Dirigentes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación exaltan reunión con AMLO y plantean participar en la elaboración de las leyes secundarias.
Arturo Méndez Agrupación Magisterial y Normalista Nuestra Clase
Martes 21 de mayo de 2019
Ayer por la tarde, la Comisión Nacional Única de Negociación (CNUN) de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) se reunió con el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) en Palacio Nacional, para hablar de las demandas del magisterio y sobre la recién promulgada reforma educativa.
Entre los planteamientos de la CNUN, integrada por 50 maestros de 24 entidades federativas, están la reinstalación de los cesados, la libertad de presos políticos y la abrogación definitiva de la anterior reforma educativa.
Para los dirigentes de la Coordinadora la reunión fue todo un éxito. Destacaron que es la primera vez, en 39 años de lucha, que son recibidos por un presidente. A pesar de que éste no ha dado aún respuesta a sus demandas y, por el contrario, acaba de decretar -en acuerdo con el PRI y los demás partidos en el Congreso de la Unión- una nueva reforma educativa que en buena medida da continuidad a la del sexenio anterior, tan repudiada por la mayoría de las maestras y maestros.
Se acordó una nueva reunión para el próximo lunes, a la que también asistirán los secretarios de Educación Pública, Esteban Moctezuma, de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, y del Trabajo, María Luisa Alcalde, en la que AMLO presentará por escrito una respuesta al documento entregado por los maestros.
Contribuyendo a la simulación
Después de la reunión con López Obrador, el Secretario General de la Sección 9 (CDMX), Enrique Enríquez, se dijo satisfecho pues se sigue teniendo la mesa con la más alta investidura del país. Explicó que todavía no se ha cumplido con la abrogación total de la reforma peñista, pues falta la elaboración de las nuevas leyes secundarias.
En el mismo sentido Eloy López, secretario General de la Sección 22 (Oaxaca), expresó que debe afinarse la propuesta de las leyes secundarias y que se precise la participación del magisterio.
Por su parte Pedro Gómez, Secretario General de la Sección 7 (Chiapas), dijo que la CNTE mantiene su posicionamiento de que si no hay abrogación total de la reforma peñista en el parlamento, “lo haremos en las calles”. Así, en tiempo futuro, como si no se hubiera consumado ya en el Congreso de la Unión, con la nueva reforma, la imposición de la continuidad de la reforma del Pacto por México, como lo han argumentado numerosos especialistas en educación.
De esta manera, los dirigentes de la CNTE parecen dar por hecho que el nuevo texto constitucional sí abroga la reforma del Pacto por México, y que lo único que hace falta es la participación de los maestros en la construcción de las leyes secundarias para que sean las adecuadas. Se trata de un retroceso en el discurso que venían sosteniendo de rechazo a las modificaciones constitucionales planteadas en la nueva reforma, señaladas previamente, por ellos mismos, como una simulación.
La política de la CNTE de participar en la elaboración de las leyes secundarias significa, en los hechos, avalar la nueva reforma constitucional en materia educativa.
Como complemento, las reuniones con López Obrador le permiten al Presidente continuar la farsa de que los maestros somos tomados en cuenta, y la CNTE se está haciendo parte de eso.
Necesitamos luchar con independencia política
En su Asamblea Nacional Representativa del 15 de mayo, la CNTE acordó mantener una “firme convicción de seguir luchando contras las políticas neoliberales porque tiene la claridad de que estamos en la lucha de clases”. Junto a ello, preparar las condiciones para un próximo paro indefinido de labores y elaborar un documento para un llamamiento a la lucha nacional.
El problema es que, como se ha mostrado con creces en los últimos años y en lo que va del actual sexenio, para vencer en la lucha de clases es necesaria la más amplia unidad de los trabajadores y su organización democrática desde las bases, así como su independencia política respecto al gobierno, las instituciones o los partidos del régimen político, que representan intereses empresariales ajenos a los nuestros.
Sin negar el derecho de la CNTE a ser reconocida por el gobierno de AMLO como legítima representante de un sector del magisterio disidente, no podemos dejar de señalar que exaltar las reuniones con AMLO y trazar la ruta de participación en las leyes secundarias, no hace sino sembrar ilusiones en el magisterio, como si todo el camino hacia la promulgación de la nueva reforma educativa no hubiera estado plagado de engaños a las maestras y maestros, quienes nuevamente no fuimos tomados en cuenta. Como hemos denunciado, la nueva reforma es en realidad producto de un pacto entre el MORENA y los partidos del Congreso de la Unión a espaldas del magisterio.
Leer: De simulación en simulación, entró en vigor la nueva reforma educativa
Para enfrentar la nueva reforma educativa de continuidad neoliberal, es fundamental abrir el debate al interior del movimiento magisterial sobre la necesidad de la unidad para fortalecerlo desde abajo y extenderlo a todo el país, para luchar con independencia política como trabajadores frente al Estado capitalista, su gobierno y sus instituciones. Para luchar consecuentemente por esta perspectiva, es necesario construir una dirección del movimiento magisterial independiente, democrática, clasista y combativa, que no conduzca al callejón sin salida de la confianza en quienes nos impusieron más de lo mismo, aunque bajo nuevas formas.
* Arturo Méndez es profesor de secundaria e integrante de la Agrupación Magisterial y Normalista Nuestra Clase