La Izquierda Diario consultó a algunos de los principales periodistas de la provincia sobre los primeros meses del gobierno de Cornejo, el rol del peronismo y la izquierda en la oposición.
Domingo 29 de mayo de 2016 07:44
Desde que asumió en diciembre pasado, el gobernador Cornejo ha tomado polémicas medidas que van desde el enfrentamiento con los trabajadores y trabajadoras de la educación hasta el proyecto sobre las prisiones preventivas, que le han valido fuertes críticas de diversos organismos de Derechos Humanos. Su relación con los partidos aliados en el frente Cambia Mendoza y su estrecha cercanía con el gobierno nacional de Mauricio Macri, fueron analizadas por algunos de los principales periodistas de la provincia, consultados por La Izquierda Diario.
El gobierno de Cornejo y su impronta
Para Marcelo Zentil (Diario Los Andes), “el gobierno de Cornejo hasta ahora no se ha salido casi nada de lo que se planteó él como plan de gestión: control del gasto, actualización de algunos procesos administrativos increíblemente atrasados y anuncios limitados a hechos concretos”, una perspectiva similar encontramos en el análisis de Grabiel Conte (director de MDZ) “Yo no creo que sea un gobierno que vaya a destacarse, creo que es un gobierno de transición, de poner cuentas en orden. No creo que vaya a ser un gobierno que quede en la historia como un gobierno que hizo cosas”. Por su parte, Andrés Gabrielli (Diario Uno) califica al gobierno actual como “un gobierno de crisis. Llega más como bombero, para apagar un gran incendio heredado, que como hacedor. Las urgencias lo atrapan en el presente y le dificultan abrir ventanas al futuro.”
Para ellos, uno de los principales límites a la hora de pensar cómo se desarrollará el plan de gobierno de Cornejo, es la fuerte dependencia económica con el gobierno nacional. Para Gabriel Conte “Mendoza no existe como estado provincial autónomo, depende casi 100% de la nación. Por lo tanto depende de la relación que pueda llevar con el gobierno nacional. El esquema del país lo obliga a ser un satélite de la nación, como lo fueron los gobiernos anteriores también.”
Javier Polvani (El Explícito OnLine) por su parte, señaló la construcción de un relato: “Desde que ganó hasta que asumió, Cornejo hizo un gran trabajo de instalación de la Mendoza destruida, cosa que yo creo que en parte es cierta y en parte mentira. Esos cinco meses, con todos los problemas del peronismo en el gobierno, fueron muy bien aprovechados por Cornejo para instalar la idea de que en lo que se venía, o sea él, cualquier cosa era mejor de lo que estaba. Y en ese cualquier cosa, estaba disciplinar a los trabajadores estatales y, a partir de eso, a los trabajadores privados también”. En ese sentido apuntó también Gonzalo Viñas (La Izquierda Diario) planteando que “Claramente el plan de Cornejo es hacer que los trabajadores paguen la crisis que generaron los grandes empresarios de la provincia y sus políticos amigos. Cornejo se muestra hoy como el mejor alumno de Macri, descargando un brutal ajuste sobre los trabajadores, como lo vimos con los cientos de despidos en distintas reparticiones estatales o el cierre por decreto de las paritarias, cuando a la fortuna de los grandes bodegueros o al negocio de los casinos privados no los toca. ”.
Para Gabriel Conte, el gobierno “en la relación con los gremios, ha fundado una estrategia. Tiene una estrategia propia que le ha torcido el brazo a algunos sectores. Cada sector después evaluará si eso es bueno o malo. Hay gremialistas que no han sabido llevar las negociaciones, y en otros casos triunfó la aplanadora de Cornejo”. Sin embargo, el director de MDZ cree que pese a la posición inflexible del gobernador, los conflictos gremiales tenderán a generalizarse, “es muy posible que crezcan los conflictos gremiales porque las decisiones de Cornejo van en otro sentido. Veo un escenario de conflictos porque están planteados”. Con respecto a este tema, Andrés Gabrielli señaló que “para Cornejo ponerlos en vereda –a los gremios-, disciplinarlos, acabar con el despilfarro de los dineros públicos para fortalecer la autoridad del gobernador y tener una administración eficiente es más una cuestión cultural que ideológica”. Viñas por su parte, alertó que "La represión del día martes contra los trabajadores de Ate y legisladores del FIT marcó un salto del dicho al hecho, Cornejo volvió a reprimir en Mendoza usando la fuerza pública y dejando un saldo de varios heridos como no se hacía desde noviembre del 2007, cuando él mismo se iba del ministerio de seguridad de Cobos con una brutal represión a los ajeros de Campo Grande, que le costó la vida a Carlos Erazo. Esto es muy peligroso".
Contrastes en el peronismo
En la apertura de las sesiones ordinarias de la legislatura, Cornejo agradeció el apoyo a los intendentes del PJ en diversas iniciativas del gobierno provincial. Esto, entre otras cosas, como el apoyo de Alejandro Bermejo a la toma de deuda internacional por parte del gobierno, abrió la discusión sobre el rol del peronismo en la oposición. Todos los consultados coincidieron en la dispersión del peronismo y el desdibujado rol que tienen hoy en la escena provincial.
Para Gabrielli, el peronismo “está desorientado por la doble derrota en la provincia y en el país, y se ha quedado, aquí, sin referentes de peso. Están con una conducción horizontalizada, golpeada y sin una figura nueva, distinta, que sobresalga del resto”. En ese mismo sentido, Marcelo Zentil opinó que “Claramente le falta construir un liderazgo que le marque el rumbo. Pero este, tal como está planteada la interna ahora, difícilmente se vislumbre hasta después de la elección de 2017”.
“Yo veo tres sectores -señaló Gabriel Conte- los que gobiernan los municipios, el sector de La Campora y el sector de Omar Felix, que intenta aglutinar al paquismo residual. No se puede definir un rol para el peronismo en la oposición porque son prácticamente distintos partidos. Cornejo mismo les agradeció a los intendentes azules en el discurso del 1ero de Mayo, se nota cierta alianza. De hecho hay peronistas azules que han quedado, sobre todo en los organismos de control. Pero también tenés a la justicia buscando a dirigentes azules para que rindan cuentas. Entonces, el peronismo está viendo que hace de sí mismo. Y ese rol de oposición está vacante". En cuanto al rol de Kirchnerismo dentro de la interna del PJ, Conte agregó que “La Campora tiene gran capacidad de organización, tienen discurso único, cosa que no le pasan a los otros sectores del peronismo. Por lo tanto su discurso aparece como sólido, pero no tiene poder territorial, no tienen poder real. Son una voz fuerte, una especie de voz de la conciencia, de reivindicación del pasado reciente. Pero también han sufrido desgranamientos, por ejemplo Carmona está participando de la conducción del PJ, se metió en el pejotismo, cosa que La Campora en sí misma no hace. Otros sectores de Unidos y Organizados también están, junto a Omar Félix, acompañando a Gioja y Scioli. Son un núcleo más de resistencia que de avanzada”.
Para Viñas, de La Izquierda Diario, “el peronismo tiene la contradicción de posar de opositor, y de hecho votar algunas cosas en contra de Cornejo, con el hecho de que donde gobierna no lo hace de una manera muy distinta al actual gobierno. Asi como a nivel nacional vemos como el ajuste que anuncia Macri, lo llevan adelante las gobernadoras Bertone o Alicia Kirchner con represión y persecución a los trabajadores; acá en la provincia hay ajuste también en los departamentos donde gobierna el PJ. Por ejemplo, el brutal ajuste a los trabajadores municipales lo han firmado tanto los intendentes radicales como los del PJ. Esa contradicción y doble discurso se ve en cada una de las políticas aplicadas por Cornejo. Sin ir más lejos, en el caso de la imposición del ítem aula y ajuste al salario de los trabajadores y trabajadores de la educación, los legisladores del peronismo votaron en contra, pero el decreto se amparaba en la emergencia fiscal que ellos le votaron a Cornejo poco tiempo antes”.
La izquierda bajo la lupa
Por último, con respecto a las perspectivas del Frente de Izquierda en la nueva situación las opiniones estuvieron más divididas. Para Andrés Gabrielli, “La izquierda ha quedado mejor posicionada para ejercer su rol opositor. Sobre todo porque dispone de muchísima más autoridad moral y conceptual para controlar o criticar desde la vereda progresista. El progresismo kirchnerista no tiene cómo pararse seriamente ante la alevosa corrupción que generó su fuerza política. Enfrenta una contradicción insalvable”, sin embargo “la izquierda tiene una oportunidad siempre y cuando sepa aprovecharla. No apareciendo como opuesta a todo lo que se mueve, como una máquina constante de impedir”. En ese mismo sentido, Marcelo Zentil opinó que “El FIT a mi entender tiene un gran desafío: para crecer como fuerza de oposición debe mostrarse también como opción posible y hoy creo que eso se lo impide su permanente "no" a todo. Comprendo su posición respecto del sistema político tal como está ahora, pero está claro que dista de poder cambiarlo y debe pensar que la ciudadanía va a empezar a reclamarle que le aporte soluciones”.
Para Gabriel Conte “Con respecto a la izquierda, la estrategia que han venido teniendo de oponerse a todo «per se», con un mensaje antisistema, no termina generando confianza. En lo personal, me gustaría un izquierda que controle a la policía, que diga que haría si no hay policía, me interesa esa opinión. Tienen un rol más de oposición «porque si» que de oposición de control. Sin necesidad de cambiar el sistema, hay partes que están disponibles para que se cambien”. Aunque destacó que Nicolás del Caño “tuvo una presencia muy fuerte, en el congreso, en los medios y en el país con su candidatura a presidente”.
Javier Polvani, por su parte, señaló que “la izquierda cumplió el rol que todos creemos que tenía que cumplir. Han estado del lado que dijeron que iban a estar. En el caso del votante peronista, yo me imagino al que votó a Ruben Miranda desde el kirchnerismo, después se tuvo que comer que a los 8 días de haber asumido rompiera con el bloque. Eso no ha pasado con los representantes legislativos de la izquierda más allá de Nicolas del Caño, que es una figura, las diputadas Cecilia Soria y Macarena Escudero, por la edad que tienen, son una voz distinta”. Mientras que para Gonzalo Viñas, "la izquierda se encuentra en un momento bisagra, en el que tiene que demostrar que el inédito caudal electoral y el gran auditorio que ha conquistado, se puede convertir en un gran polo de militancia, organización y movilización en las calles. Ya que de esto dependerá su desarrollo. No podemos imaginar una izquierda clasista haciéndose fuerte bajo un gobierno como el de Macri, sin jugar un rol protagónico en la resistencia de los trabajadores, las mujeres y la juventud contra el ajuste, los despidos y los ataques a los derechos democráticos."