En el contexto de la discusión del proyecto de despenalización de aborto en caso de violación, la diputada UDI Marisol Turres señaló que “Hay violaciones que no son violentas”. No es la primera vez que desde la derecha dicen barbaridades como esta.
Natalia Cruces Santiago de Chile
Miércoles 16 de septiembre de 2015
El día de ayer se discutió en la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados el proyecto de despenalización de aborto en la causal de violación, al que se opuso toda la derecha y que fue votado finalmente a favor con 8 votos a favor y 5 en contra.
En ese contexto, la diputada UDI dijo con total impunidad que “Hay violaciones que no son violentas” despertando un amplio repudio en redes sociales y distintos medios. Tras estas palabras, Torres dijo además que la mujer fue “bendecida” con la posibilidad de ser madre. Más tarde trató de explicar sus dichos señalando que se refería a “violencia física” y que a veces es “difícil de probar”.
¿Puede pensarse alguna violación no violenta? ¿Qué una violación no deje huella física la hace menos violenta? No hay un acto más agresivo contra el cuerpo que la violación, método usado en la dictadura, por los militares que defiende tanto la UDI y la derecha, contra las mujeres y hombres presos políticos.
No es la primera vez que se escuchan dichos de este tipo en la derecha, hace poco una diputada de RN dijo que si se aprobaba el proyecto “El violador haría abortar a su víctima para que la siga violando”.
Para la UDI es imposible creer que una mujer pueda optar al aborto, porque para ellos es el rol natural de la mujer, como dijo hace años la vocera de Piñera Ena Von Baer, las mujeres “prestan el cuerpo”, por eso quieren imponer que la mujer tenga que parir en cualquier circunstancia, ya sea por violación, aunque esté en riesgo su vida o el feto sea inviable.
Recordemos además que la derecha sacó hace algunas semanas atrás un video supuestamente pro vida, que rechazaba cualquier posibilidad de aborto, lo que también despertó el repudio de amplios sectores e inclusive la realización de un video donde se mostraba el discurso pro vida de estos sectores y las imágenes de violación a los derechos humanas cometidas en dictadura, en los que tanto la UDI como RN participaron.
El debate del aborto ha generado fuertes debates, con una derecha e iglesia desde una posición reaccionaria que quieren seguir impidiendo cualquier avance democrático para las mujeres y que rechazan incluso algo tan básico como que las mujeres no estén en riesgo de muerte o que tengan que estar 9 meses con el feto aunque sea inviable. Rechazar la posibilidad de despenalizar el aborto significa estar a favor del aborto clandestino, de que las mujeres sigan siendo perseguidas, que terminen en hospitales con posibilidad de secuelas.
Desde la agrupación de mujeres y diversidad sexual Pan y Rosas Teresa Flores, señalan que “el aborto es una realidad que evidencia una problemática de clase, pues mujeres ricas y pobres no enfrentamos esto de la misma forma. Mientras las mujeres ricas viajan a abortar en otros países o pueden hacer pasar un aborto por otros procedimientos en clínicas privadas. Las mujeres pobres tal como menciona Anita Roma (miembro del colegio de matronas) son el sector para quien no existe ningún tipo de contención y se las empuja a recurrir, como única salida, el clandestinaje, a las mafias, a las peores condiciones sanitarias”.
En el contexto del debate actual, es necesario que el movimiento feminista se articule y salga nuevamente a las calles, para exigir el derecho al aborto legal, seguro y gratuito para todas las mujeres y repudie activamente en las calles a estos sectores reaccionarios y conservadores.