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Red Internacional
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DOSSIER A 5 AÑOS DE LA LEY DE IDENTIDAD. La sexualidad en las aulas

Estudiantes secundarios, terciarios, y universitarios vienen de dar enormes batallas por la educación pública: hay que seguir uniendo nuestras luchas por otra escuela, hacia la conquista de otra sociedad.

Santiago Lucas D'Ambrosio

Santiago Lucas D’Ambrosio Estudiante del I.E.S N1 "Dra. Alicia Moreau de Justo"

Miércoles 10 de mayo de 2017

Hicimos que se escuche el grito “Fuentealba, ¡Presente!” de punta a punta del país, en defensa de nuestras conquistas hacia una educación pública, laica y gratuita. Las represiones en Congreso, Panamericana y Puente Pueyrredón marcaron un límite para la gran mayoría de los estudiantes y docentes, que respondimos con aún más organización, a pesar de las conducciones estudiantiles y sindicales.

¡Como si no fuera ya bastante violencia la falta de boleto educativo junto con los increíbles tarifazos en transporte, luz, y gas; las miserias que le dan a los pibes de comer en la escuelas, y las faltas de vacantes -mientras la plata va para la educación privada-!. A esta violencia del Estado y sus gobiernos, se suma la heteronorma impuesta por ellos. En el ámbito escolar, se puede ver con los códigos de vestimenta que han mostrado gran rechazo por parte de los estudiantes secundarios. Soledad Acuña, a 11 años de la Ley de Educaciòn Sexual Integral, anuncia que se suspenden las Jornadas de Educaciòn Sexual, para recuperar horas "debido a los paros" docentes, pero ellos eligen organizarse y es imprescindible acompañarlos.

Según una encuesta realizada por 100% Diversidad y Derechos, un 76,2% de los estudiantes del país entre 13 y 18 años han escuchado a compañeros molestarse entre ellos por su orientación o identidad sexual; un 39% de los estudiantes LGBTI aseguró faltar a la escuela, al menos un día al mes, por sentirse incómodos o inseguros; un 70% de los chicos recordó eludir algunos sitios para no sufrir discriminación (clases de educación física, los baños, el patio y los vestuarios). Esto afecta severamente como las y los estudiantes LGTBI viven su día a día, porque pagamos el ajuste con nuestra educación, uno de los primeros ámbitos donde desarrollamos nuestra vida social, con todo lo que eso conlleva.

La deserción escolar en todos los niveles es uno de los principales problemas de la educación pública hoy, pero no nace de un repollo. Mientras tiran el ajuste y la represión sobre nuestra libertad sexual dentro y fuera de los espacios de estudio, el de todas las mujeres y los hombres del pueblo trabajador y pobre, esto afecta claramente a como nos sentimos con lo que nos rodea. Es por eso que en la Argentina del Matrimonio Igualitario y de la Ley de Identidad de Género, nuestra igualdad ante las leyes, no se ve reflejada en nuestra vida cotidiana y si bien han sido claros avances porque permitieron, por ejemplo, que más de 10 mil personas tengan un DNI con su identidad autopercibida, la discriminación sigue a la orden del dia.

La violencia no surge de manera individual, aislada, como si a uno u otro compañero de cursada le surgiera ser homofóbico por arte del Señor. ¡Si para eso está el Ministro Bullrich! “Vendría muy bien que todas las religiones tengan su espacio" en la educación pública, fueron las palabras del funcionario. Siendo Bergoglio, uno de los principales detractores de la "la teoria del género" o que opina que las personas trans son "bombas nucleares".

El quinto artículo de la Ley de Educación Sexual Integral sigue permitiendo la injerencia de la Iglesia para seguir implantando su moral entre los trabajadores y los mas jóvenes. Prueba de esto, por ejemplo, fue la colaboración entre el Ministerio de Educación de la Provincia de Corrientes con la Junta Arquidiosesana de Educación Católica para la confección de materiales escolares durante el 2013, financiado con fondos provinciales. El patriarcado y el capitalismo encuentran así una alianza perfecta para influenciar con su homolesbotranfobia, funcional a este régimen.

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Pagamos con nuestra educación los intereses de los que sostienen este sistema. La violencia machista en nuestra educación también viene de la mano de las instituciones del Estado, como lo son sus fuerzas armadas y la presencia policial en las escuelas, o directamente siendo culpables y protagonistas de las redes de trata o los femicidios; como fue en el caso de Araceli Fulles con la Policia Bonaerense. Como en el caso de Higui en San Miguel, que por defenderse la meten presa, mientras le dan 2x1 a los milicos : A dedo el FpV, Cambiemos, el FR, y todos los partidos patronales, eligen a la justicia patriarcal y de clase. Aún así, tanto desde el kirchnerismo hasta el macrismo, se sigue dando un presupuesto de $4,50 para cada mujer en situación de violencia, sin aprobar una Ley de Emergencia Nacional contra la Violencia hacia las Mujeres.

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Nuestra vida vale más que sus ganancias

La diversidad sexual, las mujeres, los jóvenes son parte de lo más precarizado de la clase obrera, conjugándose la violencia contra ellos en lo emocional y en lo económico. Las personas trans, por ejemplo, gran parte de ellas están relegadas a la desocupaciòn o no pueden tener acceso a la educaciòn y a la salud. Desde el Frente de Izquierda, como dicen Nico del Caño y Myriam Bregman, proponemos que todos trabajemos 6 horas, 5 días a la semana, para así trabajar mucho menos y que podamos trabajar todos. Las personas trans, aquellas mujeres y hombres trabajadores que ocupan sus días en las fábricas, o aquellas que son también madres; son los que la tienen más dificil para poder estudiar: por eso exigimos, a su vez, una beca integral de media canasta familiar para cada estudiante.

Las diferencias entre las filas de la clase trabajadora solo le sirven a los de arriba, y utilizan las escuelas para seguir infundiendo su aleccionamiento hacia todos nuestros cuerpos. Es por esto que luchamos por otra escuela, hacia la conquista de otra sociedad. Es fundamental un gran movimiento por la liberación de nuestras sexualidad, que sea combativo y anti-capitalista, independiente del Estado, sus gobiernos y la Iglesia; que se una al conjunto de las y los trabajadores por su plena emancipación. Por eso la Juventud del PTS impulso agrupaciones en todos los secundarios, terciarios y universidades, porque nuestras vidas valen mucho más que sus ganancias.