Así se desprende de los datos brindados por el primer informe temático sobre la “Situación de la Mujer”, elaborado por la Dirección General de Estadística y Censos de la Provincia de Córdoba.
Miércoles 21 de octubre de 2015
El informe, dado a conocer esta semana, analiza la población femenina de la provincia en aspectos relativos a su condición de vida, educación, trabajo y salud e incluye comparaciones entre sexos y regiones.
Alta tasa de desocupación y menores ingresos
Los principales indicadores laborales según sexo muestran que las mujeres siguen estando por detrás de los hombres en el acceso al mercado laboral, presentando menores tasas de actividad y ocupación que los varones y mayores tasas de desempleo.
En 2014, la brecha entre la tasa de ocupación masculina y femenina alcanzó los 23,2 puntos porcentuales. Esa relación se mantiene casi estable desde 2010, cuando el nivel de empleo de los hombres alcanzó 64,7% y el de las mujeres, el 40,6%. Mientras que la tasa de desempleo manifiesta una evolución en sentido opuesto en ambos sexos. El desempleo en la población masculina bajó, excepto en el 2014. Así, en 2010 era de 6,3%, en 2013 de 4,9% y en 2014 de 8,4%. Contrariamente, la tasa de desempleo femenina presenta un incremento constante en el período, pasando de 8,5% en el 2010 a 12,6% en el 2014.
En relación a los ingresos, las mujeres perciben entre un 25% y 30% menos que los varones, sostiene el informe, sin diferenciar entre ramas de actividad y puestos de trabajo. Pero muestra que la principal actividad de empleo de las cordobesas es el servicio doméstico. El 20,4% se desempeñan como tal. Le sigue el comercio, con 19,8%; la enseñanza 13,7% y la salud 9,2%. En cuanto a los hombres, la construcción concentra la mayor cantidad de trabajadores cordobeses: 23,1%, seguida de la industria, el comercio y la administración pública.
Se debe destacar que la misma Dirección de Estadística y Censos provincial, que toma datos de la Encuesta Nacional de Hogares Urbanos, plantea que en el tercer trimestre de 2014 el trabajo no registrado en el servicio doméstico llegaba al 77,8%. Si tomamos los salarios para trabajadores registrados en las principales actividades laborales de ambos sexos, vemos que el sueldo mínimo para una empleada doméstica registrada (por 48 horas semanales) es desde septiembre de 2015 de $5.065. En la construcción, el salario promedio para los empleados formales es de $9.335,2 a nivel nacional y de $8.126,7 en Córdoba (de acuerdo al Informe del Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción). La brecha salarial es clara.
Amas de casa full time
Un trabajo que nunca les falta a las mujeres es el trabajo doméstico no remunerado. Las mujeres, estén o no ocupadas, dedican un promedio de 6 horas a los quehaceres domésticos, apoyo escolar y cuidado de personas. Mientras que los hombres le dedican unas 3,7 horas, que disminuye a 2,3 horas si están ocupados.
Claramente los datos muestran la doble jornada laboral de las mujeres. Trabajar fuera de la casa no significa que reduzcan el número de horas dedicadas a las tareas domésticas. Al mismo tiempo, esta asimetría condiciona las posibilidades de las mujeres de trabajar formalmente, volcándose a las actividades más flexibilizadas y de sueldos menores.
Mujer y joven, mayor desigualdad
La desigualdad se acentúa en los más jóvenes. La brecha más alta en cuanto a tasa de desempleo entre varones y mujeres se da entre los 14 y los 29 años. En esa franja, el 66,5% de los hombres de más de 14 años trabaja, frente a un 43,3% en las mujeres.
Si bien en cuanto a educación las mujeres muestran mayores niveles de matriculación y menos repitencia y abandono en relación a los hombres, esto no guarda relación con el nivel de empleo. Sólo el 29,6% de las jóvenes de entre 19 y 24 años que estudió se encuentra trabajando; en el caso de los hombres este porcentaje casi se duplica al 54,8%.
La maternidad temprana registra niveles altos, debido a la no aplicación de la educación sexual integral en las escuelas, la falta de acceso a la planificación familiar que incluya el derecho al aborto y la existencia de guarderías en los lugares de trabajo y estudio. El porcentaje más alto de nacimientos (8,7%) se registra en mujeres de 20 a 24 años que no finalizaron el secundario. En segundo lugar está el grupo de 15 a 19 años que no finalizaron el nivel secundario, con un 8,4% de los nacimientos.
El 33% de los hogares cordobeses está a cargo de una mujer
El porcentaje de mujeres jefas de hogar es de 33,2 y representa 342.221 hogares. Dentro de ese grupo, un 40,5% son monoparentales (sin cónyuge y con hijos a cargo) y un 31,5% son unipersonales. De los hogares en los que un hombre es jefe de hogar, sólo 4,2% son monoparentales y 11,9% unipersonales. Que el 80,2% de los hombres jefes de hogar lo sean en familias completas se condice con la mayor cantidad de horas dedicadas por las mujeres al trabajo no remunerado en el hogar.