El proyecto de Reforma Laboral ya está en el Senado. En esta nueva etapa del debate, la Democracia Cristiana brilla cumpliendo su viejo rol. La minuta emanada de una comisión asesora de la DC encabezada por René Cortázar, un hombre de Luksic, quiere hacer retroceder lo que el PC considera un avance. Yasna Provoste (DC) asegura que es el gobierno quien busca moderar la reforma. El debate está en terreno propicio a los empresarios, en la cocina de Cortázar.

Javiera Márquez Santiago de Chile
Jueves 16 de julio de 2015
La reforma laboral está en terreno favorable a los empresarios. En el Senado la DC ha impulsado una comisión que asesore a sus militantes para legislar al respecto y lo hace con intención de hacer retroceder lo que el PC considera un avance salido de la Cámara de Diputados. Quién encabeza esta comisión es René Cortázar, un hombre destacado en su rol dentro del Estado por estar al servicio de los empresarios y con un vasto currículum empresarial.
Cortázar ha sido presidente del directorio de canal 13 en dos ocasiones desde la entrada de Andrónico Luksic en la propiedad de la estación de televisión. También fue parte del directorio de La Polar entre otros cargos en una larga lista de poderosas empresas. Cabe destacar, que esta comisión está compuesta, además, por Zarco Luksic (DC), abogado laboralista que en negociaciones colectivas es contraparte de los trabajadores, defendiendo los intereses de grandes empresas como Agrosuper.
Las tendencias al interior del gobierno van adquiriendo un rol relevante en el futuro de la reforma, teniendo en cuenta sus dos extremos. Por un aparte, el PC, que al analizar su actuar durante años en la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), hacía suponer que sería la contención por izquierda a la expectativa histórica de los trabajadores y del pueblo pobre de conquistar derechos. Mientras, la DC siendo el ala derecha de la Nueva Mayoría ha tenido una postura de obstaculizar y contener la profundización de cualquier reforma que toque los privilegios de los empresarios y sus políticos, manteniendo intacta la profunda desigualdad que existe en el Chile.
Cortázar el ministro de los 90
Cabe recordar, que la DC es un partido que históricamente se ha puesto de parte de los empresarios incluso en el Golpe de Estado de 1973. En los años de la Concertación, Cortázar fue Ministro de Trabajo y Previsión Social en el gobierno de Aylwin, quien instaló la fórmula de avanzar en la medida de lo posible. No fue distinto en la Reforma Tributaria, que se definió en la cocina de Zaldívar. Ahora ponen férrea resistencia en la reforma educacional con Mariana Aylwin y otros DC que hacen guiños a Andrés Velasco de Fuerza Pública, que ha buscado aliarse con sectores de derecha.
La cocina de Zaldívar no fue casual, la reforma tributaria allanó el camino reforzando el discurso de la medida de lo posible. Según las últimas declaraciones del gobierno, los recursos obtenidos con esta reforma no alcanzan para las siguientes reformas estructurales comprometidas para desactivar las luchas sociales y sacar la política de las calles, devolviéndola a las alturas de las cámaras de Diputados y del Senado. Excusa suficiente para que las reformas se moderen.
En tanto, el PC no ha jugado el rol que ellos mismos se propusieron de tener un pie en la calle y un pie en el gobierno. Sus principales dirigentes de organismos de los trabajadores como Bárbara Figueroa en la CUT y Jaime Gajardo, a la cabeza del Colegio de Profesores, han sido lisa y llanamente voceros del gobierno en vez de ubicarse de parte de los trabajadores, como lo demostró Gajardo cuadrándose con el gobierno contra la movilización de las bases de más de 40 días.
En ese sentido, José Luis Ugarte, profesor de Derecho Laboral de la Universidad Diego Portales (UDP), asegura que como está la reforma, lejos de saldar deudas con los trabajadores, se estaría retrocediendo con el fin del reemplazo en la huelga, con los pactos de adaptabilidad y cerrando filas contra la negociación colectiva por rama, manifestando que “fue como ir por lana y salir trasquilado: el proyecto es una gran derrota del movimiento sindical y principalmente de la CUT, porque ellos levantaron el tema, pero sin estar en condiciones de presionar al sistema político, de manera tal que hoy el proyecto no cumple con las expectativas que se fijaron”.
Por otro lado, Yasna Provoste, quien ya se había opuesto a la carrera docente salió en defensa de la DC, argumentando que es el gobierno quien ha cambiado su posición respecto a la reforma laboral señalando que “yo en esto quiero insistir: la información que nosotros hoy día recibimos en la Mesa Directiva de la DC, fue que el gobierno estaba cambiando su posición respecto de la Reforma Laboral, y en ese sentido sería muy importante que el gobierno sincerara qué es lo que está pensando respecto de esta reforma”.
¿De la calle a la cocina?
Hoy la CUT se ve enfrentada a un escenario complejo porque la reforma laboral puede retroceder respecto a lo que salió de la cámara de Diputados, aplaudido por su presidenta y rechazado por las bases y por sindicatos de sectores estratégicos, e incluso se puede retroceder respecto a derechos para los trabajadores consolidando el Plan Laboral de José Piñera de flexibilización y precariedad laboral. Los datos arrojados recientemente por la OCDE, desnudan un Chile que ha tenido un importante crecimiento desde los años 90, que no se ha traducido en bienestar social, trabajo, salud y educación entre otros aspectos, la mayoría de los trabajadores y sus familias siguen viviendo en condiciones precarias.
Desde el año 2011 se abrió un ciclo de movilizaciones que exigieron desde las calles reformas estructurales, que hoy están siendo frenadas con el mismo discurso de los años 90 de avanzar en la medida de lo posible, en lo posible del crecimiento, en lo posible de la inversión, en lo posible para los empresarios. Reformas que se están definiendo en la cocina de políticos que viven ajenos a las precariedades de las familias de la clase trabajadora. Pero los profesores resisten en su paro, miles de estudiantes siguen resistiendo en sus movilizaciones, el pueblo mapuche sigue resistiendo la represión, porque la experiencia les mostró cómo tomar en sus manos la agenda política y sacarla de las cocinas de políticos corruptos.

Javiera Márquez
Periodista