En la tarde del 8 de febrero el gobernador del estado de Jalisco, Aristóteles Sandoval emitió la Alerta de Violencia de Género en ocho municipios del estado.
Martes 9 de febrero de 2016
La Alerta busca implementar el protocolo Alba y aumentar la vigilancia en zonas que son consideradas focos rojos. Pero ¿será esta Alerta de Violencia Contra las Mujeres la que pondrá fin a los feminicidios y a la violencia que vivimos diariamente?
En Jalisco desde la tipificación del feminicidio como delito en agosto del 2012 a la fecha se tienen registradas 579 asesinatos cometidos contra mujeres y fue el pasado año el más violento, con 151 asesinatos. También se tiene registro de 2,300 desaparecidas en el estado. Estos datos expresan la violencia que viven día a día las mujeres en Jalisco.
El estado contará con 28 millones de pesos para poner en marcha la Alerta de Violencia de Género (AVG) que fue emitida para los municipios de Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque, Tonalá, Tlajomulco, el Salto, Ameca y Puerto Vallarta.
Durante la tercera sesión ordinaria del Consejo Estatal para Prevenir, Atender y Erradicar la Violencia contra las Mujeres y tras la exigencia para la activación de la Alerta de Género por parte de organizaciones civiles y de derechos humanos Aristóteles Sandoval lanza la Alerta de Género. En dicha sesión ordinaria no se les permitió la entrada a las organizaciones que documentan los feminicidios y que impulsan desde años atrás la emisión de la Alerta de Género.
Por una salida independiente frente a la violencia de género
La situación actual de violencia contra las mujeres no se puede entender sin la complicidad del gobierno, los empresarios y la Iglesia. La AVG no viene a solucionar el problema ya que no ataca al millonario negocio de la trata de blancas que desaparece, explota y asesina. Tampoco toca a los representantes del Estado que han sido omisos ante el alza de la violencia contra las mujeres y por si esto fuera poco, faculta el uso de la fuerza pública, mismos que son cómplices en el desarrollo de la trata, violaciones y desapariciones de mujeres.
Decidir emitir la Alerta de Género después de más de 579 asesinatos de mujeres y de más de 2000 desaparecidas es un acto oportunista de Aristóteles Sandoval que por esa vía busca legitimarse en la entidad. Por si fuera poco no descartamos la posibilidad de que la declaratoria de AVG pueda ser usada por los gobernadores, diputadas y senadoras como operaciones políticas rumbo a la conquista de espacios políticos y electorales, desviando recursos de la alerta para sus campañas. Es decir, más que una solución podría parecer una maniobra política para lavarse las manos y afirmar que hay interés y “voluntad”, al tiempo que los asesinatos no cesan. Como muestra clara de esta práctica es el caso del Estado de México, donde a más de 6 meses de su emisión el feminicidio se mantiene y recrudece.
Son las mujeres trabajadoras y de los sectores populares las más vulnerables ante la violencia al tener que lidiar con la descomposición social, militarización y sectores del narcotráfico; factores importantes para que se desarrollen las desapariciones de mujeres y niñas.
Desde la agrupación de mujeres Pan y Rosas venimos impulsando compañas contra la violencia a las mujeres, en centros de trabajo, estudio, porque para frenar realmente la violencia contra las mujeres es necesario poner en pie un gran movimiento democrático de mujeres en donde estén presentes estudiantes, amas de casa, intelectuales y trabajadoras que aliadas con la clase trabajadora luchen por acabar con este sistema de opresión funcional al sistema capitalista.