El viernes pasado el Gobierno porteño anunció el cierre de 13 sedes del Plan FinEs dejando 80 docentes despedidos y cerca de 500 estudiantes que no podrán terminar sus estudios.

Hernán Cortiñas Docente delegado de UTE-CTERA
Lunes 26 de febrero de 2018 13:01

El 2017 terminó con decenas de miles tomando las calles contra la reforma previsional, recordándole a Macri que la calle existe. A tal punto que cambió el clima político, haciendo que los titulares dejen de hablar de la hegemonía macrista y pasen a calcular la cifra de la caída de la imagen presidencial. Contra el pesimismo como forma de la resignación, diciembre enseñó que se puede enfrentar al gobierno y su ajuste.
Este año comenzó con despidos a lo largo y ancho del país: Fanazul, del INTI, de Río Turbio, Senasa, del Ingenio la Esperanza, de Cargill, los ingenios de Salta, del Ballet Nacional, de la TV Pública, de Cresta Roja. En todos estos casos hay resistencia, las y los trabajadores salieron a pelear contra estas medidas, a pesar de que los dirigentes de los grandes sindicatos los aislan. Fue criminal el silencio de Moyano acerca de un paro nacional en la marcha del 21F, demostrando que están más pendientes de la interna del PJ que en enfrentar el ajuste. Ahora los despidos llegaron a educación, no sólo dejando a docentes en la calle, sino también a las y los estudiantes.
Los despidos llegan a educación
El anuncio fue realizado el viernes pasado, cuando se confirmó el cierre de 13 sedes de la Ciudad de Buenos Aires en donde se cursaba el plan de finalización de estudios secundarios (FinEs). De este modo quedan a la deriva cerca de 500 estudiantes de los sectores más vulnerables de la ciudad, vulnerando una vez más su derecho a la educación.
Te puede interesar: “Preocupada” por la educación pública, Vidal cierra escuelas y despide docentes
Esta medida implica también el despido de 80 docentes, que se encontraban precarizados con contratos a término. La precarización que dejó el kirchnerismo en los programas nacionales funciona, de este modo, como tierra arrasada sobre la que avanza el macrismo con despidos, cierres, vaciamiento y aún más precarización. Es tiempo de decir basta, romper el aislamiento, y coordinar con los sectores en lucha, hacia un paro nacional, que no se puede demorar más.
Un plan de lucha en defensa de la educación pública
Este martes 27, las y los docentes de este programa realizarán una asamblea a las 17:30 hs en Bme. Mitre 1984, en donde definirán un plan de lucha contra los despidos, el cierre de sedes y el techo salarial.
Lo que se viene es una gran batalla en defensa de la educación pública. Para pelear y ganar es necesaria la organización de abajo hacia arriba, con asambleas por sede y de todo el programa, que sirvan para luchar contra los despidos y cierres, y coordinar con el resto de los trabajadores y nuestros estudiantes. Es hora de salir a luchar y terminar con los ataques a la educación pública, la precarización laboral y educativa, y romper el techo salarial.