Ocurrió el domingo en un operativo de la fuerza a cargo del ministro Berni y el gobernador Kicillof. En el municipio gobernado por el intendente Fernando Moreira se desalojan trabajadoras. Hubo tres detenciones.
José Antonio Valín Miembro de la Agrupación Marrón en la CNEA
Martes 25 de agosto de 2020
Desde el comienzo de la pandemia, la situación de los manteros de la peatonal de San Martín se agravó como la de millones de trabajadores. El pasado domingo sufrieron un nuevo hecho de violencia policial. Exactamente como lo relatan los testigos de las detenciones y puede apreciarse en el video, las tres trabajadoras son detenidas violentamente y sin ninguna razón. Cuando un joven se acercó a preguntar lo que sucedía cuatro policías lo arrojaron al piso y se le tiraron encima. Lo mismo hicieron con otra de las detenidas. Luego de haber sido humilladas y violentadas fueron llevadas a una comisaría de la zona,quedando detenidas allí hasta cerca de la medianoche.
El secretario general de “Vendedores Libres”, Omar Guaraz , anunció que inició comunicaciones con la Ministra Sabina Frederic y María del Carmen Verdú de CORREPI por estos hechos.
Saña y odio de clase
Siendo testigos del maltrato las personas en el lugar, les advirtieron a los policías que la mujer que estaban deteniendo era una persona mayor y que la estaban lastimando. La policía respondió de forma provocadora diciendo “bueno, lo hubiera pensado antes”. ¿Qué tenía que pensar antes? ¿Qué se tenía que quedar en su casa para morirse de hambre? ¿Qué tenía que salir huyendo ante la actitud amenazante y provocadora de la policía por ser trabajadora y madre?
Desde el inicio del ASPO (Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio) la escalada represiva parece no tener fin. La violencia policial e institucional está desbocada. Gatillo fácil, desapariciones como la de Facundo Castro y represiones a trabajadores como sucedió en el frigorífico Penta, del partido de Avellaneda, son hechos tan graves que dejan en claro que no se trata de casos aislados. El problema es estructural, no es un solo policía, es toda la institución.
En medio de una crisis económica que venía desarrollándose ya años antes de la pandemia y que ahora se profundiza de la mano de la desocupación y el aumento de la carestía de vida. Sumado a una inflación que crece y crece. Son muchos los trabajadores que no tienen otra alternativa que salir a ganarse el mango a la calle. Son todos aquellos a los que un IFE de 10 mil pesos no les alcanza. Algunos ni siquiera lo reciben y hoy se encuentran en la disyuntiva de salir a trabajar arriesgando su salud o a quedarse sin ingresos para alimentar a sus familias.