“... utilizamos la estrategia bifocal; lograr la polarización de votos en dos partidos políticos que, compitiendo duramente entre sí, respondan de todos modos a nuestros intereses”. Picklock-Liberty Corporation N. Santoni-Los disfraces del coloniaje
Jueves 19 de noviembre de 2015
De izquierda somos quienes nos identificamos con el socialismo.
Para las mayorías populares las banderas libertad, igualdad y fraternidad siguen en los papeles.
Radicales, conservadores y peronistas se identifican con el capitalismo. Los primeros por filosofía. Y si hay duda en relación a los terceros, la definición de la Presidente, aventa cualquier interrogante: “Capitalismo serio”.
Nosotros, en las antípodas. De modo que nadie debería sorprenderse por nuestra pretensión de ser alternativa diferenciada de unos y de otros. Es el único camino si quieren realizarse aquellos objetivos y los de justicia social, soberanía política e independencia económica.
Si sólo nos referimos a los monopolios, se impone saber que alrededor del 65% de los grandes grupos que controlan el mercado son extranjeros. Formadores de precios (inflación) “se llevan la parte del león” en desmedro de las mayorías. Por eso hay pobreza.
Durante esta década creció la concentración y extranjerización de la economía. Se mantuvo un régimen impositivo regresivo, la ley de entidades financieras es la de la dictadura y el federalismo sigue siendo un viejo cuento. En simultáneo, Kirchner incumplió todas sus promesas para Mendoza, en donde cuatro grupos manejan la industria vitivinícola.
Encima hay que padecer la inseguridad pública en un contexto en el que ciertos funcionarios hacen negocios espurios con algunos comisarios y hasta con represores.
La corrupción. Lobos y Miranda son casos emblemáticos. Ambos se enriquecieron durante la función pública desde el autoritarismo institucional. Mariscales de la derrota, perdieron en los departamentos más importantes. Pero como realizaban actos de ocasión vinculados a derechos humanos, los “progresistas” no abrían la boca. Muchos cooptados con buenos sueldos, comprometidos y silenciados.
Los “peronistas-peronistas” y los recién llegados “más papistas que el Papa” convivieron entre nazis, ladrones y atropellos de uniformados.
Aquella frase de Miguel Bonasso: “Con la bandera de los derechos humanos entregan a la Argentina” (Los Andes 14.12.11) es gráfica al respecto. El de los K es un modelo neocolonial, extractivista (fracking mediante), de saqueo catastrófico para el ambiente y de mafiosidad sin precedentes.
Y Scioli es lo peor de ese modelo.
La presencia de Berni, Casal y Granados en el gabinete y su reivindicación del ya ido Milani, indican un futuro nada halagüeño para las libertades.
Patricio Echegaray, secretario del Partido Comunista, aliado del Gobierno, dijo: “Si el candidato del Frente para la Victoria fuera Daniel Scioli, sería tirar la toalla; es el candidato de la embajada de los EEUU” (La Nación 29.5.14). A poco andar integró las listas de candidatos del Frente para la Victoria.
En cuanto a Macri, no hay mucho que hablar. Encabeza la fuerza demagógica de la derecha conservadora aliada a la UCR que viene a recuperar “territorio”.
Conocida es la historia del PD local y la de la derecha radical. Y conocida es la “transferencia de ingresos desde el conjunto de la sociedad argentina hacia las compañías que integran el grupo Macri, del orden de los 200 millones de dólares”.
Precisamente estos sectores no ven con buenos ojos los aspectos relativamente positivos de este período: están en contra de lo que nosotros valoramos: relaciones internacionales, derechos humanos y algunas políticas sociales. Aunque todos con una cuota de bastardeo.
Aunque tampoco los garantiza Scioli.
Ninguno de los dos va a poder hacer lo que se le dé la gana y con unos y con otros “estamos como cuando vinimos de España”.
Por un lado la ciudadanía “no come vidrio”. Por otro, la correlación de fuerzas en el Parlamento, Legislaturas y Concejos no se los permitirá. No votaremos “desgarrados y con la cara larga”, como lo harán los aduladores oficialistas de “Carta Abierta”.
Y como se la ven venir, por adelantado acusan a la izquierda por el voto en blanco diciendo que seremos funcionales al poder.
Los mismos que sólo fueron críticos de los diferentes, los mismos que desde la soberbia veían en cualquier posición adversa a gorilas y desestabilizadores, ahora, algo deshilachados, están preocupados.
De modo que cada cosa en su lugar. Ni lo uno ni lo otro. En los barrios, en las fábricas, en los colegios, en las universidades, en los hospitales, en la fincas, en las bodegas, seguirán existiendo los mismos problemas. El desafío será estar juntos, quienes, de uno y otro lado, nos identificamos con la democracia, la República y lo nacional y popular.
Lic. Luis Adolfo Giol - Economista - Lic. Roberto Edmundo Vélez - Sociólogo
Artículo originalmente publicado en: http://www.losandes.com.ar