En una movilización sobre la sede de Callao de la cartera laboral se concentraron algunas seccionales del gremio metalúrgico. Lo más destacado fue la participación masiva de trabajadores de la fabrica Banghó, que atraviesa un conflicto con 183 despidos.
Miércoles 15 de febrero de 2017
Este martes por la tarde se comenzaron a concentrar las columnas de la UOM de distintas seccionales de Capital Federal, Zona Norte y Oeste en las puertas del Ministerio de Trabajo donde se reunieron Caló y otros dirigentes con autoridades del Ministerio. También se hicieron presentes delegaciones del interior.
Lo mas urgente era la situación de los trabajadores de la fábrica Banghó de PC Arts, ubicada en la localidad de Florida, que atraviesa despidos masivos y ayer vencía la conciliación obligatoria de 15 días. Los trabajadores se movilizaron a la salida de sus trabajos y la acción duró hasta las 18 h aproximadamente, cuando salió la delegación recibida por las autoridades del Ministerio. También se hizo presente una delegación de trabajadores de AGR-Clarín que se acercó a solidarizarse con los trabajadores despedidos de Banghó.
El único orador del acto fue Antonio Caló que anunció que luego de la lucha que dieron los trabajadores de Banghó por sus puestos de trabajo tendrán que conformarse con suspensiones, y para colmo de males, con una reducción del 30 % de sus salarios. Un arreglo parcial que estira la situación de incertidumbre para los trabajadores, quienes encima ahora deberán permanecer fuera de las instalaciones, con el antecedente de que la patronal intentó vaciar la fábrica durante el receso de verano. Esta metodología de acuerdo tripartito entre el sindicato, las empresas y el gobierno es la metodología que primó a lo largo de todo el año pasado en distintas fábricas metalúrgicas cuando no ocurrían los despidos.
Otro de los anuncios de Caló fue referido a la presentación de las paritarias el primero de marzo donde el dirigente ya adelantó que pedirá un 18 %, muy por debajo de la inflación y tono con el techo que quiere imponer el Gobierno. Pero para los dirigentes del sindicato la cuestión a resolver son los aranceles a la importación, una demanda de las patronales industriales del sector que vienen insistiendo con esto. Pero de los salarios y condiciones de trabajo de los operarios de esta industria no se habló.
En la movilización solo se hicieron presentes sectores de los “cuerpos orgánicos” y delegados del sindicato que no superaban el millar de personas. Mientras en los lugares de trabajo todo seguía con normalidad, el acto de uno de los gremios con más afiliados transcurría sin afectar la producción de las empresas. En las fábricas cuentan que la convocatoria fue mediante WhatsApp y sin asambleas.