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Editorial. Las cosas que perdimos en el juego

Los juegos de halcones y palomas, radicales y moderados, progres y reaccionarios en las coaliciones tradicionales no hay que juzgarlos en función de lo que dicen, sino de los resultados. Editorial de El Círculo Rojo, programa de La Izquierda Diario que se emite jueves de 22 a 24 h por Radio Con Vos, 89.9.

Fernando Rosso

Fernando Rosso @RossoFer

Jueves 15 de julio de 2021 23:22

  •  Ya se presentaron las alianzas y la mayoría de los candidatos y candidatas que van a competir en las elecciones primarias de septiembre y en las generales de noviembre. Y comienza a desplegarse un juego bastante típico o clásico para conquistar los favores del electorado.

  •  El famoso juego de “halcones y palomas”, de “radicales y moderados”, de “progres y reaccionarios” o incluso, como muchas veces se presenta en las negociaciones, de “policía bueno y policía malo”.
  •  Tratemos de ilustrar esto con ejemplos concretos:

    Veamos Juntos por el Cambio: en las principales candidaturas y en el perfil de la alianza se impuso el sector de Horacio Rodríguez Larreta, presentado como más moderado, contra el sector de Mauricio Macri y Patricia Bullrich que sería el más radicalizado. Llegué a escuchar o leer opiniones de sectores progresistas que festejaban este triunfo del “mal menor” en la coalición de derecha, como cuando el mismo Macri se presentó con un discurso más “moderado” y no pocos compraron al verso. Pero, en fin. El interrogante es ¿hasta dónde llega esta “derrota” de Macri? O más aún, ¿es una derrota de Macri? O, en realidad, ¿todo su sector, incluida Bullrich que selló la unidad con Larreta se guardan, se lavan la cara y las manos sobre lo que hicieron todos juntos hace apenas dos años con el país? ¿No es, en realidad, una derrota de Macri, pero para hacer macrismo por otros medios?
    Todo parece indicar que estamos en presencia de esto último: correrse al centro, ampliar la demagogia, camuflar sus verdaderos objetivos y su verdadero programa y encarar desde la campaña electoral desde ese lugar de enunciación.

  •  Pero veamos también del lado del oficialismo:

    Habrán escuchado en muchas ocasiones hablar de las internas, de las críticas o los cuestionamientos dentro de la misma coalición del Frente de Todos. Un ejemplo claro tuvo que ver con el ajuste de Martin Guzmán: que era cuestionado —la mayoría de las veces en off— por un sector del kirchnerismo. Habrán escuchado infinidad de veces a periodistas que revelaban que había “malestar con la línea fiscalista de Guzmán en la gente de Instituto Patria o, directamente en Cristina Kirchner” o decían que “se escucharon fuertes críticas al ajuste de Guzmán” y cosas así. Ahora, en términos de resultados, todo este tiempo se impuso el ajuste de Guzmán: sobre el gasto social, el salario estatal, sobre las cuentas públicas etc. Esto está en los números sobre reducción del déficit, por ejemplo. Quizá el mayor “freno” haya sido alrededor del ajuste de tarifas que Guzmán quería que sea el doble de lo que terminaron siendo, pero más que criticarlo lo ayudaron porque con la inflación que tenemos hoy si era fogoneada además por las tarifas se tornaba insostenible. Entonces, no hubo una oposición al ajuste, sino una línea de hacerlo más digerible. Es simple: si el frente es de todos, el ajuste también es de todos.

  •  Otro ejemplo: Sergio Berni (ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires). Apareció de nuevo por estos días y volvió a enfrentar, a maltratar en los hechos a la familia de Facundo Castro, el joven desaparecido en la provincia. Muchas veces habrán escuchado: “Hay malestar en la Casa Rosada con Berni” o “Alberto mandó a Fulano o a Mengano a contestarle a Berni”. Pero en los hechos, Berni con su discurso y sus métodos sigue al frente de patota de 90 mil tipos que manejan o controlan la mayoría de los negocios ilegales en el centro neurálgico del país; él da “órdenes” en la TV o para las cámaras, pero en realidad es ordenado por la Bonaerense, como quedó demostrado cuando se mandó a guardar en pleno motín policial. Pero además, están contribuyendo a construir una figura y una candidatura que va a querer levantar vuelo con las banderas del punitivismo y contra la protesta social, y todo eso desde un ministerio y con la guita del Estado. Las críticas en off tienen un valor tendiente a cero, porque los resultados son estos. De nuevo, si el frente es de todos, Berni es de todos.
  •  Así podría hablarse de muchos aspectos o referentes: los aliados provinciales, sindicales, empresarios etc. Entonces, si se quiere, puede tomarse este comentario como un alerta sobre ese juego clásico de la política en tiempos electorales que pretende encubrir una política de derecha con una renovación moderada, una línea de ajuste con un cuestionamiento interno antiajuste que no tiene consecuencias o un discurso punitivista de derecha con un relato de centroizquierda.
  •  Una vez escuché de parte de un periodista de la vieja escuela un consejo, un aforismo si se quiere, que puede ser muy útil para aplicar en este juego. Decía en relación a lo que escuchaba de parte de entrevistados o protagonistas de los temas que cubría: “Yo suelo creer la mitad, porque la otra mitad son los hechos”.
  • Fernando Rosso

    Periodista. Editor y columnista político en La Izquierda Diario. Colabora en revistas y publicaciones nacionales con artículos sobre la realidad política y social. Conduce el programa radial “El Círculo Rojo” que se emite todos los jueves de 22 a 24 hs. por Radio Con Vos 89.9.

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