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CORONAVIRUS. La Universidad de La Matanza fabricará insumos ante la crisis sanitaria: ¿querés aportar?

La Universidad Nacional de La Matanza comunicó que empezó a poner varios recursos científicos, técnicos e instalaciones a disposición para enfrentar la pandemia. Los estudiantes queremos ser parte. ¿Te sumas? En este artículo podes anotarte.

Facundo Piccolleti Estudiante de Ingeniaría Electrónica | UNLaM

Jueves 26 de marzo de 2020 00:50

A través de un comunicado de la Agencia de Ciencia, Tecnología y Sociedad las autoridades de la Universidad de la Matanza informaron que ya se pusieron a disposición “vehículos, call center, laboratorios e, incluso, una sala de internación con cinco camas, donde los alumnos de Medicina realizan sus clases prácticas” para aportar a enfrentar el COVID-19.

A través del Polo Tecnológico, en común con la empresa Circo Studio, utilizarán impresoras 3D para producir máscaras con acetato, cuya primera producción fue entregada al Hospital Interzonal General de Agudos “Prof. Dr. Luis Güemes” de Haedo. Válvulas Venturi, de las cuales se necesita stock porque son de uso descartable. Y objetos para manipular las manijas de puertas utilizando el codo, útil para evitar el contagio y propagación del virus.

Según informan “todos los diseños elaborados son de código abierto y se encuentran disponibles a los efectos de hacer frente a la demanda. Asimismo, se está trabajando en una plataforma para guiar a otras entidades, como los colegios técnicos, que cuentan con más de veinte impresoras 3D, para que puedan imprimir y sincronizar sus trabajos.”

Por otra parte, se está desarrollando un prototipo de equipo de respiración mecánica para asistir a pacientes con coronavirus, que fue creado por el laboratorio de electrónica que “apunta a configurar un diseño de bajo costo, de fácil fabricación y con la mayor cantidad posible de componentes locales.”

Con estas iniciativas, que son un primer paso adelante, se muestra que con la capacidad instalada de las universidades y centros de investigación es posible hacer frente a la situación sanitaria que vive el país, y de a qué nos referimos cuando decimos que queremos poner nuestros conocimientos al servicio de las necesidades de los trabajadores y el pueblo.

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Por su puesto, esta novedad abre una vez más un interrogante: al servicio de quién se desarrollan todos estos conocimientos científicos. Los recursos del Polo Tecnológico, donde intervienen empresas privadas como Circo Studio, entre otras 17 empresas que tienen allí sus oficinas, no es de acceso público a estudiantes, investigadores y docentes. Se trata de una “alianza que la Universidad mantiene con las compañías del software, mediante un programa de prácticas profesionales para sus estudiantes”.

Todos esos recursos tienen que ser públicos y estar a disposición absoluta de la comunidad educativa en coordinación con los sindicatos o comisiones independientes de trabajadores de la salud y docentes, con más urgencia aún en una situación tan crítica como la que vivimos, donde vemos como los grandes laboratorios siguen lucrando con nuestra salud.

¿Cuánto podríamos multiplicar estas iniciativas si no estuvieran desarrolladas por intereses privados?

¿Qué proponemos? Necesitamos un urgente aumento del presupuesto para la universidad, la investigación y la salud, en base al no pago de la deuda; abrir nuestros laboratorios, conocer con qué capacidades técnicas e insumos contamos.

Las investigaciones y las medidas tomadas en países como Corea del Sur, más exitosas para enfrentar la pandemia, empezaron por la realización de Test Masivos, para actuar eficientemente es necesario que las universidades del pais pongan sus conocimientos y recursos ha producirlos.

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Es ahora, tenemos que redoblar la cooperación con los trabajadores de la salud que están en primera línea en esta guerra contra el COVID-19. Y que la distribución de estos elementos sea en función del relevamiento efectivo y las necesidades reales del sistema de salud, y eso debe estar en manos de trabajadores y personal capacitado de la Universidad de forma independiente de las autoridades y los gobiernos.

¿Qué podemos hacer docentes y estudiantes?

La Universidad Nacional de La Matanza cuenta con muchos recursos. Los estudiantes y profesionales de la universidad podemos y queremos colaborar ante la emergencia sanitaria.

Como dice Florencia, estudiante de Ingeniería Industrial: “Todos los estudiantes de ingeniería conocemos, por ejemplo, el laboratorio de química donde seguramente se podrían hacer jabón líquido, alcohol en gel, detergente, entre otras cosas para los barrios de La Matanza. Otras universidades lo hicieron ¿No podríamos nosotros también?” Mientras esos productos escasean, y las grandes empresas especulan con sus precios, las universidades podrían producir a bajos costos para los sectores populares.

“Con las impresoras 3D, los estudiantes junto con docentes podríamos fabricar las máscaras de protección facial a bajos costos”, agrega Leo, estudiante de Ingeniería Electrónica.

“Desde las carreras de Medicina, Enfermería y Trabajo Social se podría conformar un equipo interdisciplinario, tomando todas las medidas de seguridad e higiene, que recorran los barrios haciendo una campaña de prevención de la mano de un relevamiento de datos, para saber en qué condiciones se encuentran las familias y saber que inversiones se necesitan por parte del gobierno para garantizar las medidas necesarias para combatir la pandemia. También ayudarán a verificar que todos los insumos lleguen a destino y coordinar con los puestos de salud de la provincia donde falta personal”, continúa Fernando, estudiante de Trabajo Social.

Diego, estudiante de Comunicación Social, hace referencia a la enorme desinformación que generan los medios hegemónicos de comunicación y se pregunta: “La radio, canal de televisión y diario de la UNLaM ¿podrían abrirse a los estudiantes de comunicación para que brindemos información científica y certera a toda la población de la matanza sobre el coronavirus?”

Son decenas los ejemplos donde los estudiantes junto a los docentes, científicos e investigadores de las universidades nacionales y provinciales muestran su predisposición y solidaridad a sumarse a esta pelea. En Medicina de la UBA en tan solo 24 hs se reclutó 4000 voluntarios, y donde son cientos los que siguen exigiendo a las autoridades la capacitación. En la UNLaM contamos con miles de estudiantes de Medicina, que durante toda su carrera realizan prácticas para poder ingresar al sistema de salud. Es necesario hacer capacitaciones voluntarias masivas y así poder ser incorporados junto a los trabajadores en los hospitales.

Podemos ver también el ejemplo de la Universidad Nacional de San Martín. Aquí desde el Comité de emergencia y solidaridad (impulsado por la Juventud del PTS en la presidencia del Centro de estudiantes) de Ciencia y Tecnología, están aportando junto a los trabajadores de Madygraf, fábrica bajo control obrero, para reconvertir la producción y así fabricar elementos de higiene. Ya han empezado a producir juntos alcohol en gel en grandes cantidades.

En la Universidad Nacional de Hurlingham, nuestros compañeros de En Clave Roja llamaron a toda la comunidad educativa para exigirles a los directivos que abran las puertas de los laboratorios bioquímicos para poder fabricar alcohol en gel en grandes cantidades y aportar a la investigación del virus, y ya se cuentan por decenas los que se están anotando para colaborar.

Como estudiantes de la UNLaM proponemos convocatorias abiertas y voluntarias, capacitación a todos los estudiantes que quieran colaborar, docentes e investigadores, porque queremos ponernos al frente de esta grave situación.

Utilizando las instalaciones, respetando las medidas de prevención, y todos los recursos disponibles, para enfrentar crisis sanitaria donde está en juego la salud y la vida de los adultos mayores, los trabajadores precarios, las poblaciones más pobres que viven hacinadas.

No podemos ser ajenos, el tiempo es clave. Los recursos de la universidad deben abrir sus puertas a todos los que queramos colaborar ya para ser parte de una solución a la crisis, coordinando con trabajadores de la salud, docentes, industria y servicios esenciales junto a la comunidad en general. Le exigimos al centro de estudiantes que se ponga a la cabeza de la convocatoria a los voluntarios y de una campaña porque se utilicen todos los recursos de la universidad para enfrentar la pandemia.

Hacemos una invitación especial a difundir esta propuesta, sumar otras voces y ejemplos para poner nuestros conocimientos a favor de las grandes mayorías y para poner en pie comisiones de producción, investigación e higiene independientes en la UNLaM.

Sumate a esta exigencia,si quieres colaborar contactate con nosotres acá.