El trabajador fue despedido de la heladería Gianduia al día siguiente de que se dictó el DNU 329/20, el cual prohibió los despidos por 60 días.
Martes 28 de abril de 2020 11:37
El primer día del mes de abril, un empleado de la heladería Gianduia fue informado por carta documento de que dejaba de pertenecer a la cadena de heladerías en la ciudad de Rosario. El hombre de 31 años, que llevaba 5 años desempeñando sus funciones en la heladería, repudió el despido ante la empresa, al rechazar ésta su reclamo, decidió acceder a la Justicia.
De este modo, el día 16 de abril, primer día en que funcionó el Juzgado Laboral de guardia, su abogado Ignacio Pandulo presentó un amparo para que el despido se declare nulo, además solicitó que se reincorpore a su puesto de trabajo y se le paguen los salarios adeudados hasta la fecha.
La jueza laboral Bárbara Serrat, si bien admitió el amparo del joven trabajador, decidió no expresarse sobre la reincorporación a su puesto de trabajo hasta el momento de dictar sentencia; la cual el abogado del trabajador anticipó que puede ser para fines de mayo.
Este amparo fue el primero en aceptarse por la Justicia de Rosario desde que el gobierno dictó el decreto que prohíbe los despidos “sin justa causa y por las causales de falta o disminución de trabajo”, pero en realidad los despidos no sólo no cesaron, sino que se multiplicaron en época de pandemia. En igual proporción crecieron las suspensiones y rebajas salariales; todas ellas pactadas entre las patronales y las cúpulas de la burocracia sindical en una nueva traición a la clase trabajadora.
Te puede interesar: Entreguistas: ¿qué dice el acuerdo Gobierno-UIA-CGT para suspender y rebajar salarios?
De este modo la provincia de Santa Fe se posiciona como una de las provincias con mayores números de despidos en el período de pandemia, y Rosario particularmente, lidera los puestos de precariedad en la que mantiene a los trabajadores, mayormente jóvenes, como es el caso de la enorme ola de despidos en las cadenas de comida rápida, ante la cual los trabajadores precarizados se encuentran organizando sus fuerzas colectivas para hacerle frente a las patronales que hacen papel mojado del decreto dictado por Alberto Fernández.
Es falso el lobby del gobierno nacional que nos dice que la cuarentena nos afecta a todos por igual: los capitalistas son quienes intentan salir como grandes victoriosos de esta crisis en la que las masas obreras son sus principales víctimas. Solo la organización de los trabajadores puede enfrentar esta situación para que los sindicatos estén a la cabeza de su defensa y no continúen pactando a sus espaldas protegiendo las gigantes ganancias de las patronales.