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Red Internacional
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Mundo Sindical. La CGT y un cónclave que podría decidir poco y nada

Hoy tendrá lugar la reunión del Comité Central Confederal. Podría definir un paro nacional pero no hay certezas. El Gobierno propuso una reunión el jueves próximo.

Viernes 23 de septiembre de 2016

Hoy viernes, desde la mañana, tendrá lugar el Comité Central Confederal, que agrupa a los referentes de las poco más de 130 organizaciones gremiales que integran la reunificada CGT.

Todas las versiones existentes indican que habrá diferencias en la reunión entre quienes propondrán la convocatoria a una medida de lucha y los sectores que insisten en mantener la tregua con el Gobierno.

Entre los primeros también podrá haber diferencias en cuanto a los alcances de la medida a llevar adelante. Públicamente se ha perfilado un sector más duro. Dentro del mismo, quien más decididamente viene marcando el paso en aras de convocar a un paro nacional es el gremio de Camioneros. Ayer Pablo Moyano volvió a insistir con esa propuesta, criticó la posibilidad de una reunión con el Gobierno y pidió poner fecha a la medida de fuerza el próximo 10 de octubre.

Una variante menos dura podría ser el llamado a una movilización, en el marco de una jornada donde no haya paro. Esta variante podría copiar el esquema que ya mostraron la Marcha Federal y la convocatoria de las organizaciones sociales en San Cayetano.

Frente a quienes proponen medidas de acción, otro sector insiste en sostener una tregua sin medidas de lucha frente al Gobierno. Son quienes proponen “darle tiempo” a la gestión de Cambiemos, a pesar del permanente ajuste que se viene desarrollando a escala nacional.

Presiones

Ayer los bancarios salieron a la calle a exigir la reapertura de paritarias y Sergio Palazzo, secretario nacional de ese gremio, volvió a insistir en la exigencia de una medida nacional.

En Córdoba, en el marco de un paro provincial docente, los estatales marcharon por la reapertura de paritarias y contra la modificación del régimen de la Caja de jubilaciones. Quien es el actual secretario general de la CGT regional, el delasotista José Pihen, anunció que habrá paro general en esa provincia el próximo 20 de octubre si no hay una definición en la mañana de hoy por una medida nacional a la que sumarse.

En el extremo contrario, desde el más evidente de los oficialismos, Gerónimo “Momo” Venegas salió a bancar al Gobierno y a afirmar que “Macri viene cumpliendo con todo lo que prometió en campaña”. Otro de los que habló fue el adjunto del SMATA, el actual diputado del Bloque Justicialista, Oscar Romero, que en una entrevista en Radio del Plata afirmó que la medida de fuerza es siempre la “última opción”.

Gestos de distensión oficialistas

Las horas de este jueves sirvieron para que el Gobierno nacional intente acercar posiciones hacia la nueva conducción cegetista para evitar que sea convocado un paro nacional.

A pesar de la impugnación presentada por el “Momo” Venegas sobre el congreso de unificación del pasado 22 de agosto, el Gobierno nacional aprobó ayer el reconocimiento oficial de la nueva conducción de la CGT. Se trata de una formalidad en cierto sentido, pero la demora en realizar esa aprobación había provocado ya cortocircuitos.

El segundo gesto de la jornada fue el llamado del ministro Prat-Gay a los dirigentes de una reunión el jueves próximo. La misma podría además contar con la presencia de Macri. Es esto lo que dejó entrever el mismo jefe de Gabinete cuando, en la tarde de ayer, dijo que “ya nos hemos reunido antes, con la nueva cúpula no. Es algo que no le vemos ningún problema”.

Las señales del Gobierno vienen luego de los mensajes de presión llamando a la “prudencia”. La última manifestación había tenido lugar, hace pocos días, en New York, cuando Macri habló ante la Asamblea General de las Naciones Unidas.

La retórica macrista busca, por un lado, marcar la cancha a las conducciones sindicales. Pero, al mismo tiempo, es un mensaje dirigido al capital, buscando que quede en evidencia que hay un presidente que buscar imponer “reglas claras”.

Habrá que esperar hasta la tarde de hoy para saber si los gestos de distensión ensayados por el oficialismo alcanzaran para garantizar que la nueva conducción de la CGT defina una medida de fuerza.

Sin embargo, incluso si esto llegar a decidirse, podría suceder que la fecha de la medida de lucha no sea estipulada, sino que la misma sea votada a futuro, dejando su definición concreta en manos del Consejo Directivo o, incluso, solo de la Secretaria general, hoy conformada por un triunvirato.

Lo único que puede afirmarse con certeza es que los dirigentes sindicales, más allá de lo que definan hoy viernes, no se proponen enfrentar seriamente la política del Gobierno de ajuste contra las condiciones de vida del pueblo trabajador. Todo parece indicar que cualquier medida que se tome no será más que un hecho aislado, sin continuidad, y cuya finalidad será continuar la negociación con el Poder Ejecutivo.


Redacción

Redacción central La Izquierda Diario