La fórmula kirchnerista para la gobernación convocó a Sandra Mayol para una selfie electoral con intendentes del Frente de Todos. ¿Cuestionar el encubrimiento del crimen de los adolescentes? "Te lo debo…"

Daniel Satur @saturnetroc
Jueves 4 de julio de 2019 21:40
Foto Cronos Noticias
El miércoles, en la sede del Frente Nacional Peronista de La Plata, el precandidato a gobernador bonaerense Axel Kicillof y su compañera de fórmula e intendente de La Matanza, Verónica Magario, convocaron al conjunto de jefas y jefes comunales kirchneristas, peronistas y massistas de la provincia.
Los objetivos del encuentro fueron dos: por un lado sacarse una foto con todas y todos, en una demostración de “número” en medio de la campaña electoral. Por otro, afinar el discurso y los lineamientos generales de la campaña que llevan adelante una serie de personajes que hasta ayer nomás se acusaban mutuamente de traiciones varias.
Entre las figuras presentes estuvo nada menos que Sandra Mayol, intendente de San Miguel del Monte. La mujer que llegó al palacio municipal en 2015 de la mano de Sergio Massa y el Frente Renovador, logró torcerle el brazo a sus “compañeres” kirchneristas y será la candidata del Frente de Todos a su reelección.
La cosa no sería diferente a la de cualquier interna de cualquier intendencia si no fuera porque Mayol es una de las responsables políticas de la masacre policial del 20 de mayo que se terminó con las jóvenes vidas de Camila López (13), Danilo Sansone (13), Gonzalo Domínguez (14) y Aníbal Suárez (22) y dejó al borde de la muerte a Rocío Quaquiarello (14).
Leé también Masacre de Monte: la intendente quiso victimizarse y desató el odio de las madres de los pibes
Leé también Masacre de Monte: la intendente quiso victimizarse y desató el odio de las madres de los pibes
Como viene relatando este medio, la responsabilidad de Mayol en el caso es demasiado importante como para mostrarla livianamente como una referente de la democracia en el marco de una campaña electoral.
Ella fue la que (en línea con sus circunstanciales adversarios Patricia Bullrich, María Eugenia Vidal y Cristian Ritondo) dio rienda suelta a la Policía Bonaerense en Monte, afirmando hasta momentos antes del crimen que esa banda uniformada era un ejemplo para la seguridad de la comunidad.
Vale recordar que esas afirmaciones las solía hacer rodeada del comisario Mario Mistretta (su jefe de Policía Comunal), del subcomisario Franco Micucci (jefe de la Estación de Policía Comunal) y de su secretario de Seguridad (y excomisario bonaerense) Claudio Martínez.
Desde hace más de un mes Micucci está con prisión preventiva, acusado de “falsedad ideológica de instrumento público agravado, encubrimiento agravado, abuso de autoridad y violación de los deberes de funcionario público”. Martínez también, por “encubrimiento agravado”. Son parte de la docena de imputados por el crimen y los hechos que lo circundaron.
Mistretta, también involucrado directo en el caso, por ahora sigue libre aunque luego de la presión de las familias de las pibas y los pibes fue separado de la fuerza por Ritondo.
Si a Mayol aún no la salpicó ninguna imputación ni procesamiento por su accionar (especialmente en las decisivas primeras horas posteriores a la masacre) fue gracias a la cobertura política recibida desde La Plata, sobre todo del propio Ritondo. La transacción política fue mantenerla como aliada y defenderla en su cargo a cambio de “cortar” la cadena de responsabilidades en el grupo de policías y funcionarios directamente ligados a Monte.
¿Qué rol jugó Sergio Massa en esa negociación con la Gobernación de Cambiemos? Hasta el momento se desconoce. Lo cierto es que quien hoy encabeza la lista de diputados nacionales de la Provincia por el kirchnerismo sigue siendo el jefe político de Mayol. De hecho este miércoles la recibió en La Plata junto a Kicillof y Magario con los brazos abiertos.
La foto de la fórmula a la gobernación, Massa y más de cincuenta intendentes que competirán bajo el espacio del Frente de Todos muestra a Mayol sonriente. Evidentemente disfruta de “ser parte del montón” de figuras comprometidas con el frente electoral del peronismo.
Además de los candidatos, también estuvieron el titular del PJ bonaerense Fernando Gray, la vicepresidenta de la Cámara de Diputados provincial Marisol Merquel, la vicepresidente del Congreso del PJ nacional Marisa Fassi y los diputados nacionales Fernando Espinoza y Luana Volnovich. Según se informó, ninguna ni ninguno de los nombrados le hizo reproche alguno a Mayol, ni por su responsabilidad en el caso de la masacre ni por estar allí presente.
Cuando Kicillof tomó el micrófono en medio del encuentro dijo, entre otras cosas, que “los intendentes son la primera ventanilla a la que el bonaerense tiene acceso cuando le falta algo”. A juzgar por la indiferencia y el desprecio que les viene dispensando a las familias de Danilo, Camila, Gonzalo, Aníbal y Rocío, seguramente cuando escuchó decir eso al exministro de Economía, Mayol lanzó una carcajada hacia sus adentros.
“Era importante plasmar esta unidad en una organización de campaña que incluye muchas fuerzas políticas, no solo las que están representadas acá sino las que integran también el gran Frente de Todos y coordinar acciones”, agregó Kicillof.
Resta saber si entre esas acciones coordinadas está contemplada alguna recorrida procelitista por las calles de Monte junto a la intendente, la misma que desde hace semanas se viene escabullendo de la comunidad que, en los últimos días, viene elevando el reclamo para que renuncie a su cargo.
La rosca que llevó a la alianza entre kirchneristas y massistas dejó algunos heridos en el camino. Tal es el caso de Mirta Piñón, concejal de San Miguel del Monte y quien se quería postular a la intendencia por el Frente para la Victoria.
Tras la masacre del 20 de mayo, Piñón fue muy dura con Mayol, acusándola directamente de ser responsable política del encubrimiento y hasta participando de las movilizaciones en las que se le pide la renuncia a la intendente.
Luego del cierre de la alianza entre Alberto Fernández y Sergio Massa, la situación de Piñón se tornó realmente incómoda. Por un lado, buscando ponerse del lado de las familias de las víctimas parece estar dispuesta a impulsar la interpelación en el Concejo Deliberante de la intendente. Por el otro, brega por participar en las PASO compitiendo con la misma intendente, con la consecuencia lógica de que si pierde tenga que llamar a votarla.
Tal vez en la cabeza de la militancia kirchnerista de Monte por estas horas resuene más que nunca un dicho de gran raigambre y extensión popular: pueblo chico, infierno grande.

Daniel Satur
Nació en La Plata en 1975. Trabajó en diferentes oficios (tornero, librero, técnico de TV por cable, tapicero y vendedor de varias cosas, desde planes de salud a pastelitos calientes). Estudió periodismo en la UNLP. Ejerce el violento oficio como editor y cronista de La Izquierda Diario. Milita hace más de dos décadas en el Partido de Trabajadores Socialistas (PTS) | IG @saturdaniel X @saturnetroc