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Red Internacional
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Por Correo. La gota que rebalsó el vaso

Martes 19 de mayo de 2015

Por Daniela, Trabajadora del Banco de la Nación Argentina.

Inevitablemente oigo una noticia más, fue la gota que rebalsó el vaso ( en realidad viene rebalsando hace mucho) matan a golpes a una niña, Chiara Paez, de 14 años y su novio de 16 años es el sospechoso agresor, en la localidad de Rufino. El caso se hizo publico como tantos otros, recordemos los casos de María Ángeles, Lola Chomnalez o Melina Romero ( que saliendo de un boliche nunca volvió a su casa).

Las estadísticas del año anterior según El Observatorio de Femicidios en Argentina hablaba de unas 277 mujeres asesinadas; cada 30 horas se comete un femicidio en la Argentina y durante el 2015 parece que se van a superar estas cifras al paso que se va.

El tema no es nuevo, solo que ahora se está tomando conciencia de que nos están matando como a moscas y los medios enmascaran el femicidio como un acto de amor desenfrenado, lo ridiculizan hasta tal punto que en sus títulos lo presentan como un caso de “amor, locura y muerte”.

No quiero centrarlo solamente en las relaciones sentimentales, pero el caso es que los patrones se repiten, las historias se repiten a lo largo de los años; en la Edad Media por ejemplo la exigencia para la mujer era despojarla de todo acto sexual, de todo goce y disfrute solo se remitía a un deber conyugal, que tenía como objetivo la procreación. Sólo era posible dentro del matrimonio y con el esposo, no estando permitida para la mujer, bajo pena de escarnio y muerte. Hoy hay familias patriarcales todavía en donde la mujer tiene un rol reducido, crianza y mantenimiento del hogar, no hay más lugar para su desarrollo. Siendo rehenes económicas incluso hasta a veces tienen que soportar vidas injustas y miserables.

La mujer calla. La mujer es tratada como propiedad, mercancía, se la intercambia, se la trata, se la golpea, se la secuestra, se la maltrata física, psicológica y verbalmente, se la humilla, se la difama cuando es víctima de una violación por llevar pollera corta o remera escotada. El Estado es el principal responsable de parte de su inseguridad, por no garantizarle un aborto legal, seguro y gratuito, donde se ve a las claras que las principales víctimas son mujeres de bajos recursos, quienes tienen trabajos precarizados e incluso esclavos, mujeres que no tienen las herramientas para denunciarlos.

Porque el femicidio atraviesa todas las clases sociales, pero las mujeres pobres son las más perjudicadas. La sociedad capitalista mira de reojo a la mujer, la utiliza, la hace consumir y ser esclava de estereotipos de belleza imposibles, es machista, arcaica reproduce esto en todos los ámbitos, en la calle cuando una mujer va al volante se la manda a lavar los platos, como si ese fuera el único sitio a donde pertenece: una cocina.

En el ámbito laboral, teniendo que soportar menores salarios a igual tarea que los hombres, o a jefes babosos que se la pasan acosándolas, se nos cuestiona la licencia de maternidad, enfermedad. El Banco de LA NACION ARGENTINA implementó la política de no tomar más mujeres porque son un empleado que “se toman muchas licencias”, “tienen muchos beneficios”, “son muy conflictivas”, “ faltan mucho”.

Las mujeres tenemos que soportar groserías o agravios o “piropos” fuera de lugar en medio de la calle porque dicen que nos gusta que nos digan cosas. Quedamos a merced de cualquier enfermo o loco que nos crea suya. Nos matan porque somos consideradas la propiedad de alguien.

Soy deportista y no me queda otra que entrenar corriendo y en bicicleta por la calle, y no quiero dejar de hacerlo, no quiero salir acompañada de un varon que legitime mi derecho a andar sola de noche sin que me violen o me griten barbaridades.
No quiero que me despojen del derecho de decidir sobre mi propio cuerpo, no quiero mas libertades que un varon, quiero las mismas.

Por eso este tres de junio voy a marchar junto al PTS y a las compañeras de la agrupación PAN y ROSAS, salgo a la calle porque no quiero tener miedo de salir a la calle.

ME SUMO enarbolando los derechos de las mujeres a la vida, a que seamos libres y a no tener mas miedo. Invito a todas las mujeres a acompañarnos, marchemos todas juntas de la mano, madres, hijas, abuelas, nietas, trabajadoras de todos los rubros, estudiantes, y a todos los hombres que estén a favor de nuestro derecho a la vida también.