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Red Internacional
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ELECCIONES AUSTRIA. La extrema derecha pierde por escaso margen las presidenciales en Austria

El candidato ecologista Van der Bellen ganó por poca diferencia las elecciones presidenciales de Austria, una vez contados los votos emitidos por correo. La extrema derecha alcanzó un 50%.

Josefina L. Martínez

Josefina L. Martínez @josefinamar14

Lunes 23 de mayo de 2016

Al finalizar el recuento de votos el día domingo, el candidato ultraderechista del PFÖ obtuvo el 51,9% de los votos, frente al 48,10% del candidato de los Verdes. El escaso margen de diferencia planteaba que el resultado final solo se pudiera confirmar el lunes por la tarde, al terminar de contarse todos los votos emitidos por correo, una opción que escogieron el 14% de los electores.

El recuento voto a voto de los emitidos por correo ha dado como ganador al candidato ecologista, por escasos 35.000 votos de diferencia.

Si salía ganador, Hofer hubiera sido el primer jefe de Estado de la extrema derecha ocupando este cargo en un país de la Unión Europea.

El nuevo presidente austriaco convivirá en su cargo con el Canciller federal, jefe del Consejo de Ministros, que es quien tiene en sus manos el gobierno efectivo del país. El presidente tiene funciones más simbólicas, y representa al país en el exterior, pero Hofer había amenazado con que si era investido presidente disolvería el Parlamento para convocar a nuevas elecciones.

La campaña del partido de extrema derecha PFÖ ha girado alrededor de consignas nacionalistas y xenófobas como "los austríacos primero", denunciando la “amenaza de los inmigrantes” y el “peligro del islam”. “El Islam no es parte de Austria y si mantenemos nuestra política, en el año 2025 la mitad de los menores de 0 a 12 años de todo el país serán musulmanes", aseguró Hofer.

Hace unas semanas se abrió una importante crisis política en el gobierno austríaco, ya que las encuestas de intención de voto daban como probable ganador a Hofer. El 9 de mayo Werner Faymann dimitió como Canciller Federal de Austria y también lo hizo a su cargo como presidente del Partido Socialdemócrata (SPÖ). El máximo cargo de la jefatura de gobierno fue asumido desde entonces -de forma provisional- por un miembro del Partido Popular (ÖVP), Vizekanzler Reinhold Mitterlehner, que forma parte de la coalición de gobierno.

Los dos partidos que integran la coalición de gobierno, y han sido los pilares del régimen desde la Segunda guerra mundial, el SPÓ y el ÖVP, sufrieron una derrota estrepitosa en la primera vuelta de las elecciones presidenciales, obteniendo tan solo el 11% de los votos cada uno y no lograron pasar a la segunda vuelta.

La crisis de la socialdemocracia y el ascenso de la extrema derecha

La crisis de los refugiados aceleró la crisis de la socialdemocracia en el poder. Este año Austria comenzó a aplicar un cupo diario para restringir la llegada de refugiados y levantó una valla a lo largo de su frontera con Eslovenia.

"No es una valla alrededor de Austria. Es una medida de seguridad técnica que no encapsula a Austria", aseguró entonces el canciller federal socialdemócrata, Werner Faymann. La socialdemocracia en el poder, en alianza con el partido conservador, tomaba así gran parte del programa de la extrema derecha.

Estas medidas, como otras que mostraban una política de abierta conciliación entre la socialdemocracia y la extrema derecha, generaron un fuerte malestar en sectores que históricamente votaban a la socialdemocracia, incluso dentro del propio partido de gobierno.

El pasado 1 de mayo, durante los actos que solían ser un “símbolo” del partido socialdemócrata, Faymann fue repudiado y silbado, mientras que muchos seguidores del partido llevaban pancartas pidiendo su dimisión.

La renuncia de Faymann llegó dos días después de que cientos de personas se manifestaran en la frontera entre Austria e Italia, protestando contra la política migratoria del gobierno, según informa The Guardian.

Mientras el partido de gobierno perdía apoyo por izquierda, por derecha seguía creciendo la extrema derecha. El partido de Hofer ha tenido su mejor elección en las provincias del interior, y entre sectores de trabajadores. El temor ante el aumento de la desocupación, y la agitación del fantasma de la xenofobia, que el gobierno alimentó con su valla y sus medidas represivas, fueron el caldo de cultivo ideal para el crecimiento de los nacionalistas de ultra derecha.

Este lunes se terminó de decidir la presidencia del país, que quedó en manos del candidato ecologista independiente. Aún asi, la extrema derecha ha conseguido una elección inédita en la historia. Más allá del resultado, donde Hofer ha perdido por escaso margen, la polarización política y la crisis del régimen es un hecho de gran magnitud, que muestra las contradicciones profundas que atraviesan el proyecto de la Unión Europea del capital.


Josefina L. Martínez

Nació en Buenos Aires, vive en Madrid. Es historiadora (UNR). Autora de No somos esclavas (2021). Coautora de Patriarcado y capitalismo (Akal, 2019), autora de Revolucionarias (Lengua de Trapo, 2018), coautora de Cien años de historia obrera en Argentina (Ediciones IPS). Escribe en Izquierda Diario.es, CTXT y otros medios.

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