Este domingo, senadores de la derecha acudieron al Tribunal Constitucional para impugnar el veto del gobierno a la Reforma Laboral de los artículos que fueron observados por el tribunal.

Daniel Vargas Antofagasta, Chile
Miércoles 6 de julio de 2016
El pasado domingo 3 de Julio los senadores Hernán Larraín (de la Unión Demócrata Independiente) y Andrés Allamand (de Renovación Nacional), acompañados de los diputado Monckeberg (RN), Patricio Melero, y el abogado Gastón Gómez, se apersonaron ante el Tribunal Constitucional para requerir la intervención del tribunal.
Acusan al gobierno de un "evidente y premeditado desacato" al fallo del Tribunal Constitucional, el cual terminó de echar por tierra la Reforma Laboral al eliminar la titularidad sindical, dado que “el proyecto contraviene el contenido explícito de la sentencia del tribunal e infringe, nuevamente, los derechos fundamentales que el TC consideró atropellados en esa oportunidad”, además de acusar a la presidenta de “desconocer las consideraciones, razones y fundamentos vertidos en ese fallo, aparentarlo acatarlo, pero solo eliminando las disposiciones declaradas inconstitucionales” según versa el escrito presentado por los parlamentarios de derecha.
Además buscan eliminar del proyecto cualquier referencia a los sindicatos, por lo que piden que el tribunal elimine el concepto de mas de 60 incisos del texto, los cuales corresponderían al fuero de los trabajadores sindicalizados, la negociación reglada y semi reglada, las votaciones de huelga, la determinación de servicios mínimos, entre otros temas.
Desde el gobierno los ministros de Hacienda, Rodrigo Valdés (del Partido por la Democracia), y el ministro del Interior, Mario Fernández, respondieron que la acción de la derecha estaría ingresada fuera de plazo.
Ante la ofensiva de la derecha el gobierno responde escondiendo la cola, dejando la ya descompuesta Reforma Laboral a la suerte de que el TC no la admita a tramitación, por estar fuera de plazo, de lo contrario solo podemos esperar que la reforma siga siendo reducida, un nuevo golpe al gobierno por derecha que deja a la reforma que ya no es ni la sombra de las tímidas promesas de gobierno.