la patronal, como suelen hacer muchos en el Sindicato de Empleados de Comercio en call centers, puestos a dedo por la dirección burocrática de Cavalieri.
Qué decir de los delegados de Comercio que responden a Ramón Muerza, amigo de Alfredo Coto, el empresario que también rankea en este diario. La semana pasada la denuncia por su nuevo intento de ocultar un caso de coronavirus en un supermercado, superó las 17.000 visitas, casi alcanza los 5000 likes y se mantuvo hasta este lunes entre las más leídas.
Ante la prepotencia de las empresas que actúan ilegalmente, pasando por todos los DNU del Gobierno, mientras este no para de tomar medidas que las benefician, la organización de la juventud por su propia cuenta, es la única salida. Por eso desde distintos puntos del país la juventud empezó a hacer reuniones virtuales para coordinar entre distintos sectores qué medidas tomar y cómo superar las trampas de los sindicatos y las empresas para organizarse. Siguiendo ese camino, este viernes habrá una reunión virtual de jóvenes precarizados, a la que invitaron al diputado por el PTS-FIT, Nicolás del Caño.
La Izquierda Diario sigue siendo el único multimedios con el que la juventud precarizada puede realmente contar para hacer trascender sus reclamos y organizarse por lo que le corresponde. De manera totalmente anónima.
La única forma de pararles la mano, es tomando el ejemplo de comidas rápidas y otros muy alentadores que hay en el mundo, como el de trabajadores de Amazon, para poner en pie una red de precarizados y precarizadas en todo el país. Una red que les deje bien claro que la juventud no se va a comer el chantaje de pagar con hambre y pobreza, la irracionalidad del Gobierno y las empresas en esta pandemia, que buscan preservar las ganancias de los poderosos de siempre, por sobre nuestras vidas.