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Red Internacional
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COLAPSO HOSPITALARIO. La salud mental de la Primera Línea en tiempos de pandemia

El problema de la salud mental tiene origen en la falta de seguridad para enfrentar la pandemia, tales como la falta de Elementos de Protección Personal (EPP), el agotamiento por la sobrecarga laboral y el estrés por la poca cantidad de personal en los turnos.

Sábado 13 de junio de 2020

Desde el inicio de la pandemia, el personal de salud de distintos hospitales ha denunciado la falta de elementos de protección personal, sumado a la sobrecarga laboral y las malas condiciones sanitarias de los centros hospitalarios.

Esto llevó a que las y los trabajadores de este sector sufrieran un gran impacto emocional, por ver a pacientes que agonizan y mueren en salas de espera de los hospitales sobresaturados, por la posibilidad de contagio y por el miedo de contagiar a sus propios familiares.

Factores que inciden en el estrés y angustia de trabajadoras y trabajadores de la salud

4600 trabajadores de la salud se encuentran en cuarentena, el aumento de casos va en estrecha relación de la falta de elementos de protección personal, que ha generado angustia entre funcionarios y funcionarias que, además, deben cargar sobre sus hombros la cobertura de los puestos que faltan por licencias, puesto que los reemplazos no siempre logran completarse.

En entrevista con La Tercera, Gladys Manríquez, técnico paramédico de UCI y dirigenta de la FENATS del Hospital Padre Hurtado, señala que "al aumentar los casos, obviamente se necesita más personal; la segunda, es que los compañeros comenzaron a infectarse por falta de EPPs -implementos de protección- seguros; y lo tercero y es lo que va a venir ahora, es una ola de licencias por stress y desmedida situación psicológica por el sometimiento a lo que te lleva el Covid”.

La dirigenta también indicó que “la gente está muy mal alimentada, porque hay que sacarse todo el armatoste y los tiempos no dan para poder alimentarse bien, lo que provoca otro problema. Y a eso hay que sumar las heridas que causan los EPPs que tienen que estar muy ajustados”.

Con respecto a la atención psicológica, no está al alcance de todos los trabajadores y trabajadoras, y desde el gobierno tampoco se ha implementado el programa “Saludable-mente” que pretende reforzar el área de salud mental en contexto de pandemia.

El problema sigue siendo el mismo: la falta de elementos de protección personal, la sobrecarga laboral, la falta de protocolos para realizar test a funcionarios de la salud. Al respecto, hay denuncias de que algunos trabajadores que han vuelto de la cuarentena obligatoria han marcado positivo en el PCR, por lo que el personal de salud ha sido enfático en que debe realizarse un test de entrada.

María Angélica Baeza, presidenta del Colegio de Enfermeras y Enfermeros señaló que deben evitarse los turnos de 24 horas e incentivar a que se disponga de más recursos humanos para relevar al personal que se encuentra agotado, lo que permitiría, además, que 4000 enfermeras desempleadas fuesen incorporadas al sistema para enfrentar la emergencia.

Josefina Huneeus, médica, señaló a La Tercera: "En muchos lugares se acabaron los delantales, no hay antiparras y cada quien tiene que comprarse su mascarilla. No es que necesitemos más psicólogos para cuidar la salud mental de los equipos médicos, eso es un apoyo, pero las estrategias más efectivas tienen que ver con la seguridad en el lugar de trabajo y el manejo comunicacional. Si no tenemos ese piso, no se sustenta ningún otro apoyo de salud mental. Es accesorio”.

Así, queda en evidencia una de las peores caras del sistemas de salud pública en Chile, desmantelado durante los últimos 30 años para el beneficio de las clínicas y las isapres.

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