El sábado 14 tuvo lugar en la Facultad de Humanidades de la UNJu, un Encuentro de la Agrupación Pan y Rosas. Porque Macri se va, pero la crisis y el FMI se quedan, las mujeres, lesbianas, travestis y trans de esta agrupación discutieron un plan de acción para pelear por un movimiento de mujeres que se plante ante la crisis, y para intervenir en el escenario electoral junto al FIT-Unidad.
Martes 17 de septiembre de 2019 13:42
Durante la jornada fueron llegando compañeres de San Salvador, Libertador, Perico y Palpalá, San Pedro y Tilcara, junto a la diputada provincial del PTS-FIT, Natalia Morales, la concejala de San Salvador, Andrea Gutiérrez; las jóvenes Keila Zequeiros y Lamia Debbo; y Sol Bajar, editora de Géneros y Sexualidades de La Izquierda Diario.
Bajo el título “La deuda en con nosotres y nuestras familias. No con el FMI”, se reunieron para debatir cómo fortalecer la organización y la pelea por los derechos de las mujeres y las disidencias.
Concientes de que Macri se va, pero la crisis y el FMI se quedan, como plantean desde el Frente de Izquierda - Unidad, las mujeres, lesbianas, travestis y trans de la agrupación Pan y Rosas discutieron un plan de acción para pelear por un movimiento de mujeres que se plante ante la crisis, que golpea doblemente a mujeres y disidencias, y para intervenir en el escenario electoral junto al FIT-Unidad, la única fuerza que expresa claramente su compromiso de lucha por los derechos del movimiento de mujeres y disidencias.
Cerca de las 18hs, Keila Zequeiros, referente de Pan y Rosas y la juventud del PTS, abrió el intercambio expresando algunos datos de la realidad de las pibas, que son las más golpeadas en tiempos de crisis. En contraposición con el año en el que más se vio la organización del movimiento de mujeres y las disidencias en las calles, también empeoraron las condiciones de vida.
Tomaron la palabra también trabajadoras del Estado que mantenían su carácter de informalidad, empleadas domésticas, pibas que laburan de niñeras para pagar sus estudios, docentes.
Y en ese sentido, se expresó la Diputada Natalia Morales, que estuvo presente en la jornada: “Están saqueando el país a costa de las condiciones de vida del pueblo trabajador, donde las mujeres nos llevamos la peor parte, y pretenden dejar sin futuro a la juventud condenándoles a pagar una deuda ilegal, ilegítima y fraudulenta”.
Algo que fue quedando a lo largo del Encuentro tiene que ver justamente con esto, porque Macri se va, pero el FMI se queda, la deuda queda, y las condiciones de vida de las mujeres y las disidencias van a empeorar. El Frente de Todos dice que hay que evitar las calles y que hay que honrar las deudas. Pero si hubo marea verde, si les pibes demostraron que tienen una fuerza enorme, ¿por qué resignarse a que siempre sea la misma historia?
“Queremos discutir en qué país vivimos y decidir en cual queremos vivir”
Las secundarias contaron cómo, al calor de la lucha por el derecho al aborto legal seguro y gratuito, contra todo el oscurantismo de la Iglesia Católica, se plantaron para defender sus ideas y no permitieron que las callen.
“Me sancionaron por llevar el pañuelo verde, cuando el pañuelo celeste estaba permitido”, “En mi escuela, siendo pública, nos obligaban a ir a las marchas ‘pro-vidas’ pero nos querían prohibir llevar nuestros pañuelos verdes”, fueron algunas de las frases que surgieron y mostraban cómo la persecución y el hostigamiento se repitió en cada colegio donde se levantaban las pibas y pibes.
Pero “la pelea no es sólo por el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos”, contaban las jóvenes. “A las y los pibes no nos permiten opinar”, contaba Abril, estudiante de una escuela secundaria pública de Palpalá, y denunciaba las regimentaciones de las autoridades responden a una política patriarcal que pretende evitar que las y los más jóvenes sean protagonistas.
“Nosotres tenemos grandes ideas, y queremos discutir qué es lo que está pasando, pero los mismos profes nos dicen que si hablamos de política los van a sancionar las autoridades”, contaba Abril, y aseguraba que “queremos discutir en qué país vivimos y decidir en qué país queremos vivir. Eso es lo que ellos [las autoridades, el gobierno, las iglesias] quieren tapar”.
La juventud viene al frente de las principales peleas en el país y en el mundo, cuestionando lo establecido y sin comerse el verso de que hay que esperar. Así lo expresaba Oriana, de 17 años, asegurando que “sabemos que no podemos esperar nada [del Frente de Todos], porque en 12 años de gobierno no legalizaron el aborto”, y lejos del mandato de Alberto Fernández de abandonar las calles, ella aseguraba que es con nuestra lucha que vamos a conquistar nuestros derechos, pero también que el reconocimiento formal de los mismos no alcanza y que “vamos a tener que seguir peleando con este gobierno y con el próximo, porque la crisis va a seguir”.
En este sentido se vuelve cada vez más necesario organizar esa fuerza, junto a las y los trabajadores, los y las desocupadas y el enorme movimiento de mujeres y disidencias que se puso en pie, capaz dar vuelta todo y construir una sociedad sobre nuevas bases, sin explotación ni opresión.
En el FIT no se discute si estamos a favor de los derechos de las mujeres y disidencias, nuestro compromiso de lucha es claro
El derecho al aborto legal, la separación de la Iglesia del Estado, ESI en todas las escuelas, Cupo Laboral Travesti/Trans, por nombrar algunas, son reivindicaciones y luchas que no se negocian. A diferencia de frentes que dicen defender los derechos de las mujeres y las disidencias pero que para eso proponen un rejunte que incluye a torturadores de niñas, a diputades que votaron a favor de robarle la jubilación a nuestras abuelas y a las amas de casa, y que van a pagarle cada centavo al FMI, cuando se sabe que los golpes de la crisis recaen doblemente sobre las mujeres y disidencias.
Llegando al final del Encuentro esta reflexión fue clara para todes les presentes, hay que organizarse de manera independiente de los partidos patronales que sostienen y legitiman el orden establecido. Y en pos de seguir organizadas y en las calles, en esta coyuntura donde pretenden que todo se resuelva mediante el voto, hay que darle fuerza a la izquierda en el Congreso y en las calles. Por eso, una de las resoluciones del encuentro fue impulsar en toda la Provincia una gran campaña del Frente de Izquiera - Unidad, invitar y participar del acto de esta fuerza que se realizará el 5 de octubre en la Sociedad Obrera de la capital jujeña, en simultáneo con actos en todo el país.
Además, dentro de las resoluciones se acordó participar del Encuentro Plurinacional de mujeres y disidencias que se realizará en octubre en la ciudad de La Plata, y en ese camino impulsar la agrupación Pan y Rosas en cada lugar de estudio, trabajo, en cada barrio, para pelear por cada una de las reivindicaciones, parar el ajuste y dar vuelta la historia.
Porque como decía la convocatoria al Encuentro, “la deuda es con nosotres y nuestras familias, no con el FMI.”