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Mundo Sindical. La CGT promete un diciembre “sin mayores problemas”

Lo dijo Juan Carlos Schmid. Aunque dijo que ese siempre ha sido un “mes caliente”, afirmó que la acción común con el Gobierno permitirá un fin de año sin sobresaltos para el oficialismo.

Martes 1ro de noviembre de 2016

Llegando a fin de año y con la noticia de que el bono por el cual se levantó la amenaza de paro nacional, solo sería pagado por algunos sectores empresariales, la conducción de la CGT sale a garantizar que el fin de año será tranquilo para el Gobierno y las patronales.

Luego de haber acordado un bono de fin de año –con un monto de referencia de $ 2.000- los sindicalistas dejaron de lado cualquier amenaza de medidas de fuerza y paro nacional en el olvido.

Los dirigentes consideraron suficiente el acuerdo entre empresarios, Gobierno y la CGT, para definir un camino pacífico. Así están dándole espacio a Macri para cerrar el año en paz.

Pero ni el Gobierno ni los empresarios dejaron suspendidas las medidas de ajuste que vienen aplicando. Pocas horas después de la firma del acuerdo, se empezaron a escuchar los argumentos de diversos sectores empresariales, que dijeron no podrían pagar el bono. Otros hablaron pidiendo prórroga y pagarlo en cuotas.

Ante este panorama los integrantes del triunvirato -entre ellos Héctor Daer- explicaban que “de ninguna manera aceptarían el pago del bono en cuotas” y que de eso “no se había hablado” en la reunión donde se selló el acuerdo.

Para cuidar las formas ante los medios, este lunes Juan Carlos Schmid salió a abrir el paraguas y “no descartó que el último mes del año esté marcado por los conflictos sociales”. Ahí agregó que "en los últimos años, diciembre siempre ha sido un mes caliente, ha tenido muchos problemas, particularmente después de 2001 para acá".

Sin embargo, para que quede claro que colabora con la gobernabilidad, confió en que por lo que "ha hecho la CGT, más la actuación de algunas áreas de Gobierno, creo que este enigma se pueda transitar sin mayores problemas".

Respecto de lo hecho por la CGT, en referencia al acuerdo alcanzado para poner un piso de referencia en la negociación por sectores de un bono de fin de año, Schmid recordó que "en la mesa de negociación se sentaron los seis grupos empresarios más grandes del país y rubricaron el acuerdo".

Como si resultara creíble, advirtió a los empresarios que "aquellos que no lo quieran pagar, pero que sus cámaras empresarias lo han rubricado, van a tener problemas con las comisiones internas porque dieron su aval para esta cuestión". Para matizar, agregó que “hay que discutirlo sector por sector porque no es un decreto ni una ley, pero en una Argentina acostumbrada a violar la ley y a desoír los decretos, ¿qué es obligatorio?”.

El bono de la discordia

Según se conoció ayer lunes, un relevamiento realizado por la consultora SEL indica que sólo 1 de cada 3 pymes prevé pagar a su personal un bono de fin de año, de un valor promedio de $ 1000. Esa probabilidad de pago del bono de fin de año crece en las grandes empresas, donde el 44% estima estar en condiciones de abonar un beneficio en torno a los $ 2000.

Pero además, lo que sigue quedado en evidencia es que los gobiernos provinciales están lejos de haber garantizado el pago a los empleados de esos distritos. El bono tan propagandizado está cada vez más lejos de llegar a todos los trabajadores.

Más despidos, pero sigue el diálogo y la tregua

A pesar de que la CGT presenta el diálogo con el Gobierno como un avance, siguen los ataques contra la clase trabajadora. La metalúrgica Concentric (ex GKN), ubicada en Chivilcoy, decidió despedir a 39 empleados, mientras que otros seis aceptaron el retiro voluntario, sumando un total de 45 fuentes laborales destruidas. Se trata del 35% del personal de la planta.

Así lo reconocía el dirigente de la CGT y la UOM, Francisco “Barba” Gutiérrez: “en lo que va del año tenemos alrededor de 20 mil compañeros afectados por el tema de trabajo, entre suspendidos y despedidos”.

En uno de los gremios donde su secretario general es parte del triunvirato, (el SOESGYPE) de Carlos Acuña, peligran más de 4000 puestos de trabajo ya que la Federación de Entidades de Combustibles (FEC) informó a sus integrantes sobre las consecuencias comerciales derivadas de la exención del Impuesto sobre los Combustibles Líquidos dispuesta por la ley 27.209.

Frente a esos despidos, la conducción sindical, lejos de alguna tibia medida de protesta -continuando con su política de dialogo- inició contactos con empresarios de primera línea para acordar “un cese en los despidos”. Parece un chiste, pero no lo es.

La cúpula de la central sindical quiere convencer a los trabajadores de que los empresarios pueden aceptar comprometerse a no despedir. La intención sería plantear esa propuesta en la próxima reunión del Diálogo para la Producción y el Trabajo, que tendrá lugar a mediados de noviembre. Esto es pura imaginación e idealismo. O simple cinismo de los dirigentes.

De la vereda de enfrente a los sostenedores de la tregua, se encuentran los sectores combativos y la izquierda, que el 19 de noviembre salen a la cancha en Atlanta para enfrentar al Gobierno, sus empresarios y la burocracia sindical.