Un importante primer paso logrado gracias a la movilización y solidaridad nacional e internacional.

Sol Bajar @Sol_Bajar
Miércoles 17 de agosto de 2016
Fotografía: Rodrigo Wilson // Enfoque Rojo
La intensa campaña desplegada por la #LibertadParaBelén, la joven injustamente condenada tras sufrir un aborto espontáneo en un hospital público, conquistó un importantísimo paso este martes por la tarde, cuando arrancó a la Corte Suprema de Justicia de Tucumán la resolución que dispuso que sea puesta en libertad.
La decisión, que llega cuatro días después de las movilizaciones que en todo el país rechazaron este fallo, dio lugar a un dictámen del ministro fiscal Edmundo Jiménez que aconsejaba dejar sin efecto su prisión preventiva por falta de fundamentos. Soledad Deza, integrante de Católicas por el Derecho a Decidir y abogada de Belén, informó que la Corte deberá resolver ahora sobre la cuestión de fondo, ya que todavía “continúa en estudio la revisión de la condena”, que determinará la nulidad o el reinicio del caso.
Un duro revés para la Justicia tucumana
Como fuimos reflejando desde La Izquierda Diario, Belén llegó en marzo de 2014 al hospital Avellaneda con dolores abdominales, desconociendo estar embarazada. Su historia clínica decía que sufrió un aborto espontáneo, pero en el mismo hospital en que debían garantizarse sus derechos, Belén fue denunciada por personal de la salud, custodiada e inspeccionada por la policía local y detenida bajo la acusación de haberse practicado un aborto. Sin pruebas fehacientes, ni siquiera la de un análisis de ADN que demostrara su vínculo con un feto encontrado en el baño del hospital, fue llevada al Penal de mujeres ni bien tuvo el alta. El pasado 19 de abril, dos años y un mes más tarde, la Sala III de la Cámara Penal la condenó a ocho años de prisión, acusada de “homicidio doblemente agravado por el vínculo y la alevosía”, en un fallo completamente reaccionario y plagado de irregularidades.
Todo un mensaje de impunidad por parte de una justicia machista y de clase, que la condenó por ser mujer, joven y pobre, buscando sentar así un grave precedente contra los derechos de todas las mujeres. No le faltaron aliados. Mientras los jueces que enviaron a Belén a la prisión defendían ante los principales medios su fallo oscurantista, llegando incluso a revelar su identidad, el gobernador Juan Manzur, ex ministro de Salud del kirchnerismo y declarado “hombre de la Iglesia”, llamó a ser “respetuosos” de la decisión judicial, y el Presidente de la Nación Mauricio Macri afirmó que el de Belén era “un tema delicado” pero que “ni pensaba” despenalizar la interrupción voluntaria del embarazo, que condena a morir por aborto clandestino a más de 300 mujeres cada año.
La organización de las Mesas por la libertad para Belén en Tucumán, la Ciudad de Buenos Aires y otras provincias, así como los pronunciamientos de cientos de referentes y organizaciones del movimiento de mujeres, sociales, estudiantiles, sindicales, de derechos humanos y políticas, lograron despertar un amplio rechazo a esa alianza reaccionaria que pesa sobre las mujeres. También desde el Congreso Nacional y las legislaturas donde el Frente de Izquierda tiene representación, como Córdoba, Neuquén, Mendoza y la Ciudad de Buenos Aires, se impulsaron proyectos de rechazo a la decisión judicial que fueron aportados a la causa por Patricio del Corro, el mismo día en que se realizaba la movilización nacional por la libertad de Belén. La oposición kirchnerista, que viene de estrechar sus lazos con la Iglesia, estuvo ausente en la mayoría de estas manifestaciones.
Ni una presa, ni una muerta más
En la provincia de Tucumán, que sigue sin adherir al Protocolo de atención de los abortos no punibles y a la Ley de Salud Sexual y Procreación Responsable, más de seiscientas mujeres han sido denunciadas y judicializadas en los últimos veinte años por casos semejantes al de Belén, es decir, por abortos que según el Código Penal no son punibles en Argentina desde 1921. Doscientas ochenta y dos de esas denuncias penales tuvieron lugar entre los años 2003 y 2012, bajo las gestiones kirchneristas.
La resolución judicial que ordena en ese marco la libertad de Belén es una importante conquista de la movilización y la solidaridad desplegada en su apoyo a nivel nacional e internacional, pero tiene también grandes e impostergables desafíos, porque aún es necesario pelear por su absolución y por su libertad definitiva, y porque también es necesario imponer que haya educación sexual integral en todos los niveles educativos, sin injerencia de la Iglesia; que se garantice el acceso a la anticoncepción gratuita en todos las salas y centros de salud; y que en todo el país el aborto sea legal, seguro y gratuito, realizado en hospitales públicos y ante la sola decisión de la mujer, para que verdaderamente no haya ni una muerta más ni una presa más por la criminalización y la clandestinidad de esta práctica.
El proyecto impulsado por la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto debió volver a presentarse a comienzos de este año porque la alianza entre los partidos mayoritarios, principalmente del kirchnerismo y de Cambiemos, impidió su tratamiento. En ocasión de esta sexta presentación consecutiva, la diputada nacional del PTS en el Frente de Izquierda, Myriam Bregman, sostuvo que era necesario que el Parlamento asuma este debate, pero también subrayó que "ningún derecho se conquistará si no es por la movilización y la lucha del movimiento de mujeres".
La necesidad de poner en pie un gran movimiento, de cientos de miles que se organicen de manera independiente de los gobiernos de turno, la Iglesia, los partidos patronales y las instituciones del Estado, está hoy, más todavía, a la orden del día. Este es otro de los grandes debates que atravesarán el próximo Encuentro Nacional de Mujeres que se realizará en octubre en la localidad de Rosario. Desde La Izquierda Diario abrimos nuestras páginas y te invitamos a ser parte de ese gran desafío.