En medio de la crisis sanitaria mundial por el COVIT-19, el call center de la empresa financiera Credil, despide y persigue a trabajadores que reclaman condiciones básicas de seguridad e higiene.
Jueves 19 de marzo de 2020 16:39
El call center de Credil despidió a Nicolás por reclamar condiciones mínimas de seguridad e higiene en el ámbito laboral.
A raíz de la pandemia por el Coronavirus, encabezó los reclamos por el otorgamiento de las licencias al personal con factores de riesgo y la exigencia de un protocolo de resguardo entre los trabajadores; la empresa decidió que eso era intolerable y respondió con el despido.
Hace algunos meses que los trabajadores de esta conocida empresa crediticia, vienen tomando medidas de fuerza ante la desidia de la patronal. Cómo en la mayoría de los call center, trabajan en condiciones altamente precarias, sumado a esto la empresa intentó hacer trabajar a todos mientras cambiaban alfombras con pegamento de contacto, sustancia altamente toxica, pero después que varios se descompusieran, estalló la bronca y los trabajadores realizaron retención de tareas hasta que conquistaron que se levante la jornada.
A las semanas la empresa intentó continuar una jornada laboral sin agua, con un solo baño para 70 personas y sin la posibilidad de hidratarse mientras pretenden que atiendan y llamen a clientes sin parar. Nicolás, junto a otros trabajadores fueron a reclamar que no eran condiciones para seguir trabajando, expresando la bronca compartida por todxs los y las trabajadoras.
Después de varias maniobras de la patronal para dilatar, meter miedo e intentar que se vayan sólo algunos, por medio de una asamblea el conjunto de los trabajadores decidió que no iban a esperar más y se iban a retirar “firmando planilla” y a la patronal no le quedo otra que levantar la jornada laboral. Esto fue vivido cómo un triunfo, que terminó con aplausos en la puerta del establecimiento y cambio la moral de ahí en adelante.
Tras el anuncio de medidas de emergencia por parte del Gobierno Nacional, no hubo alcohol en gel sino tras los reclamos de los trabajadores, y la empresa no contaba con ningún tipo de protocolo para la emergencia e incumplía las licencias para los factores de riesgo. Los trabajadores una vez más expresaron su preocupación y Nicolás, cumpliendo un rol de delegado de hecho, llevó los reclamos mínimos de sus compañeros ante los gerentes, quienes respondieron al día siguiente con un telegrama de despido.
En diálogo con La Izquierda Diario, Nicolás denunció esta situación:
“Coordinamos un cese de tareas a la espera de la presentación de un protocolo de emergencia para poder palear la situación pandémica en la que nos encontramos. Previo a brindar esa información y luego de violentamente impedir la posibilidad de expresarnos llegaron con mi despido en mano. Por suerte, llegamos a conquistar las licencias para los grupos de riesgo que se había decretado, pero no sin antes tenerlas que pelear. El miércoles me despidieron a mí, pero sé que cada vez somos más los que estamos hartos que nuestras vidas valgan menos que sus ganancias"