Tras la muerte de Fidel Castro se abrieron muchos debates en relación a Cuba. La educación es una de las conquistas importantes que dio la revolución gracias a la expropiación de la burguesía.

Federico Puy Docente | Secretario de Prensa Ademys
Sábado 3 de diciembre de 2016 22:42
La muerte de Fidel Castro marca un antes y un después de la Revolución Cubana.
Durante toda esta semana se abrió un gran debate político e ideológico acerca del carácter de la revolución en Cuba, su significado y sus logros. Desde sus máximos defensores hasta sus detractores, la educación y la salud se presentan como dos discusiones interesantes de los verdaderos alcances de la revolución. Según el diario que uno abra los números salen a favor de unos o de otros.
Los trotskistas, que defendemos las importantes conquistas de la revolución como lo es la educación, también somos críticos del régimen político. Contra la burocracia enquistada en el poder con los Castro a la cabeza, creemos firmemente que los trabajadores tienen que lograr una organización democrática y socialista que cambie a esta burocracia gobernante y profundice las conquistas de la revolución, en un nuevo curso para toda la isla.
Si Cuba no hubiera hecho la revolución hoy podría mirarse ante los ojos de Hati que posee uno de los más bajos índices de alfabetización mundial llegando al 48.7, cercano a porcentajes de países como Sierra Leona, Guinea y Senegal.
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Contrario a toda visión de que la educación puede ser “popular” o “alternativa” por fuera del estado y como un acto emancipador en sí mismo, la revolución Cubana muestra como una revolución que expropie a la burguesía puede avanzar hacia una educación universal y masiva, con mucho mayor nivel y alcances en técnicas y tecnología que cualquier país capitalista. El sistema educativo Cubano previo a la revolución, respondía a los intereses del sistema político y económico reinante el capitalismo, queremos mostrar el salto de calidad en la educación durante el desarrollo de la revolución –con sus contradicciones y retrocesos por su propio carácter- con la ligazón que tiene un sistema educativo respecto a su sistema de producción.
Fidel Castro ya había señalado que “...un gobierno revolucionario procedería a la reforma integral de nuestra enseñanza..” durante su exposición en el Juicio del Moncada el 21 de septiembre del año 1953.
Algunos datos de la educación en Cuba
Según el sitio Chequeado.com que corrobora de alguna manera este debate de números y políticas, expresa que en Cuba “… las tasas de alfabetización están entre las más altas del mundo. Más del 99,8% de los mayores son alfabetizados, según la publicación anual de la Agencia Central de Inteligencia de los EE.UU. que recopila datos oficiales de cada país.” Y en relación a la tasa de mortalidad infantil –tan importante para medir la infancia y la educación- “Las tasas de mortalidad de Cuba fueron en 2013 más bajas que las de los Estados Unidos para hombres, mujeres y niños menores de cinco años.”
Según fuentes ligadas al imperialismo y a los capitalistas varios analistas expresan que "La educación cubana es un ejemplo para el mundo", tal como declaró el representante de la Oficina regional de Cultura para América Latina y el Caribe de la Unesco, Miguel Jorge Llivina Lavigne, durante el Congreso Internacional Universidad 2014. Recordó también que Cuba tiene un índice de Desarrollo de la Educación para Todos muy elevado, incluso si se compara con los países desarrollados. El índice considera la calidad, la primera infancia, la primaria, los jóvenes, la alfabetización de los adultos y la paridad entre los sexos.
Según este índice, Cuba ocupa el primer lugar entre todos los países latinoamericanos.
Dicho índice permite evaluar el nivel global de la implementación de los objetivos de la iniciativa de la Unesco ’Educación para Todos’, lanzada en el año 2000. De acuerdo con el último informe de la iniciativa, Cuba ocupa también el primer lugar entre los países con ingresos bajos que más gastan en educación.
La totalidad de los residentes en edades de educación primaria tienen acceso a la educación primaria. Aun en los lugares de más difícil acceso por las condiciones geográficas, los niños residentes tienen escuela, en oportunidades con muy pocos alumnos, e incluso hay en el país varias escuelas con un solo alumno. Los alumnos enfermos o con discapacidades físicas reciben su educación en 422 escuelas especiales, en aulas hospitalarias o por maestros ambulatorios que les enseñan en sus propios domicilios. La tasa de matriculación en primaria asciende al 99.5 %. En el año 2005 existían en el país 9034 escuelas primarias.
El propio Banco Mundial admite que Cuba tiene el mejor sistema educativo de América Latina. Esta definición la extrae de un polémico informe sobre la problemática de la educación en América Latina y el Caribe titulado “Profesores excelentes” que debate sobre cómo mejorar el aprendizaje en América Latina y el Caribe, el estudio analiza los sistemas educativos públicos de los países del continente y los principales retos a los que se enfrentan. En dicho libro el Banco Mundial publicita sus verdaderas intenciones de reformas educativas para todo América latina, como son las evaluaciones standarizadas y el despido de docentes.
Como el lector podrá ver, no son números del régimen ni de los diarios oficiales, sino del propio imperialismo que se quiere meter.
El sistema educativo en Cuba
La enseñanza cubana se organiza mediante el Sistema Nacional de Educación, un conjunto de subsistemas articulados de forma orgánica. Tanto la educación primaria como la secundaria básica son obligatorias. La estructura del Sistema Educativo actual permite que los jóvenes establezcan una continuidad en sus estudios de unos subsistemas a otros, además de rescatar a aquellos alumnos que causan bajas durante un periodo sobre todo por la existencia de varios tipos de curso: el regular diurno, el vespertino nocturno y el curso por encuentros.
Luego del triunfo de la revolución en 1959, el gobierno nacionalizó todas las instituciones educativas y creó un sistema operado exclusivamente por el estado. La nueva organización y la especialización del Ministerio de Educación con el objetivo de terminar de eliminar el analfabetismo y llevar a la educación por toda la isla, permitió el acceso universal a la educación primaria. Hacia diciembre de 1959 se construyeron aproximadamente 10.000 nuevas aulas y la escolarización se elevó a casi el 90% en las edades de 6 a 12 años. Se convirtieron más de 69 instalaciones militares de la dictadura de Batista recientemente derrotada, con una capacidad de 40.000 alumnos.
La Reforma Integral de la Enseñanza se declaró en 1959 y determinó que el objetivo primordial de la educación era el pleno desarrollo del ser humano. Se constituyó el Contingente de Maestros Voluntarios con 3.000 personas que partieron educar a los campesinos que vivían en lugares remotos. Esta hazaña de la revolución se conoció como Campaña Nacional de Alfabetización. La campaña comenzó en 1960 y finalizó oficialmente el 22 de diciembre de 1961, cuando el Gobierno declaró a Cuba como Territorio Libre de Analfabetismo. Según datos oficiales con esta campaña se redujo el analfabetismo desde un porcentaje superior al 20 por ciento en 1958, al 3.9 por ciento en 1961. Este año 1961 se proclamó en Cuba como "Año de la Educación".
Hoy millones de personas se benefician con este programa de alfabetización, que se extendió a 30 países.
El 6 de junio de 1961 se dictó la Ley de Nacionalización de la Enseñanza que suprimió la educación privada y los viejos métodos de enseñanza.
La educación técnica profesional es el otro destino luego de la secundaria básica que prepara a obreros calificados y técnicos medios. Esta enseñanza cuenta con 322 centros politécnicos y 152 escuelas de oficio en todo el país a casi 300.000 alumnos en total hacia 2008. Todos estos edificios cuentan con laboratorios, talleres, aulas especializadas, áreas de campo, etc. y 15 especialidades de obreros calificados.
La última fase de enseñanza, que comienza después del 12.º grado es la educación Universitaria. Sus estudiantes pertenecen a la Federación Estudiantil Universitaria y posteriormente ejercen el definitivo trabajo en la facultad que deseen. Las universidades cubanas reciben también numerosos profesionales cubanos y extranjeros que llegan a perfeccionar sus conocimientos y a obtener títulos de posgrado. En Cuba, la masificación de la educación de la educación superior ha tenido como resultados el desarrollo en áreas de ciencias, en humanísticas, del arte y el deporte. Estas políticas de educación superior - así como las de ciencia y tecnología - han tenido un impacto importante en la construcción de capacidades y en el desarrollo de recursos humanos en Cuba, así como en otros países en desarrollo mediante la cooperación internacional vía los profesionales cubanos. Los médicos sus profesionales más conocidos en todo el mundo, son ejemplo de esto.
El Censo Nacional de Población y Viviendas de Cuba (2002) reportó una población de 11,17 millones de habitantes, de los cuales 712672 son graduados universitarios, lo que significa que el 6.91% del total dispone de al menos un título de la educación superior, conjunto en el cual las mujeres constituyen la mayoría con un 52.05%.
Son graduados universitarios el 11.63% del segmento de la población comprendido entre 30 y 59 años y el 10.01% de la Población Económicamente Activa, categoría esta última en la que el 10.45% son mujeres y el 8.30% son hombres. La Tasa Bruta de Matrícula6 en el curso académico 2006-2007 alcanza el 63.1%.
La cobertura de la educación superior abarca toda la geografía del país, con la presencia de al menos cuatro instituciones de educación superior en todas las provincias y en el Municipio Especial Isla de la Juventud. En la provincia Habana existen 6, en la provincia Holguín 5 y en la capital 16.
Crítica al sistema educativo
Carlos Marx planteaba en “Crítica al programa de Ghota” sobre el punto de educación que “Eso de "educación popular a cargo del Estado" es absolutamente inadmisible. ¡Una cosa es determinar, por medio de una ley general, los recursos de las escuelas públicas, las condiciones de capacidad del personal docente, las materias de enseñanza, etc., y, como se hace en los Estados Unidos, velar por el cumplimiento de estas prescripciones legales mediante inspectores del Estado, y otra cosa completamente distinta es nombrar al Estado educador del pueblo! Lo que hay que hacer es más bien substraer la escuela a toda influencia por parte del gobierno y de la Iglesia. Sobre todo en el imperio prusiano-alemán (y no vale salirse con el torpe subterfugio de que se habla de un "Estado futuro"; ya hemos visto lo que es éste), donde es, por el contrario, el Estado el que necesita recibir del pueblo una educación muy severa.”
Una crítica que tranquilamente puede aplicarse a Cuba. Los importantes logros en materia de educación se combinan (en forma desigual) en forma contradictoria con la política del régimen y técnicas conductivas, tanto en el proceso de alfabetización como en aspectos al culto a la personalidad de alguno de los líderes de la revolución –por su régimen de partido único y la prohibición de organización y la falta de independencia política de los trabajadores frente a la burocracia gobernante-. En educación re plantear la idea del rol del sindicato, las familias y los estudiantes Una alfabetización donde se torna repetitiva en forma escrita y en su oralidad, por fuera de un proceso de alfabetización más profundo, una educación que podríamos decir de resultado. Gran parte de este método de enseñanza se puede ver en el famoso programa “Yo si puedo” de alfabetización que se extendió a otras partes de Latinoamérica, que también se declararon como territorio libre de analfabetismos.
Parte de estos “atrasos” se corresponden con los primeros años de la revolución donde la tarea principal es la de expropiar a la burguesía y avanzar en las demandas democráticas (como lo es la educación). Pero esta revolución luego de años debería avanzar a escala internacional y sobre la base de una diversificación de la industria, adoptando las mejores técnicas del propio capitalismo para la construcción de una sociedad socialista.
Si la sociedad de transición no avanza en expandir la revolución y en transformar todos los aspectos heredados de la sociedad capitalistas, desde la ciencia, la vida cotidiana, hasta la educación, se estanca y tiende a retroceder (contra la dinámica de revolución permanente en cuanto a "la sociedad como tal").
Es decir si la revolución propició en forma integral una educación universal y un salto sobre las condiciones de enseñanza y aprendizaje en el sistema capitalista, el avance de la revolución a escala internacional tendría que llevar a un desarrollo muy superior de la educación y la libertad de la sociedad de todo el continente. Los programas de alfabetización “Yo Si Puedo” que fueron incluidos en otros gobiernos de la era pos neoliberales como en Bolivia de Evo Morales o Venezuela, es una forma de pensar que si la revolución se hubiera extendido a otras partes de América Latina ¿hubiéramos declaro continente libre de analfabetismo?
Teniendo como dato que en momentos de retroceso como lo fue el “período especial” luego de la caída de la Unión Soviética, la educación también retrocedió donde por ejemplo los maestros prefirieron otros empleos por una cuestión de subsistencia.
La defensa incondicional de las conquistas de la revolución
El proceso de restauración capitalista en Cuba puede intentar desarrollarse a partir de la educación, siendo esta una de las más importantes conquistas.
Hay que seguir denunciando en todo el mundo el criminal bloqueo económico por parte del imperialismo a Cuba, que quiere ahogar por dentro la revolución y sus conquistas. Defendemos las conquistas de la revolución cubana porque mediante la expropiación de la burguesía y los terratenientes, y la ruptura con el imperialismo, Cuba puso en pie un Estado Obrero y logro su independencia nacional, terminó con el hambre, la mortalidad infantil y el analfabetismo. Dio techo, comida, trabajo, educación y salud al conjunto del pueblo obrero y campesino. Y estas conquistas son las que nosotros defendemos. Con los años se consolidó una burocracia que es hoy el sector privilegiado de la sociedad cubana que encabeza el proceso de restauración del capitalismo, desmontando las conquistas de la revolución de 1959.
Como demuestra la revolución cubana, la transformación de la educación no puede pensarse por fuera de la transformación social, la expropiación de la burguesía y la defensa de las conquistas contra el imperialismo y la burguesía.

Federico Puy
Docente | Secretario de Prensa Ademys