La Oficina de Igualdad de Oportunidades de Género de la Universidad de Chile, presentó los primeros resultados de un estudio sobre el acoso sexual al interior del campus, sin embargo, salta la pregunta sobre quiénes realmente están detrás de esta lucha. ¿Las autoridades o los estudiantes y Secretarías de Género?
Martes 2 de agosto de 2016
Con la irrupción del 2011, comenzaron a profundizarse los cuestionamientos en muchos aspectos de la vida. La sexualidad, el género, las libertades sobre el cuerpo, los derechos de las mujeres y diversidad sexual, fueron temas que cobraron mayor peso y se tradujeron en el impulso de espacios de auto-organización, como lo son las Secretarías y Vocalías de Género y Sexualidades levantadas en universidades, colegios y liceos.
Derecho al aborto libre, acceso a anticonceptivos, educación no sexista, derechos de la disidencia sexual, entre otras temáticas, comenzaron a ser discutidas y reflexionadas por estudiantes y profesores. La visibilidad y las denuncias impulsadas por dichos organismos han sido la clave para enfrentar diversas problemáticas.
En el caso del acoso sexual en la Universidad de Chile, esta problemática- invisibilizada durante años por las autoridades- ha tomado fuerza y visibilidad gracias al trabajo que han realizado Secretarías y Vocalías, impulsadas por estudiantes, feministas y activistas de la diversidad, los que vienen desde hace años trabajando.
Debido a esta lucha, por ejemplo, se logró que las autoridades destituyeran a un académico acusado de acoso sexual contra las estudiantes, que se llevaran a cabo más investigaciones, y que más personas se atrevieran a denunciar y solicitar apoyo.
Resultados y reacciones ante estudio sobre acoso sexual realizado por Universidad de Chile
La Oficina de Igualdad de Oportunidades de Género de la Vicerrectoría de Extensión y Comunicaciones de la Universidad de Chile, publicó los primeros resultados del estudio “Acoso sexual en el campus: estudio sobre violencia sexual en la comunidad de la Universidad de Chile”. El organismo asegura estar trabajando desde el año 2013 “en medidas y políticas que permitan avanzar en materia de equidad de género”.
Parte de los resultados del estudio son los siguientes: 1) Un 26 por ciento de los(as) entrevistadas(os) ha conocido situaciones de acoso sexual en la universidad y un 14,7 por ciento lo ha sufrido directamente; 2) Las afectadas son mayoritariamente mujeres, principalmente alumnas, y los agresores son hombres (académicos o estudiantes); 3) 6.6 por ciento de las personas han sido víctimas de acoso sexual en el último año; y 4) Mayoritariamente las víctimas no denuncian, debido al desconocimiento de los procedimientos, el temor a sufrir represalias o a que se vea afectada su carrera, y la desconfianza en la institucionalidad universitaria y sus mecanismos de investigación.
El artículo emitido en la página oficial de la Universidad de Chile no hace mención alguna al trabajo y lucha que han dado estudiantes, mediante sus organismos, contra el acoso sexual en las universidades y lugares de estudio:
“Las autoridades se jactan de la lucha contra el acoso sexual, cuando somos las Secretarías de Género, y las y los estudiantes organizados quienes hemos buscado y ensayado mecanismos que acojan las decenas de denuncias que llegan. No es solo el protocolo (sobre acoso sexual, conquistado por estudiantes), son, por sobre todo, las cientos de formas que hemos tenido que inventar para acompañar y acoger las denuncias que nos llegan: el Comité de Ética en Filosofía (Facultad), Secretarías de Género en todas las facultades, institutos y programas de la universidad”, asevera Bárbara Brito, concejera Fech e integrante de agrupación Pan y Rosas.
La dirigenta estudiantil, quien participa en la Secretaría de Sexualidades y Género de la Fech (Sesegen), hizo un llamado a “organizarse, que aún conquistando el protocolo que dicen impulsar las autoridades, el acoso y abuso no se acabará porque es un problema estructural a este sistema capitalista y patriarcal. Solo la organización de base y junto a funcionarias/os darán la fuerza para enfrentar la violencia de género que día a día aqueja principalmente a las compañeras”, aseguró.
Otras estudiantes también criticaron a las autoridades de la Universidad de Chile, denunciando que estarían buscando una “limpieza de imagen” con el tema del acoso sexual y sus recientes iniciativas. “Al estudiantado le han negado sistemáticamente los resultados de esta investigación; paralizaron la mesa de trabajo para realizar la política integral sobre el acoso porque no tenían sus oficinas cómodas para trabajar en Casa Central (durante la toma), siendo que este trabajo las estudiantes lo hemos estado haciendo todos los días, sin oficina ni sueldo”, denuncia Javiera Ortiz, estudiante de periodismo y encargada de comunicaciones de la Sesegen Fech.
“Las autoridades no han sido capaces de reconocer que los procesos actuales con los cuales se ‘investiga’ son incompetentes e incluso se ven mermados por las mismas autoridades, con dichos como ‘puedo echar a alguien por plagiar, pero no por violar’, o llamando ‘inquisidoras’ a las compañeras que piden información del proceso. Las propuestas de protocolo las estamos elaborando como estudiantes. Me pregunto cuál es el afán de llevarse los logros, si en la Universidad de Chile aún se acosan y violan compañeras. Una investigación puede ser un primer paso, pero harto patudo es hablar de que las autoridades han liderado el trabajo”, continuaron denunciando estudiantes.