La Comisión Europea (CE) propuso este miércoles que los países de la UE se repartan en los próximos dos años a 40.000 demandantes de asilo.
Jueves 28 de mayo de 2015
Fotografía: EFE
La propuesta es que los refugiados llegados a Italia y Grecia desde abril, sean "repartidos" a Alemania, Francia y España en un plan de "distribución de emergencia, casi la mitad del total".
Alemania tendría que acoger a 8.763 personas, Francia a 6.752 y España a 4.288, es decir, 19.803 demandantes entre los tres, mientras que el resto se repartiría en proporciones mucho menores entre otros 20 países.
Reino Unido, Irlanda y Dinamarca quedarían excluidos porque gozan del derecho de no participación en materia de Justicia e Interior, al igual que Italia y Grecia.
"Estamos decididos a avanzar. Espero que los países y el Parlamento Europeo estén dispuestos a avanzar con nosotros", señaló el comisario europeo de Inmigración, Dimitris Avramopoulos, al presentar la medida en rueda de prensa.
El Ejecutivo comunitario ha mantenido la idea que avanzó el pasado 13 de mayo, cuando presentó su agenda europea para la inmigración, a favor de realizar el reparto de demandantes en función del PIB, la población, la tasa de desempleo y el nivel de aceptación de solicitantes en el pasado del país de acogida.
Una semana después la Unión Europea aprueba un plan durísimo que implica ampliar la fortaleza militar europea en el Mediterráneo y más "mano dura" para los miles de inmigrantes que intentan cruzar las fronteras europeas tras los peligros mortales que el mar les depara.
Del total de 40.000 demandantes que propone la CE, 24.000 saldrán de Italia y 16.000 de Grecia, y todos deberán tener nacionalidad siria o eritrea, las predominantes entre los llegados a territorio comunitario.
El Estado español debería aceptar 2.573 solicitantes de los que ya están en territorio italiano y 1.715 de Grecia, según la propuesta de Bruselas. Esto a pesar de que España se había quejado el plan de la UE, alegando, en boca del ministro Margallo que “España soporta un peso proporcionalmente muy superior al de otros países” en esta cuestión. Sin embargo, los datos lo desmienten. España recibió el 0,9% del total de solicitudes de asilo en 2014, tan solo 5.615 frente a 625.920, según Eurostat.
Esas cifras suponen un compromiso mayor para el Estado español respecto a lo que había avanzado la CE el pasado 13 de mayo, cuando dijo que debería absorber un 9,1 % del total de demandantes de asilo, en lugar del 10,72 % que propuso hoy.
La CE propone conceder 6.000 euros por demandante a los países de acogida, es decir, reservar un total de 240 millones del presupuesto comunitario para financiar este programa de emergencia.
Italia y Grecia tendrán a cambio que tomar las huellas dactilares e identificar a las personas llegadas a su territorio. Otro de los requisitos será que Roma y Atenas presenten en el plazo de un mes una hoja de ruta para mejorar y hacer más eficientes sus respectivos sistemas de asilo.
Bruselas quiere que este sistema de cuotas temporales de emergencia tenga carácter obligatorio, pero la última palabra corresponde a los gobiernos europeos, ya que para que la medida salga adelante necesitan ser aprobada por mayoría cualificada en el Consejo de la UE.
El Parlamento Europeo en este caso sólo será consultado, lo que significa que podrá aceptar, rechazar o proponer enmiendas a la medida, sin que los países tengan obligación jurídica de considerar su dictamen.
Sin embargo, el “cupo” de 40.000 refugiados que serán recibidos en dos años en la Unión Europea, para los que no han salido de sus países y solicitan asilo, tiene como contraparte una política de deportaciones más dura para los inmigrantes sin papeles que logran entrar a Europa por vías ilegales, que son la mayoría.
Deportaciones, centros de detención, precariedad, represión policial, es el destino de miles de inmigrantes en Europa.
Fuente: EFE