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Luciano Arruga. La lucha por justicia continúa

Meke Paradela

Meke Paradela @mekepa

Sábado 18 de octubre de 2014

Fotografía: Vierja // Enfoque Rojo

Esta vez, no hay matices. Es simple y llano odio visceral lo que más de uno tiene que haber sentido ayer ante la noticia de la aparición de Luciano Arruga. Mejor dicho, del cuerpo de Luciano Arruga, un pibe de 16 años de Lomas del Mirador que salió de su casa un 31 de enero del 2009 y recién fue encontrado ahora enterrado como NN en el cementerio de la Chacarita tras la comprobación de una huella dactilar.

Sin embargo, en este caso no se trata de cualquier pibe sino de un adolescente que vivía en los barrios marginales de La Matanza, municipio que de pobreza y gatillo fácil conoce mucho. Como tantos otros, Luciano había sufrido en carne propia las prácticas de la policía Bonaerense, que previamente a su desaparición se dedicó a perseguirlo, extorsionarlo y a torturarlo con la intención de reclutarlo y obligarlo a cometer actos delictivos para ellos mismos. Su primera detención había ocurrido en 2008 y en ese momento fueron explícitas las amenazas. Tal como consta en los expedientes, luego de las torturas los policías le advirtieron: “Acá no te hicimos nada, negrito de mierda. Te vamos a llevar a la Octava para que te violen, o terminás en un zanjón”. Tiempo después la sentencia parecía haberse cumplido, ya que a Luciano se lo vio por última vez una noche de verano, hace cinco años y ocho meses atrás.

Desde el primer momento la causa fue caratulada como “averiguación de paradero”, siendo un secreto a voces en el barrio que Luciano había estado detenido en el destacamento policial de Lomas del Mirador. En ese momento fue que comenzó la lucha de parte de familiares, amigos, organizaciones sociales y partidos de izquierda por su aparición con vida. Un periplo en donde la desidia del Estado y la criminalización absoluta hacia Luciano, por ser un joven humilde de La Matanza, fueron la moneda corriente. Mención aparte merecen el encubrimiento policial en complicidad con las distintas ramas estatales, en donde luego de haberlo tenido detenido, los policías del destacamento le afirmaban en la cara a los familiares que Luciano nunca había estado allí. De esta manera resultan inevitables los ecos de búsquedas pasadas, de recorridos infructuosos de familiares de desaparecidos durante la última dictadura militar. Ecos que la Bonaerense mantuvo bien fuertes con sus modalidades con el transcurso de los años.

Mientras tanto, esta sigue siendo en la actualidad la realidad de miles de jóvenes en La Matanza, bastión del peronismo y una de las grandes cunas de la precarización laboral, que sufren a diario la criminalización de la juventud y la aplicación de las políticas de seguridad de Daniel Scioli y de Fernando Espinoza, el intendente que el año que viene podría llegar a pegar el salto a la gobernación provincial. Son los mismos pibes que se encontraron de golpe con sus barrios militarizados, llenos de la misma Bonaerense que secuestró y mató a Luciano. Según informes públicos, más de 3000 jóvenes fueron asesinados desde 1983 y en su mayoría fueron por casos de gatillo fácil. Solamente 1500 de ellos fueron durante la década ganada.

Hoy, después de una búsqueda de años, apareció el cuerpo de Luciano. Un caso que se suma a los miles por gatillo fácil que se suceden con el paso de los años y en donde la connivencia entre el Estado y las fuerzas represivas se hace más patente, siendo la juventud una de sus víctimas predilectas. Mientras tanto, las políticas de seguridad implementadas por el gobierno se enraízan cada vez más en los barrios, en los jóvenes que como Luciano Arruga solamente quieren juntarse con sus amigos, tomar cerveza, festejar en la cancha, vivir plenamente su juventud sin la amenaza permanente de la policía que los acosa, los persigue y los mata. Hoy, más que nunca, se trata de levantar bien en alto su bandera y de seguir buscando, incansablemente, justicia por estos pibes. Justicia para Luciano.

¡Luciano Arruga, presente!


Meke Paradela

Nació en Capital Federal en 1985.

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